¡Nos vamos!
Algunos días después...
-Amor, buenos días, te tengo una sorpresa. Me dijo mi marido planteándome un beso.
-Dime. Dije con la mirada fija en el desayuno.
-¡Regresamos a Francia!
-¿Qué? Pregunté entregándole toda mi atención.
-Así como lo oyes, tengo que viajar un par de meses y no puedo dejarte sola, tienes que ir conmigo, además lo estuve pensando y creo que es lo mejor, para que así volvamos a estar juntos y recuerdes todo ese amor que nos teníamos Andrea.
-Si no podemos vivir civilizados aquí en Monterrey, menos lo podremos hacer lejos. Yo no me quiero ir, es dejar a mi familia, a mi Nana, a Britney, no quiero. Contesté enojada y alzando la voz.
-No es que quieras Andrea, es una decisión, ya lo hablé con tú padre y él está de acuerdo.
-Si Darío, pero tengo que consultarlo con mi psicóloga, el cambio puede producir una mala reacción en mi tratamiento.
-No, no lo creo, de igual forma se lo consultaré hoy mismo, en tres días Viajamos, así que hay que apurarnos.
Me dejo sola en el comedor como siempre y se marchó a trabajar, llamé inmediatamente a mi mejor amiga para ponerla al tanto de todo, también a mi psicóloga con quien tomo terapia sin que mi familia lo sepa, ella me confirmó lo dicho, el cambio me puede causar conflictos negativos, pero estoy segura que la otra doctora dirá que si puedo viajar con tal de que mi padre se deshaga de mí.
♡♡...
Durante los siguientes días tuve que hacer maletas, de nada sirvió que mi Nana hablará con Dario, el no entendió ninguna razón, estaba muy preocupada por mi futuro, tenía miedo de no poder recordar nada más por tener que alejarme.
El cambio ha sido significativo desde que cambié de psicóloga, recuerdo al derecho y al revés mi vida hasta mis 15 años, después de ese terrible momento que viví donde me violaron, pero que no puedo recordar el rostro del infeliz que hizo eso conmigo ni tampoco puedo contárselo a nadie, hasta no ver un rostro, de ahí ya no puedo avanzar, y me frustra mucho porque es como si hasta ese momento se hubiera detenido el tiempo.
Bajé a la sala, ya que el timbre me sacó de mis pensamientos, era mi madre y Antonella, venían a cenar con Darío y conmigo para despedirse de nosotros, de rato llegaron los papás de mi marido y pasamos al comedor.
Acabada la cena, todos se fueron, Darío también se desapareció quién sabe a donde, lo miré hasta la mañana siguiente.
En el aeropuerto tomamos un Uber que nos llevó a un hotel, ahí ya teníamos nuestra reservacion hecha, pasamos a la suite y Dario en todo momento estuvo al pendiente de mí, creí que lo hacía para fingir delante de los empleados que nos ayudaron a llevar las maletas, pero en cuanto se fueron, el siguió con su misma amabilidad, al parecer estaba de buenas.
-¿Qué te pareció el viaje Andrea? ¿Te hace falta algo?
-No, nada. Solo estoy muy cansada. Dije tocando mi panza.
-Ven aquí. Dijo con una sonrisa y por primera vez acarició mi barriga.
-Creí que no querías a mi bebé. Hablé sorprendida.
-¿Cómo vas a decir eso mi amor? Yo amo a nuestro bebé, lo que pasa es que no quiero incomodarte ya que me dejaste claro que no querías que te tocará.
-Eso no incluía el no tocar al bebé. Dije apenada.
-Andrea, mañana iremos a nuestro departamento dónde vivíamos, yo quisiera que todo volviera a ser como antes entre nosotros, que nos amaramos y que me dejarás estar cerca de nuestro hijo o hija.
-Está bien Dario, creo que podemos comenzar de nuevo, a lo mejor llegar al departamento me hace recordar cosas. Dije con una media sonrisa.
