VAMOS ENCUENTRA LA PUERTA, SALTA LA CUERDA, CORRE ENTRE LOS CAMINOS!!
ELLOS ESPERAN POR TI.
Cuando el viento grite escucha atento, abraza al árbol, báñate en el lago de la vida.
Ungüento de tierra fértil que a tu alma da calidez.
Gloria al padre...
Vade retro Satanas es una expresión latina que significa «Apártate, Satanás». Es una oración medieval católica usada en el exorcismo. Proviene de la frase pronunciada por Jesucristo «Vade retro me Satana» según el Evangelio de Marcos (8,33). Esta frase aparece en el reverso de la medalla de San Benito.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Tiempo atrás
Gritos
Ruidos en la planta baja de la casa.
Podía oír a mi padre discutiendo con alguien y de un momento a otro, se escuchaba mucho ruido, como si estuvieran lanzando los muebles contra la pared. Los cubiertos eran lanzados al piso, al igual que los platos y ollas.
Me escondí bajo la cama tapaba mis oídos, fuerte, muy fuerte. Pude sentir como si alguien me estuviera viendo. Me aferré a mi manta, esa mantita amarilla que me había regalado mi madre. Se escuchaba como alguien subía y bajaba las escaleras corriendo, una y otra vez.
uno, dos, tres~ - susurraba una voz
Uno, dos, tres, en el lago aqueronte un bebé albino nacio. En el lago aqueronte su padrino lo ahogo~.
Escuchaba cómo cada vez los susurros se hacían gritos y cada vez los escuchaba más cerca y más cerca, hasta que era como si la persona estuviese cantando frente a mí. Los oídos me dolían; era un pitido insoportable.
- EN EL LAGO AQUERONTE UN BEBÉ ALBINO NACIÓ. EN EL LAGO AQUERONTE SU PADRINO LO AHOGÓ.
Cubrí mis odios; ya no podía soportarlo. Tenía mucho miedo y empecé a gritar:
—¡AAHH, BASTA! ME DUELE!
-EN EL LAGO AQUERONTE LA BARCA SE LO LLEVÓ, ¿EL PADRINO LO MATO?
MAMI, HAZ QUE SE ACABE – el pequeño yoongi tenía mucho miedo.
—SAL, YOONNIE, SAL A JUGAR~
—EN EL LAGO, EN EL LAGO, EL CUERPO TE ESTÁ ESPERANDO~ –tarareaban las voces.
–mi nariz empezó a sangrar pero ese horrible canto seguía incluso más voces se sumaron algunas gritaban otras reían pero todas cantaban la misma canción.
-En el lago, en el lago, EN EL LAGO, EN EL LAGO EN EL LAGO!
Uno, dos, tres ~
Alguien entró a la habitación.
Uno, dos, tres~
Las sábanas de la cama caen al suelo.
UNO, DOS, TRES~.
Mi respiración se volvió rápida; puedo escuchar mi corazón palpitar.
UNO, DOS, TRES.
Puedo sentir a alguien respirando muy cerca de mí; es como si estuviera soplando en mi oído: una inhalación, dos exhalaciones.
¡TE ENCONTRÉ!
Sentí cómo mis tobillos eran jalados hacia afuera de la cama. Cerré los ojos con fuerza, pero cuando los abrí no había nada; yo estaba completamente solo. Sentí una corriente muy fea en el cuerpo.
Grité, grité todo lo que mi pequeña garganta me permitió. Vi a mamá entrar a mi habitación y abrazarme fuerte; me estrechó tan fuerte que podía sentir que en cualquier momento me quedaría sin aire.
Veía cómo mi mamá movía los labios, pero no podía escuchar ningún sonido que saliera de ella. Me centré en poder escuchar su voz, pero nada. Detrás de mamá, en el fondo del cuarto, veía una sombra que cada vez se hacía más grande y más grande.
Hasta que todo se puso oscuro; yo había perdido la conciencia.
Desperté en el patio trasero, no entendía qué hacía ahí hasta que vi a unos hombres vestidos de negro y rojo corriendo por todos lados.
Mi tía corrió en mi dirección y me abrazó; ella lloraba.
—Todo está bien, cariño, estoy aquí contigo —pude ver a los hombres de negro rociarle agua a mi casa;ellos eran bomberos y estaban apagando un incendio.
Era mi casa, estaba en llamas y ellos hacían todo lo posible por apagarlas...
²
N-oo, yo no quiero.
–Shhhh, tranquilo.
–¡NO LO HARÉ! –daba manotazos por todos lados mientras dormía.
–JIN –empecé a moverlo con fuerza para que despertara.
–¡NOO! –despertó llorando– otra vez, y-oo lo vi –tomé su mano– créeme, esta vez lo pude ver el...
–Tranquilo, te vi, estabas soñando. Yo estoy aquí contigo –tenía que interrumpirlo; no podía escuchar otra vez esos horribles sueños que él tenía, eran simplemente escalofriantes.
Lo abracé, lo abracé tan fuerte como si mi vida dependiera de ello. –Shhhh, estás conmigo –lo mecía de atrás hacia adelante como si de un bebé se tratase, hasta que se durmió de nuevo. Lo arropé y besé su frente, y me quedé un rato observándolo.
No quiero ser monaguillo –susurro entre sueños.
Moví uno de sus mechones de chocolate de su frente –shhh, serás el pintor más famoso del mundo –susurré, tranquilizándolo.
Serás feliz, no importa lo que tenga que hacer, aún si debo sacrificarme para que seas feliz...