Dedicado a Anto Caniff, Margarita Castellanos, y Michelle Sarria Palacios
Octubre de 2014
Bogotá, Colombia.
Recién terminé de hacer un ensayo de siete páginas sobre la violencia en Colombia. Duré siete horas haciendolo, si no es más. Siempre me demoro haciendo mis escritos escolares y sólo espero que esté bien. Que le guste al profesor. Realmente necesito sacar una buena nota.
Entro al baño y abro la ducha. Me siento realmente mal. Sólo me baño en las noches cuando estoy destrozada. ¿Y qué hora es? Las siete y treinta de la noche.
Pongo en el celular mi lista de canciones que me causan tristeza y me quito la pijama con pereza. Al entrar en la ducha siento la presión del chorro de agua caliente sobre mi espalda y cierro los ojos.
"See the smoke when the sun shines,
We will forever be faded under gold skies."
Y rompo en llanto, sintiendo que mi cuerpo es demasiado pesado, por lo que me pongo de rodillas con la cabeza gacha, sintiendo como lágrimas se deslizan por mis mejillas sumado a las gotas de agua que caen por mi cabello.
¿Por qué soy tan patética? ¿por qué no puedo ser como los demás? ¿por qué no soy inteligente? ¿por qué no soy linda? ¿por qué nadie me quiere? ¿por qué la gente se cansa de mi? ¿por qué soy un estorbo? ¿por qué no puedo ser especial para alguien por una maldita vez en la vida?
¿Por qué lloro por alguien que me mintió durante un año? ¿por qué lloro por alguien que en realidad nunca existió? Todo es mi culpa, mi culpa. ¡Mi culpa por ser tan terca y seguir hablando con desconocidos por internet! ¡Maldita sea! ¡Por qué la gente tiene que ocultar su identidad! ¿Cuál es el maldito problema de mostrar quienes son?
Estoy dolida, ya casi ha pasado un mes desde que le terminé a Will y sigo llorando todas las noches. ¿Por qué no puedo acabar de una vez por todas con estos sentimientos?
"Give me love like her" y ahora la voz de Ed Sheeran llena el espacio.
¿Por qué no puedo ser amada?
Me siento en el suelo y trato de calmarme porque ya no puedo respirar. Saco a tientas la mano de la ducha y cambio de canción.
Empieza a sonar "Bailando" de Enrique Iglesias y me vuelvo mierda. Si antes estaba alterada ahora estoy a punto del colapso emocional. La canto por lo bajo, sintiendo que cada vez estoy más débil.
Recuerdo que en secreto le había dedicado esa canción a él.
"Que ironía del destino no poder tocarte, abrazarte y sentir la magia de tu olor."
Y pasadas unas tres canciones más soy capaz de levantarme, lavarme el pelo rápidamente junto a enjabonarme el cuerpo, y una vez que me he quitado el shampoo y jabón de encima cierro la ducha. Soy una maldita con el medio ambiente, además.
Noviembre de 2014
Al profesor le encantó mi ensayo y le gustaría que el siguiente año lo trabaje para que aparezca en la revista de sociales del colegio. Y me siento orgullosa, nunca me había pasado esto. Además, el profesor de filosofía nos entregó los exámenes corregidos y fui de las personas que sacó mayor puntaje. No podría estar más feliz. Aunque trato de no mencionarlo mucho frente a mis compañeros, porque siento que les molesta o creen que lo hago por alardear.
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La princesa de las donas
Teen Fiction¿Alguna vez has conocido personas por internet? ¿o eres de esos que le hacen caso a sus padres y a sí mismos de que no hay que hablar con desconocidos por este medio? Bueno, en mi caso, opté por establecer conversaciones con estas personas. Unas ha...
