Después de haber escuchado aquella primera historia, Kim Tae-ri no podía imaginarse como es que serían las seis historias restantes. Su bisabuela le había dicho alguna vez que jamás se debe de creer en lo que aquel ángel negro pudiera a decir, porque solo mentiras salían de sus labios. Sin embargo, lo que le contó sobre el presidente de los estados unidos, no le parecía para nada una mentira.
Cuando Lucifer terminó su primera historia, desapareció de ahí, diciendo que tenía cosas que hacer, y así sin más, se desvaneció.
Ya habían transcurrido dos semanas y él no se había aparecido, incluso la chica llegó a pensar que quizás ya no regresaría, que tal vez había encontrado a otra persona que fuera incluso mucho más interesante que ella. Y en gran parte eso la aliviaba muchísimo, así que esos días que no lo tuvo cerca, se sintió muy tranquila, sentía que su vida volvía hacer lo que era antes de saber de la existencia de los ángeles y sobre todo de Lucifer.
Pero su tranquilidad duro muy poco, ya que un fin de semana que ella descansaba, le había dicho a la bisabuela que quería ir a caminar un poco, para poder despejar sus ideas. Se puso ropa cómoda y salió rumbo a un pequeño parque cerca de su casa, compró una soda, se sentó en el césped y recargo la espalda en el tronco de un árbol, disfrutando de la sombra que este le proporcionaba. Cerró los ojos y dio un gran suspiro.
Lucifer: al parecer tu tranquilidad la obtienes con muy poco a tu alrededor.
Al escuchar esa voz, se enderezo y abrió los ojos, solo para darse cuenta de que ahí frente a ella se encontraba él otra vez.
Kim Tae-ri: creí que ya no regresarías.
Lucifer: ¿acaso me extrañaste? ¿sentiste tristeza al pensar que ya no regresaría?
Kim Tae-ri: por supuesto que no... lo que sentí fue paz. ¿Dónde estuviste todo este tiempo?
Lucifer: fui a visitar a una vieja amiga, - se recargo en el tronco de aquel árbol, quedando sus piernas a un lado de aquella chica que seguía sentada. –
Kim Tae-ri: ¿tienes amigos?
Lucifer: ¿qué es lo que te sorprende?, ¿qué tenga amigos o que sepa el termino de esa palabra?
Kim Tae-ri: no lo sé, jamás me imagine que el diablo tuviera "amigos", eso es todo.
Lucifer: no me gusta que me llamen así, prefiero Lucifer.
Kim Tae-ri: y exactamente ¿en dónde fuiste a encontrarte con esa "vieja amiga"?
Lucifer: es una historia que quizás y solo quizás, quiera contarte más adelante, todo depende de mi estado de ánimo.
Kim Tae-ri: ¿me contarás la segunda historia?
Lucifer: así es.
Kim Tae-ri: ¿después yo podré contarte alguna?
Lucifer: tú historia me la irá contando sin que te des cuenta, así que no apresures las cosas.
Kim Tae-ri: supongo que no puedo oponerme, de cualquier forma, si lo hiciera, tú me ignorarías por completo.
Lucifer: en eso tienes toda la razón.
Kim Tae-ri: bien... entonces te escucho.
Lucifer: está historia se desarrolló en el año de 1939, en realidad, comenzó desde 1926 un hombre en Alemania me estuvo llamando, pidiendo mi ayuda, debo decir que es con pocos con quienes me gusta aparecerme al menos con los que sé que valdrá la pena tener sus almas.
Kim Tae-ri: por favor... no me digas que te estás refiriendo a Adolf Hitler.
Lucifer: así es, un muy joven Hitler me invoco, debo confesar que su forma de hacerlo me pareció un poco dramática, pero, me convenció de que valdría la pena condenar su alma en mi reino. Con una afilada daga, corto la palma de su mano regando la sangre en una copa mientras decía: "Satán, hijo del infierno, te invoco, preséntate ante mí, dame el poder para limpiar este mundo de las impurezas que nos están contaminando tanto". ¿Sabes qué es lo más gracioso de ustedes los humanos? Que piensan que tienen el "poder" de llamarnos y de "controlarnos" para sus propios beneficios, pero están muy equivocados, no se dan cuenta de lo fácil que es manipularlos.
