VAMOS ENCUENTRA LA PUERTA, SALTA LA CUERDA, CORRE ENTRE LOS CAMINOS!!
ELLOS ESPERAN POR TI.
Cuando el viento grite escucha atento, abraza al árbol, báñate en el lago de la vida.
Ungüento de tierra fértil que a tu alma da calidez.
Gloria al padre...
El día en que dos caminos se encontraron, el día maldito/ bendito, el día en el que la segunda puerta se abrió y no solo tomo lo que le pertenecía si no también tomo el alma y vida de quienes eran inocentes y todo solo por una casualidad......?
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El pelinegro y el rubio pasaron una noche muy feliz entre pláticas, bromas y una que otra golosina. Todo fue felicidad. Jungkook contó sobre cómo tenía planeado ir al parque en bicicleta: él quería ir a descubrir los paisajes más hermosos del pueblo para fotografiarlos, mientras que Yoongi le habló sobre el nuevo álbum de plantas que quería iniciar. Él iría al bosque a buscar algunas plantas; quizá, con un poco de suerte, encontraría nuevas especies o raíces.
Jungkook pidió prestada la bicicleta del pelinegro y, a pesar de las negativas del chico, logró convencerlo bajo la gran promesa de que la cuidaría muy bien, pues dicha bicicleta era del padre de Yoongi. Fue una de las pocas cosas que sobrevivieron al trágico incendio.
..........
Jungkook
Por la mañana, me dirigí al pueblo. Logré convencer a Yoongi de prestarme su bicicleta. El pueblo no estaba tan lejos, pero yo quería ver tantos lugares como me fuera posible, y yendo a pie no lo lograría… o al menos no de manera rápida. Me moría por agregar más fotografías a mi portafolio.
—No lo olvides, Jungkook. Tienes que cuidarla.
—Sí, no te preocupes —suspiré, cansado—. La cuidaré y por la tarde te la devolveré sin ningún rasguño. Te lo prometo.
—Bien, yo iré al bosque.
Eso me hacía sentir algo nervioso. Yoon iría al bosque solo, y después de ver a esas personas en la carretera, y a los chicos que se desvanecieron con el viento en pleno bosque, me daba miedo que Yoongi fuera solo. Realmente me ofrecí a acompañarlo e ir los dos juntos, pero él se negó diciendo que estaba bien, que yo solo lo retrasaría con mi poco conocimiento sobre plantas, y él a mí con su poco conocimiento sobre fotografías.
—Ten cuidado, Yoon, y no lo olvi…
—Sí, sí. Cualquier cosa yo te llamo, traigo mi celular —me empujó fuera de la casa.
—Pero ponle son…
—¿Sonido? Sí, ok. Lo tengo con el volumen alto. Si llamas, lo sabré de inmediato —asintió, mientras cerraba la puerta y se dirigía hacia el bosque.
—Te llamaré, y si no me respondes te obligaré a ver Bob Esponja conmigo —lo señalé.
Yoongi giró los ojos con fastidio, pero aún así asintió.
—Que sí, hombre. Solo vete.
—Ya, ya —levanté las manos en rendición.
Tomé la bicicleta y empecé a pedalear en dirección al pueblo. Por el rabillo del ojo pude ver a Yoongi entrando al bosque y perdiéndose en él. Realmente me ponía nervioso, pero debía confiar en Yoongi. Él estaría bien.