Capítulo 2
Garras de viento purificador
風
Hoy en día me arrepiento de muchas cosas. Hay tantos remordimientos que aún remueven mi interior y me pesan en el alma, amenazando con nunca abandonarme y jamás dejarme volver a dormir en paz.
He pasado mi vida entera intentando remendar los errores del pasado, pero con cada paso que doy pareciera que sólo logro agrandarlos o agregar más desaciertos a la lista.
Y es que no hay nada que no haría por arreglar las consecuencias que mis actos han provocado, pero no soy lo suficientemente valiente como para llevar a cabo una reivindicación. Pero también hay otras cosas que no tienen solución alguna y tengo que resignarme, apretar los dientes y seguir adelante, con el peso de saber que la razón de que hayan ocurrido sea yo.
Hay tantas cosas de las que me arrepiento que son incontables, pero puedo decir con seguridad que, en mi vida, tengo tres grandes arrepentimientos.
Creo que el primero de ellos fue Masachika Kumeno.
風
Julio de 1908, era Meiji
— ¿Sabes algo, Sanemi? — dos intensos ojos negros se posaron en los míos. — Nunca te he visto sonreír.
Era verano y hacía un calor insoportable. Había pasado un poco más de un año desde que me había unido a la cofradía de Cazademonios gracias a que Masachika, un cazador de bajo rango, me encontró intentando matar un demonio estando yo totalmente inerme, siendo mis manos y el sol mis únicas herramientas. En ese momento tenía diecisiete años. Estábamos él y yo caminando por las calles de Magome, descansando después de una misión exitosa.
Miré confundido a Masachika. Era cierto que yo no solía sonreír, pero no era un tema que se soliera tocar, pues todo el mundo asumía que yo tenía mal genio y ya. Fruncí el ceño, con una evidente expresión de molestia.
— ¿Hay algún problema en eso? — espeté en un tono amenazante. El otro cazador negó con la cabeza.
— No, es sólo que me parece curioso — arqueé una ceja, intrigado. — La misión de hoy fue excelente, matamos a dos demonios y no salimos con un rasguño siquiera, pero tu expresión sigue igual ¿No te alegra ni siquiera un poco?
Lo miré desconcertado unos segundos, pero relajé mi expresión un poco al darme cuenta de que tenía razón. Desde que mi madre y mis hermanos habían muerto, mi mundo se había vuelto totalmente gris.
No, no es una metáfora. Literalmente perdí la capacidad de distinguir los colores. Todo el mundo se veía corroído y pálido, tal y como mi corazón lo sentía.
Resoplé, un poco molesto por la intrusión de Masachika a mi privacidad, pero también algo desanimado, pues en realidad tenía razón.
— No es algo de tu incumbencia — dije secamente. Kumeno levantó una ceja.
— Wow ¿A qué se debe esa actitud? Tú no eres así conmigo generalmente ¿Pasa algo? — Inquirió, inclinándose un poco hacia adelante. Rodé los ojos.
— Sí, pasa algo — el joven abrió los ojos expectante, atento a lo que fuera a decir. — Eres molesto. Eso es lo que pasa. Hablas demasiado.

ESTÁS LEYENDO
Cicatrices || Kimetsu no Yaiba fanfic ||
FanfictionFanfic sanegiyuu. Tomo 2. Con un profundo sentimiento de arrepentimiento, el pilar del viento se adentra en un viaje personal en busca de redención. A medida que explora las profundidades de su dolor y las decisiones difíciles que ha tomado, se enfr...