Kim Tae-ri: ¿le diste el poder de Alemania a ese loco? ¿sabes cuantas personas inocentes murieron por su culpa?
Lucifer: yo no le di el poder de nada, aunque, sí le hice creer que fue gracias a mí que lo había logrado, fue por eso por lo que pactamos y me entrego su alma.
Kim Tae-ri: esa guerra causo el dolor de millones.
Lucifer: lo sé, yo lo vi. Hitler convenció a mentes débiles de que lo que estaba haciendo era lo correcto, de que los judíos eran lo peor que podía existir en la tierra, que debían ser exterminados para que solamente los alemanes gobernaran ya que pensaban en ese tiempo que eran "superiores", a cualquier otro ser vivo.
Kim Tae-ri: dices que no lo ayudaste, pero le facilitaste su llegada al poder.
Lucifer: yo no le facilite nada, él no llego al poder de la noche a la mañana, sabes, es por esa razón que me culpan por todos los malos acontecimientos, lo hacen porque no conocen la verdadera historia. A ese hombre le costó más de 10 años poder llegar al poder, y si lo logro es porque supo cómo manipular a todos con sus palabras, llenó la mente de esos Nazis con mentiras. Pero la verdadera pregunta es está ¿sabes de donde surgió el odio que tenía hacía los judíos?
Kim Tae-ri: supongo que los odiaba porque era un hombre loco, por eso.
Lucifer: Hay una historia sobre un muchacho judío de mucho talento, un artista. Le dijeron que fuera a Viena a la escuela de arte, pero no tenía dinero para el viaje. Caminó de Checoslovaquia a Viena, solo para que le negaran la posibilidad de presentarse a los exámenes, porque era judío. Suplicó. Había llegado muy lejos, había recorrido a pie todo el camino, ¿podría al menos hacer la prueba? ¿era mucho pedir? Le permitieron hacer el examen y aprobó. Tenía tanto talento que le ofrecieron un puesto en la escuela a pesar de su origen.
Kim Tae-ri: ¿eso por qué tiene relevancia en esta historia?
Lucifer: Sentado junto a él en el examen había un chico llamado Adolf Hitler, el cual no fue admitido. Sin embargo, el muchacho judío sí lo fue. Y, toda su vida ese hombre que abandonó Europa y se fue a vivir a Los Ángeles, se había sentido culpable, porque, si Hitler no hubiera experimentado ese fracaso ante él, tal vez no habría sentido la necesidad de pagarlo con los judíos. Puede que el Holocausto no hubiera sucedido. Así que está historia se trata sobre la envidia y el rencor, ¿entiendes lo que trato de decirte?
Kim Tae-ri: el odio hacía los judíos nació cuando aquel niño ganó ese puesto en aquella escuela... tú no tuviste nada que ver por todo lo que sucedió en el holocausto.
Lucifer: pero para la humanidad debía de haber un culpable, y no bastaba solamente con culpar a Hitler, así que el odio hacía mí creció aún más. Aunque, debo decirte que aquel Nazi sufre en cada momento, y sigue suplicando desaparecer, pero lo dejaré por miles de años quemándose en el infierno por el daño causado.
Kim Tae-ri: nunca me puse a investigar la raíz del odio que tenía Hitler hacía los judíos, pero ahora, creo que era un ser despreciable.
Lucifer: la tercera historia está muy cerca, pero por ahora, me voy... nos vemos pronto, Kim Tae-ri.
Y de la misma forma en la que había llegado, es como se fue de ese lugar, dejando a la chica con muchas preguntas en su cabeza.
Kim Tae-ri: si no eres tú quien causa el dolor en el mundo ¿por qué parece que disfrutas con el sufrimiento de los humanos?
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LUCIFER
FantasiSiempre va a existir una historia diferente sobre el rey del inframundo, todas contadas desde un punto de vista distinto. Está es una versión más. Quizás un poco más interesante. Tal vez mucho más aburrida, depende la forma en la que lo tomen los de...
