Novena Carta.

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"30 de septiembre del 2022.

Y llegó septiembre, se sintió completamente el patriotismo de los habitantes de este país, con las carnes a la parrilla, las empanadas al horno, los completos y choripanes se olían a metros de distancia, todo se sentía dieciochero, y es por una de las razones por las que me gusta decir que soy Chileno, el ver cómo los niños se divierten en esta fecha, elevando unos preciosos volantines, comiendo sus empanadas de pino, verlos con esa sonrisa inocente me hace sonreir a mi tambien.

Todo lo antes mencionado fue motivo de burlas por el par que tengo como amigos, los cuales me llamaban "viejo" o tambien me decian "pareces un padre viendo a sus hijos crecer", aunque ninguno de esos comentarios me molestaron, en realidad me hicieron aumentar mi sonrisa, claramente no fueron las palabras lo que me animaron, más bien fue el hecho de que estuvieran a mi lado, pues claramente pudieron haber estado junto a sus familias y disfrutar de las fiestas en sus casas, pero decidieron quedarse conmigo, y recuerdo perfectamente que se los dije, y ellos me abrazaron y me dijeron "somos tus amigos, y estaremos para cuando lo necesites" yo devolví el abrazo y les sonreí.

Un suceso que nos pareció curioso fue que durante las mismas fiestas recibimos una llamada de parte de Elena, la cual se había olvidado bastante de nuestra existencia desde la llegada de gabriela, pero claro su llamada no fue para preguntarnos el cómo nos encontrábamos o si queríamos juntarnos con ella y su novio, para nada, nos llamó para preguntarnos si habíamos visto a Juan, pues nos contó que lo fue a buscar a su hogar para ir a las fondas, pero su madre le dijo que había salido, para su desgracia nadie lo había visto, y cuando escucho la voz de gabriela simplemente dijo un "a ya, gracias" y corto, no se cual habra sido su intencion de esas acciones, pero la verdad nos fue indiferente, curiosamente tras cortar la llamada vimos a Juan en plena fonda junto a una chica, aunque creo que ya la había visto antes, posiblemente sea un familiar, por lo cual no indagamos más y simplemente lo dejamos pasar.

Claramente este mes fui nuevamente al médico, esto fue después de fiestas patrias, y por primera vez en todos estos meses me dan una respuesta, aunque creo que ahora prefería vivir en desconocimiento de lo que estoy padeciendo, por lo que me dijeron descubrieron una nueva enfermedad y yo soy su primer portador, es una variante del covid, que no solo evolucionó, también se fusiono con un virus menor, pero juntos crearon una reacción en cadena la cual afectaba mis organos y musculos, lo peor a todo esto es que el virus es inteligente, pues primero se situa en los organos y cuando por fin esta instalado en su nuevo hogar comienza a afectar, en otras palabras no te das cuenta hasta que ya es muy tarde, fue deprimente escucharlo, aunque peor fue el chiste que dijo el enfermero de turno que dijo algo como "Mira el lado positivo, cuando mueras le daran tu nombre al virus", claramente el medico y yo lo miramos con cara de desaprobación, pues fue completamente innecesario el comentario, y si se preguntan por la custodia, fue de unos dias, pues determinando su propagación no es la de un virus comun y corriente que se encuentra en el aire, pues por lo visto es como el papiloma, solo por sangre o afectos amorosos muy intimos, claramente el medico me dio una ultimas advertencias, como el de usar condon, que si me tatuo me fije que boten la aguja, y lo tipico, tambien me dio la esperanza de vida, por lo visto sera un milagro que logre presenciar el año nuevo.

Cuando volví a casa parecía como si hubiera ido de compras, pues me dieron una cantidad de fármacos increible, los cuales cada uno debe de afectar a un punto específico de la enfermedad, ahora tras cada comida tengo que tomar de cuatro a cinco pastillas, lo mismo hizo que perdiera mucho el apetito.

Pero no todo es malo, pues ya sabiendo la poca vida que me queda decidí salir mas seguido con los chicos, no solo quedarme con el dieciocho como último recuerdo, casi todos los días íbamos al cine o al teatro a ver cual era la novedad del momento, salidas al parque, ir a los estadios comunales a ver el fútbol amateur, o a las de tenis y ver los torneos regionales que estaban comenzando, lo que fuera, íbamos a todos los eventos anunciados, y fue en el último evento del mes el cual ocurrió ayer que me lleve una sorpresa, pues Gabriela se me confesó, no me lo podía creer, fue algo tan repentino, pero decidí no perder el tiempo y aceptar esa propuesta, aunque no miento, la realidad es que no estoy perdidamente enamorada de ella, ni mucho menos puedo decir que me gusta al cien por ciento, al contrario de ella, que lo dijo con tantos nervios que decir que se mordió de dos a tres veces la lengua es poco, creo que acepte por los minimos sentimientos que tenia, y por saber que voy a morir muy pronto, quiero experimentar lo del noviazgo, pues nunca antes habia tenido una novia o pareja, y quiero siquiera vivir esa experiencia, aunque no sienta lo mismo.

Yo voy dejando esta carta por aquí, no creo tener nada más que decir, y de esperar que aceptar a Gabriela no haya sido un error.

Se despide atentamente su autor Roberto Mendoza".

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