—Listo, llegamos. —El automóvil se detuvo.
En todo el camino no supe que decir, aún estoy procesando todo.
—Woomin, no lo tienes que hacer si no quieres. —Kim volvió hablar, de seguro se nota toda la inseguridad en mi cara.
Deje caer mi cabeza sobre la guantera del auto. ¿Haría eso por Kim Taehyung? ¿Me desnudaría para que pueda terminar una obra para una de sus más importantes exposiciones?
—Cuanto tiempo te queda?
—Cuatro meces!
—Podrías darme un mes más?
—Woomin, como te lo dije no es necesario...
—Y yo digo que si lo es! Yo seré tu modelo, me pintaras y tendrás la mejor exposición de artes.
Taehyung parecía no estar seguro con eso. Yo tampoco, no era la más linda pero tampoco la más simple.
—Vamos Tae! —Insistí. —Que tan malo podría ser? Todo será profesional, no verás algo del otro mundo, tú mismo dijiste que tienes modelos así muy seguido en una de tus clases! —Volví a insistir moviendo su brazo. Él no respondía. —Tae, Tae! Solo dame un mes, se que estoy muy flaca si es por eso...
—No digas tonterías Woomin, tú estás perfecta. —Me vio. —Tu estas perfecta!. —Susurró asegurándolo por segunda Ves. —No quiero que pienses que me quiero aprovechar de tí y mucho menos quiero arruinar nuestra amistad.
Lo tomé del rostro haciendo que me mire.
—No será el caso Kim, no lo será. —Acarice su rostro, tratando de darle un poco de seguridad. Cerró sus ojos y asintió.
Relamio sus labios y al abrirlos me miró.
—Ii Ji-Woomin eres perfecta. —Volvió a susurrar y yo sonreí muy feliz, que alguien como él me lo confesará es algo satisfactorio.
—Basta y dejémonos de tonterías. —Bese su frente para luego soltar su rostro. —Entonces estamos en contacto. —Le sonreí cuando ya estaba afuera del automóvil.
—Si necesitas algo me llamas si?
—Lo haré Kim! Ahora vete o te pondrán una multa.
—Entra al hospital y así me podré ir más tranquilo. —Negué derrotada he hice lo que me dijo.
Al estar adentro y que la puertas de vidrio trasparente nos separaba me despedí moviendo mis manos frenéticamente. Le lanze un beso al airé y esta vez fue su turno de negar mientras mantenía una pequeña sonrisa.
Ahora me harían unos exámenes de sangre, solo por rutina. Nam me agendó la cita para las siete de la noche, valla hora!
Me encamine hasta el último piso, pase saludando a todas las personas en el transcurso. Quizás es hora de seguir con mi vida, olvidar a Jeon Jungkook y enfocarme en mí, en mis proyectos, mi salud física y mental. Es hora de ser la antigua Woomin.
—Buenas, Buenas. —Entre al consultorio del doctor Kim Namjoon.
Él muy tonto se asustó que hasta tiró su pluma.
—Woomin no es necesario que entres gritando. —Se quejó. Yo me reía por la cara que había puesto solo hace unos segundos.
—No es mi culpa que seas un niño. —Me seguí burlando. Sabiendo todo el procedimiento me encamine a sentarme en la camilla y le estiré mi brazo. —Hasta cuando me sacaran sangre?
—Hasta que te quedes sin ella. —Se estaba vengado de mi.
—Eso no puede ser posible Nam, o moriré. —Me queje.
—Pues si es posible. —Está ves él se burló de mí. Incluso ya no sentía nada al momento en que la aguja se incrustaba en mi piel. —Listo señorita Li. —La sangre extraída la colocó con fecha y la metió al congelador para ser examinada dentro de unos minutos.
—Podrias agendarme las citas en otras horas? —Hice mi mejor cara de cachorrito. —Por favor. —Nam negó.
—Es casi imposible Woomin, sabes que tengo otras áreas que atender y mayormente en el día estoy en la sala de cirugías. —Se quitó sus guantes de látex.
—Es muy fastidioso venir a estas horas. —Me seguí quejando.
—Te acostumbras. —Me pico la nariz. —Tu tío está en la sala de cirugía así que hoy no lo verás. —Me informó. —Además la doctora Hanna tiene que ver tus huesos, ya sabes revisión de rutina...
—Doctor Kim, podría venir un momento a la junta de doctores, es sobre algo importante.
—Voy en un momento. —Kim se cambió su bata médica y tomó algunos cuardermos. —Lo siento Woomin, te veo en unos minutos. —Antes de salir besó mi frente. —Y por cierto, le dire a la doctora Hanna que venga aquí, así no te atrasas más.
—Todo está bien, Woomin Eres muy afortunada.! —Yo le sonreí aún sin saber a lo que se referia en realidad. La doctora Hanna había examinado mis huesos, después de un poco más de media hora por fin había terminado.
—Entonces nos vemos la otra semana?
—Conmigo no será necesario, será dentro de dos meces tu próxima consulta. —La doctora Hanna me sonrió. —Tienes una vida por delante muy linda, Woomin. Tienes suerte de tener un novio atento y...
—Novio? —No entendía nada, ¿Me perdí de algo. —De que habla?
Ella parecía confundida al igual que mi.
—Tu novio cariño! Él Honbre que estuvo contigo en estos diez años, un hombre muy apuesto y cariñoso. A leguas se veía lo enamorado que estaba, te cuido y nunca te dejo sola. Es más dejaba notas para ti todos los días, los 365 días del año.
—Notas? —Quien más pudo ser? Él único hombre que se me viene en mente es Jeon Jungkook. Negué repetidas veces, él está comprometido, tiene novia, él no pudo ser, él no.
—O espera, de echo yo tengo esas notas, ya regreso. —La doctora Hanna llegó tan rapido como de la misma forma en que se fue.
Traía unas cajas de madera liviana, dos cajas para ser específica.
—Yo las aguardaba por ti, esperaba él momento que despertarás para dártelas. —Y así me hizo entrega de esas cajas, aún no sabía y no estaba preparada para afrontar las consecuencias de abrir y leer cada nota.
De haberlo sabido nunca lo hubiera echó.
Jeon Jungkook nunca debiste confundirme.
ESTÁS LEYENDO
MIENTRAS DORMÍAS
Teen FictionJi-Woomin despierta en un hospital luego de un accidente de tránsito. Para ella solo an pasado solo unas horas y espera con ansias ver a su familia y a su novio y decirles que está bien. La verdad es que an pasado diez años en donde ella estuvo en c...
