Parte 5

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10:05 pm

La noche se extendía por la ciudad, trazando el paisaje con sombras y luces coloridas. Minho manejaba su auto con tranquilidad mientras el más joven descansaba en los asientos traseros, su expresión tranquila mostraba agotamiento. Era curioso cómo, a pesar de que había sido Minho quien había trabajado arduamente, Jisung parecía el más cansado de los dos.

— Jisung — susurró con suavidad — despierta, ya llegamos a casa — añadió, sintiendo algo de extrañeza al considerar que su hogar ahora era compartido con un desconocido, quien además era un extraterrestre, la última vez que alguien había convivido con el fue hace años, cuando su padre aún vivía.

— Déjame aquí — murmuró Jisung somnoliento, aferrándose al calor de su abrigo de cuero y a la calefacción del automóvil.

— Voy a apagar el auto, tienes que entrar — advirtió Minho, pero Jisung permaneció inmóvil.

Sin más opción, Minho apagó el motor y abrió la puerta del vehículo para forzar a Jisung a salir estirando de sus pies. El chico reaccionó con protestas y berrinches, lo que provocó risas enternecidas en Minho.

Una vez fuera del asiento, Jisung se aferró a Minho y rodeó sus piernas alrededor de su cintura, sin contexto alguno.

— Qu...

— Tengo frío — explicó Jisung— usted es cálido.

— No voy a poder llegar a la puerta si te me cuelgas de esa forma — advirtió Minho, tratando de ignorar las sensaciones que recorrían su cuerpo por el contacto con Jisung.

— Hice cálculos y usted posee mucha fuerza para cargarme —  afirmó con seguridad, y Minho sujeto las piernas del pelinegro descubriendo que no estaba mintiendo.

— ¿Encerio tienes 23 años? — preguntó Minho con una sonrisa, avanzando hacia la entrada de la casa.

— ¿Puedo dormir con usted Minho?, El rincón de su habitación no es tan cálido como su cuerpo — preguntó Jisung con tranquilidad mientras su respiración calmada se sentía en el pecho del mayor. Minho no pudo evitar sonrojarse ante su declaración.

— Llevas pegado a mi todo el día — comento, aunque muy secretamente le agradaba la idea.

— ¿Eso es malo? — pregunto Jisung, antes de bajarse al suelo con una mirada preocupada.

— No, no lo es — corrigió sosteniendo sus mejillas — solo que mi cama es muy pequeña — explicó manteniendo su mirada fija en sus ojos redondos.

— Dormiremos abrazados — añadió antes de mostrar una sonrisa y acurrucarse entre las sábanas de dicha litera, el mayor partió al tocador para ponerse un pijama y luego imitó la acción de Jisung con algo de dudas.

En menos de un segundo, discernió con certeza que Jisung no estaba mintiendo, pues se adhirió a su ser como si se tratase de un koala. Se cuestionó internamente si esta muestra de afecto era una costumbre en su mundo de origen, mas pronto comprendió que no lo era cuando, en respuesta a ese abrazo, sus manos rodearon suavemente la cintura del más joven. En ese instante, los objetos que yacían plácidos sobre la mesita de noche comenzaron a flotar por los aires

— Si vas a hacer eso toda la noche ninguno de los dos va a dormir.

— Lo siento — se disculpo con las mejillas rosadas.

6:30 am

Al abrir los ojos Minho visualizo el candelabro que adornaba el techo, algunos pajaros resonaron en sus oídos y sintió unas manos calidas sobre su abdomen.
Confundido por aquello último, desvío la mirada hacia su acompañante, quien aún dormía enrollado al costado suyo y tenía sus manos metidas debajo de su remera.

— PERO QU-

Jisung reacciono sorprendido por el repentino grito y rápidamente se alejo de Minho con una mirada arrepentida.

— losiento losiento losiento — repitió sin parar y los muebles de la habitación comenzaron a temblar.

— Jisung — se acercó al más bajo — tranquilo, está bien — añadió preocupado por la eufórica reacción del menor.

— ¡No volveré a tocarlo!, ¡lo prometo! — afirmó con velocidad, algunos estantes y bolígrafos cayeron del escritorio debido a la intensidad ascendente del temblor que se propiciaba.

— Tienes que calmarte, vas a destruir la habitación — explico con calma y Jisung finalmente comenzó a respirar profundo — eso es, lo haces bien — felicito antes de acercarse para tomar sus manos frías y colocarlas sobre su pecho — no me molesta el contacto físico, Jisung, solo me sorprendí, eso es todo — detallo con suavidad cuando todo volvió a la normalidad.

— Lamento haber destrozado su escritorio — se disculpo apenado — en mi planeta los superiores levantan la voz cuando hacemos algo malo.

— ¿Tienes superiores? — pregunto con curiosidad.

— Ellos nos mantienen controlados, creen que somos un riesgo para nuestro planeta, somos malos — explico con la mirada gacha y Minho presiono aún más las manos del menor.

— Tu no podrías ser un riesgo para nadie, eres bueno Jisung — aseguro y el menor formó una sonrisa tierna en su rostro que encantó por completo a Minho.

— Su corazón se está apresurando señor Minho — aviso Jisung cuando comenzó a sentir los latidos desenfrenados en el pecho del más alto.

— Si..eh.. es el clima, hoy sera un día caluroso — se excusó antes de liberar las manos de Jisung y levantarse de la cama.

— Gracias por dejarme dormir con usted  — menciono de pronto.

— De nada... supongo — insto mientras buscaba ropa casual en su armario — solo asegúrate de no meter las manos en mis pantalones la próxima vez.

Jisung asintió con firmeza y el mayor no pudo evitar reírse de la inocencia de este.



















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Buenas buenas mi gente, ¿Que tal su día?...

ALIEN / Minsung Donde viven las historias. Descúbrelo ahora