No podía creerse lo que acababa de escuchar. Su mujer, viéndose a escondidas con el que resultó ser el marido de Simone Kaulitz. No daba crédito a sus oídos, no sabía si podía confiar en la palabra de Jörg, aunque por la reacción de Simone sabía que era verdad. Y que ella lo sabía.
¿Por eso se le acercó? Tras la charla que mantuvieron para conocer cómo murió de verdad su mujer, ella siguió viéndole. Podía haberse negado, ¿qué le movió a aceptar una y otra vez sus invitaciones? ¿Fue una casualidad que su hijo se enamorara de Bill? ¿O el chico también buscaba algo? Pero... ¿el qué?
Se quedó sentado en el sofá en el que minutos antes estaba Simone, mirando al vacío mientras trataba de buscar una explicación. Perdió la noción del tiempo y cuando se quiso dar cuenta su hijo entraba por la puerta.
—Papá, ¿qué haces a oscuras?—preguntó Tom dando la luz.
Le había extrañado encontrarse la casa con las luces apagadas, pero por si acaso agudizó el oído no fuera a darlas y encontrarse con una íntima escena...no quería cometer el mismo error que su padre. Pero no escuchó sonido alguno de un beso o un gemido incontrolado.
—Tom, ¿qué hora es?—preguntó Gordon pestañeando.
—Las 10, dejé a Bill en su casa—explicó Tom entrando del todo en el salón.
Gordon miró a su "hijo" sintiendo mucha pena por él. Iba a tener que dejar de pensar en Bill de esa manera, por su bien.
—Vete a la cama, mañana me tienes que acompañar a un sitio—dijo Gordon sin dar más explicaciones.
— ¿No voy a ir a clase?—preguntó Tom extrañado.
—Solo serán las primeras horas, te haré una nota—contestó Gordon con un hilo de voz.
Sentía que le fallaban las fuerzas. No podía enfrentarse a su hijo esa noche.
— ¿Ha pasado algo? ¿Y Simone?—insistió Tom.
—Vete a la cama, por favor—pidió Gordon tratando de no gritar.
Tom le obedeció y murmurando un "buenas noches" echó a correr escaleras arriba y se encerró en su habitación. Tenía mucho miedo de que las cosas entre su padre y la madre de Bill fueran mal. Tal vez habían discutido y ya no se querían volver a ver.
Pero, aunque hubiera pasado eso, Bill y él podrían seguir juntos. Nada ni nadie los iba a separar... ¿verdad?
Al día siguiente se levantó a las 8 como siempre. Se dio una ducha rápida y se estaba vistiendo cuando escuchó que le llamaba su padre.
—Vamos Tom, que se nos hace tarde—llamó Gordon con impaciencia.
La noche anterior no quiso que pasara mala noche explicándole a donde iban a ir esa misma mañana, con uno de los dos que se pasase la noche en vela ya era más que suficiente.
—Tenía un examen importante hoy—dijo Tom mientras bajaba las escaleras—Me podías haber avisado con más tiempo de que hoy no iba a ir a clase, así me libraba de estudiar.
—Solo será la primera hora, y te haré un justificante—repitió Gordon tratando de mantener la calma.
—Dejarás al menos que desayune, ¿no?—preguntó Tom al ver que su padre ya tenía abierta la puerta.
—No hay tiempo, luego te invito a desayunar fuera—contestó Gordon señalando el coche.
Tom se encogió de hombros como respuesta y cargando la mochila al hombro, siguió a su padre hasta el coche y se montó en el. Arrugó la frente cuando reconoció el camino y 5 minutos después se hallaban delante de la puerta del hospital.
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Bill y Tom, el amor de dos inocentes
FanfictionPerdió a su madre en un vulgar atraco, vio como su padre se hundía en un pozo de sufrimiento, arrastrándole a él de paso... Yendo en buscas de respuestas, su padre descubrió el gran secreto que su mujer guardaba, implicando en el al nuevo amigo de s...
