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Habían pasado dos semanas desde su acuerdo con Kim Jiwoong. Al final, el hombre aceptó y amuebló una habitación para que Matthew trabajase en casa sin ser interrumpido. Zhou Mi estuvo molesto con Kim, pero aún así no volvió a ofrecerle el puesto a su sobrino, ya le pediría ayuda cuando la necesitase.

Justo ahora, Matthew se encontraba mirando la pantalla de su celular leyendo una y otra vez el mensaje que su suegra le había enviado.

Kim Jiyeon: Hoy es el cumpleaños de mi pequeño Woong. Haremos la fiesta en el hotel Jin Ying, no te olvides de traerlo en la tarde.

Se palmeó la cabeza por su descuido, se levantó del escritorio de su nuevo estudio y corrió hacia el dormitorio. Jiwoong se encontraba sentado en la cama, sus brazos cruzados y expresión molesta era un tanto adorable para Matthew.

Le daba ganas de molestarlo un poco. Sin embargo, hoy era un día especial. Debía hacer feliz a su esposo.

— Buenos días, querido. ¡Feliz cumpleaños! —Dijo mientras se acercaba al hombre—. ¿Hay algo que quieras como regalo?

Jiwoong gruñó y se tapó con la sábana. Matthew saltó sobre el bulto fantasmagórico de la cama y besó a tientas.

—No me olvidé. ¡Lo juro!

—Fuera. Despiértame cuando acabe el día.

—Oh, ¿podría ser esto la crisis de los 40?

Antes de poder reír por su broma, Jiwoong lo tiró sobre la cama. El rostro del hombre se colocó a centímetros del suyo con una mirada molesta.

— ¿Me estás llamando viejo?

Ahí estaba de nuevo. Esa voz profunda sacada desde el interior de su garganta que tanto le estremecía. Matthew sonrió.

—Depende. ¿Este viejo es severo en sus castigos?

Jiwoong entrecerró los ojos y bajó su cabeza hasta el pecho de Matthew. Sobre la camisa blanca, comenzó a lamer los pezones del joven, que gimió al sentir el contacto.

Cuando los dientes de Jiwoong aprisionaron uno de sus pequeños brotes, arqueó su cuerpo extasiado y rió como un niño cuando la incipiente barba mañanera del mayor pinchó su abdomen.

"Hace cosquillas."

— Este viejo hará que no te corras por tu atrevimiento —dijo Kim, agarrando la erección de Seok sobre sus pantalones. Estirando una mano al cajón, buscó uno de los juguetes que el menor había comprado, sin éxito.

— ¿Buscas esto?

Matthew giraba un anillo vibrador en su índice. Cuando Jiwoong intentó agarrarlo, el joven lo alejó con rapidez.

— Mocoso descarado.

— ¡Acabas de sonar como un viejo justo ahora! —se burló Matthew mientras reía. Kim agarró sus piernas molesto y tiró de ellas, presionando su pelvis contra la ajena.

— Repite eso —gruñó sobre los labios del hombre antes de comenzar a besarlo con furia.

Aprovechando la excitación de Matthew, le arrebató el anillo y se deshizo de esos cortos pantalones que tanto le provocaban.

Desde su regreso de la mansión de Zhou Mi, Francesca había enviado docenas de estas prendas que Matthew no dudaba en ponerse para seducirlo.

Cuando el pantalón cayó al suelo, observó la lasciva falta de ropa interior característica de Matthew y agarró su pene poniendo el anillo vibrador con delicadeza. Seok jadeó al sentir tal presión y rodeó las caderas del hombre con sus piernas.

The masochistic wife - MATTWOONGDonde viven las historias. Descúbrelo ahora