¿No funciono? Lo que sea que hubieran hecho, quizás no había funcionado ¿No podría volver a ver a su sol nunca más? Sin embargo, no estaba afligida, a pesar de no saber dónde se encontraba, podía decir que estaba en calma. Escuchaba lamentos lejanos y voces consolándolos. Unas voces le hablaron, unas voces que no conocía.
–Te daremos un regalo –hablo lo que parecía una niña.
–Eres capaz de usar tu cosmos. –habló quien parecía mayor que la anterior.
–Tu fuerza de voluntad, hace milagros. –habló quien parecía ser una anciana.
Luces brillantes como estrellas brillaron en la lejanía y ella se acercó hasta ellas viendo que eran los ojos de tres personas, una niña una joven adulta y una anciana.
–Quema tu cosmos. –le dijo la niña
–Al máximo de tu capacidad –le dijo la anciana
Ella miró sus manos, estaban transparentes.
–¿Quiénes son ustedes? –preguntó.
–Somos las moiras, querida y ahora te damos una nueva vida, pero tienes que quemar tu cosmos.
–¿Renaceré? ¿Me convertiré en otra persona sin despedirme de Apolo?
–No hay tiempo ¡Enciende tu cosmos, niña! –dijo la joven.
Ella aun confundida les hizo caso e hizo arder su cosmos desde lo más profundo de su corazón, quería vivir, quería ver de nuevo a Apolo, quería reír y llorar a su lado. Su cosmos se elevó a niveles que nunca había alcanzado, el octavo sentido llegaba a ella.
–Tienes la fuerza necesaria –dijo la anciana.
–Eres una mujer asombrosa –le dijo la niña
–Por eso serás conocida, como la diosa de los milagros –hablaron las tres a la vez.
–¿Diosa de los... milagros? ¿Qué? Oigan ¡esperen! –pero se desvanecieron en silencio.
Apolo se quedó toda la tarde velando por su amada, que permanecía inmóvil y sin respirar aun, no sabía cuanto más podría aguantar, pero cuando perdía las esperanzas, ella inhaló fuertemente, como si hubiera estado dentro del agua por largo rato.
–¡Nat! –exclamó el rubio mientras se arrojaba a abrazarla. –¡Por todo lo bueno! Creí que te perdería –restregó sus narices, queriendo sentirla más cerca, pero pronto se separó al ver lo confundida que se encontraba – yo lo siento de todo corazón y entenderé si me odias, yo en verdad... no supe que más hacer.
–Apolo, para por favor –le dijo ella poniendo una mano en su mejilla, confundiendo ahora al rubio– creo, que las moiras me hablaron...
–¿Las moiras? ¿Qué te han dicho?
–Qué seré la diosa de los milagros... o algo así. ¿Me han convertido en diosa?
–Sí, era la única forma de salvarte, aún no hemos hecho el lazo que nos uniría para el resto de nuestras futuras vidas, así que, aunque yo muriese no hubiera podido encontrarte probablemente en ninguna. No tenía opción, era esto o perderte para siempre, parte de mi sangre ahora corre por tus venas. Perdóname.
Natalia no le respondió, sencillamente lo abrazó consolándolo, mientras él se aferraba a ella.
–No te odio, no podría jamás odiarte, me diste una razón para ser fuerte y he atravesado un montón de pruebas para estar aquí – lo separó de su cuerpo para mirarlo a los ojos– te amo con todo mi ser, desde ahora hasta siempre.
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Su sol personal - Apolo x oc
FanficNatalia pasó casi toda su vida en el santuario y no había podido despertar el cosmos hasta sus veinte años. Cuatro años después, el peligro acecha y ella tiene finalmente la oportunidad de entrar en acción. El dios Apolo llega como portador de un m...