Pedida de mano
Durante toda la semana no se hizo más que planear mi pedida de mano, lo cual me parecía absurdo si hasta embarazada estaba y y habíamos vivido juntos, pero al parecer mi familia era muy tradicional y conservadora.
Tenía muchas cosas que planear, pero realmente todo fue a gusto de mi madre y de mi hermana, quien supuestamente ya se había casado pero seguía viviendo con nosotros mientras su pareja hacia viajes de negocios y eso era sospechoso porque si yo me fuí a vivir a Francia con Dario no entiendo cómo Antonella no se va a seguir a su marido en lugar de meterse en la organización de mi pedida de mano.
Estábamos por elegir los centros de mesa, en eso se apareció mi famoso prometido.
-Familia ¿Cómo están? Que gusto de verlos, bonita, te tengo una sorpresa, ¿vamos afuera? Dijo cuando terminó de saludar a mi madre y a mi hermana.
-Dario, que bueno que vienes querido. Para que vayan juntos a elegir el banquete. Sugirió mi madre.
-Claro, con gusto. Respondió él.
-Pero vallan, vallan a ver la sorpresa que le trajiste a mi pequeña. Siguió entrometiendose mi madre.
Salimos al jardín, el cual se había convertido en mi lugar favorito de está casa y donde podía pasar un poco de tiempo a solas sin mi madre o mi Nana abrumandome.
-Mira bonita, es hermoso. Dijo de lo más feliz Dario.
Se trataba de una camioneta de alto lujo polarizada, una Cayenne Turbo GT Coupé2.
-¿Esto es la sorpresa? Pregunté incrédula. Era un regalo de él, no para mi.
-Si princesa, te llevaré a pasear en mi nueva adquisición, iremos a la degustaron del banquete.
Me sentí decepcionada, y es que estos días que he tratado a Dario, cada vez me cuesta más trabajo soportarlo, es tan egoísta, solo piensa en el mismo y no puedo creer que algún día me enamoré de él y menos que sea el padre de mi bebé.
Entramos a la casa nuevamente y nos despedimos, fuimos a la degustacion y al terminar, me llevó a su departamento.
-¿Qué hacemos aquí? No lo recuerdo. Le confesé.
-Es mi depa bonita, pero cuando nos casemos nos iremos a vivir a una casa de mi papá, ahí tendrás un gran jardín.
-En realidad cualquier lugar es perfecto. Dije sin importancia.
-Lo sé, pero te mereces lo mejor princesa, ahora ven.
Aunque en realidad a él le importaba más cumplir con sus propias expectativas y que su papá le regale una mansión le elevaba el ego.
Me tomó de la mano y me llevó a su habitación, empezó a besarme y me recostó en la cama, no sabía cómo parar o qué decirle para que me dejara en paz.
-Dario, espera, el bebé. Se me ocurrió decir.
-Tranquila, él está bien, tengo ganas de estar contigo, de tocarte, hacerte mía, correrme en ti. Dijo depositando besos en mi cuello.
Bajó a mis pechos y empezó a masajearlos por arriba de la blusa, pero en lugar de sentirme con deseo, me sentía con vergüenza e incómoda.
-Nooo, mejor para, ahora no, llévame a mi casa. Le dije firme.
No me cuestionó, solo arregló su ropa y me dijo que me veía abajo para regresar a casa. Aunque sé veía molesto.
Al día siguiente, me desperté con muchísimas ganas de llorar, no podía soportar la idea de casarme con Dario, pero mi psicóloga me decía que era normal, que poco a poco lo recordaría y que casarme con él y convivír todos los días me iba a regresar el amor que una vez sentí por él.
Narrado por Britney
Después de marcar mil veces a la casa de Andrea sin éxito, al fin me respondió su Nana y me dejó ir a ver a mi amiga, pero me advirtió que antes tenía que hablar conmigo.
Llegué a la mansión de los Montemayor y fuí recibida por una sirvienta quien me guió a la cocina.
-Hola Brit, ¿Cómo estás? Me preguntó la Nana.
-Hola Nana, la verdad preocupada, me enteré por el periódico del accidente de Andrea y todo este tiempo me dediqué a llamar, pero los padres de mi amiga me dejaron en claro que no la molestará, porque ella no quiere verme, pero eso me intriga y todos dicen que se va a casar con el desgraciado de Dario. Nana, dime que no es cierto, por favor. Le supliqué.
-Lo siento Brit, pero algo hay de cierto. Mi niña tuvo un accidente como bien lo sabes y perdió la memoria, no se acuerda de nada y su padre se encargó de hacerle creer que ella se iba a casar con Dario, en venganza porque Andrea está embarazada.
-¿Qué? ¿Voy a ser tía? Nana esa es una gran noticia, pero.... yo pienso que el bebé no es de Dario, tiene que ser de Junior, ¿Por qué no viene? ¿Dónde está él?
-Es que mi niña no lo recuerda y yo no tengo cómo localizarlo, pero siento que algo pasó entre ellos, porque ya hubiera venido a buscarla.
-Nana, tenemos que hacer algo, mira, ahora voy a pasar con Andrea y haré todo lo posible por ganarme su confianza y que recuerde cosas, mientras buscaré a Junior hasta dar con él, y tú, averigua lo que puedas.
-Si niña, tenemos que unir fuerzas para lograr sacar a Andrea de esta situación.
-Claro que si, mientras voy a subir. Dije dándome la vuelta.
Llegué a la habitación de mi amiga y toqué la puerta, ella me dió acceso y al estar de frente una a la otra, ella me sonrió cómo si estuviera esperando verme.
-Hola Andrea. Le dije suavemente.
-Hola. ¿Quién eres? Preguntó amigable.
-Soy Britney, una muy buena amiga tuya, mejor dicho somos mejores amigas. Dije acercándome más a ella.
-Vaya, al fin conozco a alguien más que no sea de mi familia. Mencionó en un suspiro. -Tú si me podrás decir la verdad.
-Claro que si Andy, aquí estoy para ayudarte. Dije tomándola de las manos.
Me platicó por todo lo que ha pasado al lado de su familia y veo claramente cómo ellos se han aprovechado de la situación de Andy para separarla de Junior y para vengarse de ella. Pero estoy segura que tengo que llegar al fondo de todo esto para poder ayudarla.
Holaaa
Gracias por seguir leyendo y una disculpa por no haber actualizado, pero me pondré al corriente!
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1004 kilómetros
RomanceJunior H se ha convertido en uno de los mejores cantantes de corridos tumbados, su ambiente en la musica le permite viajar a todas partes del mundo y dar conciertos en cientos de arenas, ferias y cualquir tipo de recintos. Cierto día es contratado p...
