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Abrió los ojos rápidamente y tosió con descontrol. Tosió varias veces sin lograr que su garganta ya no tuviera esa obstrucción en ella. Se levantó de la cama en dónde estaba acostado y se sentó en el borde de esta, coloco sus manos sobre sus rodillas y tosió con más fuerza. Hasta que de su garganta salió un líquido rojo, sangre.
Al sentir que su garganta ya estaba libre, dejo de toser. Respiro con tranquilidad unos segundos. Volteo a ver hacia la puerta al momento de que la poca luz que daba el pasillo se esfumará, ahí estaba el coreano, viendolo con preocupación, rápidamente el hombre se acercó a el.
-¿Estas bien?- dijo mientras se sentaba a su costado y ponía una mano en su espalda.
-Si, todo está bien- su mirada estaba en el charco de sangre en el suelo, para luego ver a Glenn. El de ojos rasgados hizo una mueca y llevo su mano al bolsillo de su pantalón, sacando de este un trapito. Acercó el trapo a la cara del menor y limpio los restos de sangre de esta.
Ninguno dijo nada por largos minutos, solo se escuchaban sus respiraciones entre cortadas. El cansancio estaba en ellos, pero no era en si cansancio por tener sueño. Einar sabía que su padre regresaría pero no estaba del todo seguro que cuando regresará el seguiría ahí, cada hora que pasaba se sentía peor, más débil, sus ojos se encontraban muy rojos y abultados, seguia sudando, y su cuerpo parecía que se iba a derretir ahí dentro, sin mencionar el horrible dolor de pecho que sentía a veces.
Glenn se levantó de dónde estaba y salió de la celda sin decir nada. El rubio no le tomo mucha importancia, de todas formas ni lo había notado. Minutos después el chico apareció con algo entre sus manos.
-Alguien vino a verte hace un rato para poder hablar contigo. Dijo que Rick lo dejo venir, pero tu estabas dormido.- Einar lo volteo a ver y sin que el coreano le dijera nada, supo de quién se trataba.- le pidió a Hershel que te diera esto.-
Vio como el mayor extendía lo que pudo divisar como un comic. Ese que estaba a punto de leer con Carl antes de que pasara todo esto. Suspiro y agarro el objeto, se le quedó viendo por unos minutos y sonrió.
-Gracias- el chico igualmente sonrió.
-Dijo que no quería que te aburrirás aquí dentro.- el chico suspiro- Ya son mucho más cercanos.- afirmo el coreano y Einar asintió feliz.
-Si, me alegro por eso. Aunque a veces me gusta molestarlo.- ambos rieron.
La relación que tenía con el niño Grimes era rara, hacia tan solo unos meses Carl no soportaba la presencia del rubio y al Dixon menor solo le gustaba molestarlo. Pero de un día para el otro (y para sorpresa de los otros) Carl tomo la iniciativa de hablarle, así, creando una amistad que ninguno de los dos sabía que ocupaba en esos momentos. Un amigo que tuviera su misma edad, con el cual compartir gustos, y poder hablar de cualquier cosa sin aburrirte.
Desde que Einar tenia memoria solo había tenido un amigo, pero este se alejo de el por los muchos rumores que corrían por los pasillos de la escuela y las calles de su barrio, esos que decían que el Dixon menor era homosexual y otras cosas más. Desde ese momento nadie quería ser su amigo o estar cerca de el, porque les daba miedo "contagiarse". Las mujeres por la calle alejaban a sus hijos de el, sabiendo de quienes era familia y lo que decían de el. Los hombres le gritaban montones de insultos como "marica" o "seguro eres así porque ninguna mujer a venido a cambiarte", cosas como esas que a él Einar de tan solo 7 años (y al de ahora) le daban repugnancia, y lo seguía haciendo.