En realidad no tenía ningún interés en pasar tiempo con Dario, pero al final de cuentas él es el padre de mi bebé y que no lo recuerde no significa que nunca me haya enamorado de él, tengo que aprovechar estos dos meses para intentar recordar más cosas y revivír ese amor que nos teníamos, quizá sólo así pueda sacarme de la cabeza a ese hombre de cabello rizado y ojos negros como la noche.
-Eso me parece estupendo bonita, que estés dispuesta a luchar por nuestro amor. Dijo sonriendo.
Después de tomar un baño y merendar nos acostamos y por primera vez de nuestro matrimonio, dormimos juntos.
Por la mañana Darío tenía su mano en mi cintura, pero su contacto no me causaba nada, al contrario recordaba ese rostro que me tiene vuelta loca y unas siluetas, un vestido rojo y unas manos deslizándolo.
Dario abrió los ojos y me dió los buenos días.
-Buenos días Dario. Contesté gentilmente.
-Extrañaba despertar así contigo. Dijo levantándose para darme un beso.
Beso que correspondí, quizá si pongo de mi parte, pueda volver a sentir ese amor que debí de sentir por él antes de mi accidente.
♡♡...
A medio día llegamos a nuestro pen- house, todo en él era espectacular, el espacio, los muebles, la vista, todo era asombroso, lo malo era que no podía llegar a mi mente ningún recuerdo, era como si nunca hubiera estado en ese lugar, era tan inquietante. Dario me invitó a salir por la noche, fuimos a la torre Eiffel y al muelle a tomar un paseo en barco por el canal, ahí mismo cenamos y disfrutamos de música en vivo, recordé que aquí estuve un par de veces en mi adolescencia, pero no ahora con mi marido.
Al día siguiente continuamos con la rutina, despertar al lado de mi marido, darnos el beso de buenos días, desayunar juntos, él se iba a revisar sus negocios, yo me quedaba en el departamento aburrida, sin poder hacer nada, solo esperar su regreso para salir a dar una vuelta y a cenar. Todo se volvió muy mecánico y aburrido, mis sentimientos por Darío no avanzaban a ninguna dirección, seguían intactos, fríos, hostiles. Y ni hablar de mis recuerdos, por más que mi esposo se encargaba de contarme anécdotas que pasamos juntos en algunos de los lugares a los que vamos, no llega ningún recuerdo a mi mente.
Llamé a Brit, para salir de mi aburrida vida un momento.
-Andy, tranquila, solo falta un mes para que regreses, pero si no tienes ningún recuerdo en tu mente, no te obsesiones, algún día llegarán.
-Gracias Brit, por apoyarme tanto y por quererme, eres como una hermana para mí.
-Y tú para mí, sabes que te adoro, al igual que a mi sobrino que deseo tanto que ya nazca para tenerlo entre mis brazos.
-Si, yo igual, no hay día que no imaginé su carita y sus ojitos. Dije casi llorando.
-Si es niña quiero que se llame Brit. Dijo mi mejor amiga muy feliz.
-Así será. Dije alegre.
-Andy y en caso de ser niño ¿Cómo le pondrías?
-Antonio, me encanta ese nombre. Dije feliz.
-¿Antonio? ¿Por qué? Preguntó exaltada.
-Me gusta, se me hace muy familiar, pero no recuerdo si alguien cercano se llamé así ¿Tú sabes algo Brit?
-No. Que yo sepa nadie de tú familia se llama así. Dijo titubeando.
-¿Entonces? Seguí preguntando.
-Quizá sólo te guste, el nombre es muy bonito amiga.
-Si verdad, es perfecto.
Seguimos hablando de mi bebé, de que casi no me ha crecido la panza, se podría decir que sigo igual de flaca como siempre. Es como si se estuviera escondiendo para que nadie lo descubriera y le hiciera daño, pero yo, jamás permitiría que alguien le hiciera algo malo a mi bebé, lo voy a defender de quién sea, con mi vida si es necesario.
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1004 kilómetros
RomansaJunior H se ha convertido en uno de los mejores cantantes de corridos tumbados, su ambiente en la musica le permite viajar a todas partes del mundo y dar conciertos en cientos de arenas, ferias y cualquir tipo de recintos. Cierto día es contratado p...
