●Cap 02●

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¿Dormimos juntos?


Narrado por Junior H.

Cuando me dijo que era la hija del dueño de la casa a la que fuimos a tocar, entré un poco en pánico, pues se veía que era gente muy pesada de aquí de Monterrey y lo que menos quería era meterme en problemas, así que arranqué y nos dirigimos a su mansión, Andy se quedó dormida en el asiento del copiloto, así que cuando llegamos a su casa la desperté.

-Andy, Andy, despierta, llegamos. Le dije sacudiendo sus hombros.

-Qué rápido, te agradezco mucho el haberme traído. Me dijo adormilada y con la lengua un poco trabada.

Se quitó el cinturon de seguridad e intentó bajarse del auto, así que yo también hice lo mismo y rodee el Mercedes para ayudarla a bajar.

-Ahora ¿Cómo vamos a entrar? Le pregunté al ver la puerta de la mansión cerrada.

-Mmm no te preocupes, entraremos por el portón del estacionamiento.

Le dimos la vuelta a la casa y con su huella dactilar abrió el portón y por ahí entramos, lo más sorprendente fue que la puerta se cerró en automático.
Empezamos a cruzar por todo el jardín para llegar a la casa y veía como Andy se tambaleaba de un lado a otro y se abrazaba ella misma.

-Ven aquí. Le dije deteniendola y le puse mi saco en sus hombros y la tomé de la cintura para evitar que se cayera, llegamos a la puerta principal e igual con su huella la abrió, una vez dentro de la casa al dar paso se maneo con la alfombra y casi caía al suelo, así que para no hacer ruido decidí cargarmela y subir las escaleras.

-¿Dónde queda tú habitación? Pregunté.

-Vuelta a la izquierda, la cuarta puerta. Me dijo entre dormida.

La recosté sobre la cama pero ella se levantó.

-Necesito vomitar. Me dijo poniéndose las manos sobre la cara.

Se fue directa al baño a vomitar lo que aún quedaba de cerveza en su estómago y fui tras ella para recogerle el cabello.

-Gracias. Me dijo sentándose en el piso. -Soy un asco.

-Claro que no, solo eres una borrachita del centro. Le dije riendo pero mi comentario no le hizo gracia.

Intentó levantarse pero era en vano, no se podía sostener de pie. Así que la ayudé.

-Deberías darte un baño, quizá te sientas mejor. Le sugerí.

-No, me siento muy mareada, creo que dormiré profundamente. Me dijo saliendo del baño y deteniendose de la pared.

-¿Necesitas ayuda? Le pregunté.

-¿Me ayudas con el cierre? Me indicó haciendo ademanes de que se refería al cierre del vestido.

-Claro, ven aquí.

Se acercó y baje el cierre del vestido, ella intentó quitárselo pero no lo consiguió así que la tomé de la cintura y la levanté un poco para que saliera del vestido.

-Gracias. Me dijo tirándose a la cama y quedandose profundamente dormida.

Le quité los tacones y la cubrí con las sábanas, intenté despertarla para preguntarle cómo rayos saldría de aquí.

-Andy, Andy, ¿Cómo me iré ahora?

-Mmm no te vayas, la puerta no abre.

-Entonces ¿Qué hago?

-Quedate a dormir aquí. Me dijo palmeando el lado de la cama que estaba vacío.

Indeciso terminé aceptando, no tenía otra forma para salir de aquí. Me quité la camisa y los zapatos y me metí a la cama a dormir.

1004 kilómetros Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora