VAMOS ENCUENTRA LA PUERTA, SALTA LA CUERDA, CORRE ENTRE LOS CAMINOS!!
ELLOS ESPERAN POR TI.
Cuando el viento grite escucha atento, abraza al árbol, báñate en el lago de la vida.
Ungüento de tierra fértil que a tu alma da calidez.
Gloria al padre...
El agua bendita es el agua que ha sido bendecida por un presbítero, obispo o diácono para la celebración del sacramento del Bautismo o para bendecir objetos, entre otras costumbres. La bendición del agua se da en la Iglesia católica, Iglesia ortodoxa, Iglesia veterocatólica y en la Iglesia Anglicana.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Dolía mucho; podía sentir cómo ese algo se fusionaba con mi piel. Estaba siendo lapidado, podía sentirlo.
Caí de rodillas; me faltaba el aire. En ese momento, los gritos se hicieron más fuertes. Las personas se postraron en un círculo a mi alrededor. Bailaban, gritaban, algunos se daban golpes contra la pared y todos repetían una y otra vez las mismas palabras:
Pater noster Amén. Panem nostrum cotidiánum da nobis hódie; et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris; et ne nos indúcas in tentatiónem; sed líbera nos a malo. Amen.
Pude sentir un líquido caliente gotear desde mi frente hasta el piso.
–Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in sæcula sæculorum. Amen. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Grité, grité de miedo y de dolor; todo estaba pasando tan rápido, sentí cómo me quitaban la ropa.
–¡NO, BASTA! EN EL NOMBRE DE DIOS, YO LES ORDENÓ QUE SE DETENGAN, FUERA DE LA CASA DEL SEÑOR.
Empecé a rezar. Pero no se detenían; uno de ellos dejó de rezar y se acercó a mí: un paso – dejé de rezar – otro paso – mi boca no se movía – un paso más cerca – podía escuchar los latidos de mi corazón.
–¿Pensi che ti salverà? TI HA DESIDERATO DAL MOMENTO IN CUI È AVUTO IL TUO CONCEZIONE
Grito, escupiéndome. Tomó mi rostro con fuerza, se acercó más y pude sentir su lengua pasearse por todo mi rostro una vez más.
Grité hasta que ni mi garganta dolía, pero eso solo les causaba gracia.
Caí al piso; no sé cuánto tiempo pasó. Ellos me golpeaban y yo gritaba.
Todo está oscuro, tengo mucho sueño. Me desvanecí; no sentía el dolor ya no, solo veía cómo corrían y bailaban. Mi cuerpo era sacudido, pero no podía sentir ni escuchar, solo podía verlos.
–me desvanecí y no recuerdo que paso después, solo se que desperté ....
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.