Capítulo XII

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 Aelia

Me encontraba sentada en el segundo piso, mirando por la ventana y dejando que mis pensamientos vagaran libremente. La fiesta de cumpleaños de mi padre estaba siendo todo un éxito, todos los invitados disfrutaban de la música alegre y las risas llenaban el ambiente, pero mi mente estaba lejos de todo eso.

No podía evitar que mis pensamientos se centraran en Penny y Owen. Su descaro al aparecer juntos en la fiesta me molestaba profundamente. Era como si no les importara el daño que habían causado. Sentía una mezcla de enojo y tristeza al verlos allí, riendo y divirtiéndose sin preocupaciones.

En medio de mis pensamientos, no me di cuenta de que alguien se acercaba. Giré la cabeza y me encontré con Jhon, su rostro reflejó un alivio al encontrarme allí, como si hubiera estado buscándome.

Le doy unos pequeños golpecitos a la banca en la que estaba sentada, para que él se sentará también.

─¿Estás bien? ─pregunta al sentarse.

Asiento volviendo a mirar por la ventana.

─Quería disculparme por lo del otro día ─digo rompiendo el silencio que se había formado. ─tenías razón, fue una inmadurez de mi parte haber escapado así.

─Discúlpame a mi también, te dije cosas que no estuvieron bien.

Sonrió mirando nuevamente por la ventana, me sentía más tranquila por haberme disculpado con él. Miro a papá reír y no puedo evitar sonreír. Mi corazón se llenó de alegría al verlo riendo y disfrutando del momento. Había pasado por tantas adversidades en la vida, pero siempre mantenía una sonrisa en su rostro. Él era un ejemplo de fortaleza y resiliencia para mí.

─¿Qué pasaría si algo sale mal esta noche?

─¿A qué te refieres? ─inquiere con el ceño fruncido.

─Si los que amenazan a mi padre viniesen. ─explico mirándolo a los ojos.

El parece pensarlo un momento, como si se imaginara la situación, luego de un momento de silencio responde.

─Si algo saliera mal, solo te protegería a ti.

Sus palabras resuenan en el espacio entre nosotros y su mirada se clava en la mía. Lentamente, acerqué mi rostro al suyo, quedando a escasos centímetros de distancia. Nuestros ojos se encontraron, y en ese instante, sentí cómo la atmósfera se cargaba de deseo y tensión. No pude resistir la atracción que había surgido entre nosotros y, sin pensarlo más, me dejé llevar por el impulso y lo besé. Sentí un cosquilleo recorrer mi cuerpo mientras mis manos se aferraban suavemente a su cuello. El beso era suave, lleno de delicadeza y ternura, pero a la vez, había una intensidad y un deseo palpable en cada movimiento.

Nuestros labios se movían en perfecta sincronía, como si hubieran sido hechos el uno para el otro. Era una sensación indescriptible, como si el mundo entero se desvaneciera a nuestro alrededor y solo existiéramos nosotros dos. El deseo crecía cada segundo y podía sentir cómo nuestras respiraciones se volvían más entrecortadas. El beso se volvía más intenso, más apasionado, y podía sentir cómo el fuego se encendía dentro de mí.

Final y lamentablemente, nos separamos, pero nuestros labios quedaron a solo centímetros de distancia.

─Lo lamento. ─murmuro levantándome para irme.

Mientras camino hacia mi habitación, mi mente se llena de pensamientos confusos y de emociones encontradas. Mi corazón late más rápido de lo normal, nunca antes había experimentado una chispa así, y la sensación es abrumadora. Sé que cualquier tipo de involucramiento romántico está prohibido, pero ahora que hemos cruzado esa línea, no puedo evitar preguntarme si podremos ignorar lo que ha sucedido.

Llego a mi habitación, me siento en la cama y cierro los ojos. Las imágenes del beso siguen apareciendo en mi mente, y no puedo evitar sonreír. El beso fue tan intenso y apasionado que me dejó sin aliento, puedo sentir el calor de sus labios en los míos.

No puedo evitar preguntarme qué habrá sentido Jhon, si habrá sido solo un momento de debilidad para él o si también ha sentido esa conexión que parecía haber entre nosotros. Pero también me invade la incertidumbre, me pregunto si deberíamos hablar de lo sucedido, o si simplemente debería actuar como si nada hubiera pasado.

Entre al baño de mi recámara, retocando mi maquillaje antes de regresar a la fiesta. Tomé mi espejo de mano y lo sostuve frente mi rostro, tomando una brocha grande para aplicar un poco de rubor en mis mejillas, el maquillaje no estaba tan desgastado, asi que no tuve que dar muchos retoques. Me aplique el labial en mis labios, contenta con el resultado y salí del baño de mi habitación, sintiéndome fresca y lista para disfrutar de la noche. Pero al abrir la puerta, me encontré con Owen sentado en mi cama. Un escalofrío recorrió mi espalda mientras su mirada se posaba en mí.

─¿Qué haces aquí? ─pregunte fingiendo indiferencia.

Él no responde, solo me mira de una manera extraña. intente seguir mi camino ignorándolo , pero Owen se acercó rápidamente, acorralándome entre la pared y su cuerpo. Su fuerza me impedía escapar. El miedo comenzó a apoderarse de mí mientras luchaba por liberarme de su agarre. Intenté apartarlo, empujarlo lejos de mí, pero sus manos seguían buscando mi cuerpo, intentando besarme a la fuerza.

─¡Suéltame!

Él hace caso omiso a mis palabras, quiero decirle algo más, pero me silencia cubriendo mi boca con su mano. La impotencia mezclada con el miedo comenzaron a invadirme en ese momento. Me sentía atrapada, vulnerable, y no sabía cómo iba a librarme de esta situación.

De repente, Owen me arroja con fuerza sobre la cama, posicionándose sobre mí, aplastándome con su cuerpo. Sentí sus manos explorando mi cuerpo, metiéndose bajo mi falda y arrancando mis bragas. Mi desesperación aumentaba mientras luchaba por liberarme, quería gritar, empujarlo, pero estaba totalmente inmóvil.

─¿Es él mejor que yo? ─murmura en mi oído. Sentí su aliento apestoso a alcohol─ ¿Por eso no me deseas más?

En un momento de descuido de Owen reuní la fuerza suficiente para darle un rodillazo en su entrepierna. Owen se dobló de dolor, aflojando su agarre sobre mí. Aproveché esa oportunidad para escapar. Llegue a la puerta, pero antes de tomar el pomo me gire a verlo.

─Te vas a arrepentir de esto. ─espeté con rabia. ─Te juró que te haré pagar.

Mi corazón latía desbocado, salí caminando por el pasillo, no tengo idea de a dónde dirigirme, ni qué hacer a continuación, un par de lágrimas escapan de mis ojos y recorren mis mejillas. Siento cómo todo mi cuerpo tiembla, tanto por el miedo como por la ira que me consume. No puedo creer que Owen haya sido capaz de intentar un acto tan horrible hacia mí, todo por celos y resentimiento.

Voy a hacerlo pagar por lo que ha hecho, no permitiré que se salga con la suya. Le arruinaré la vida. 

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⏰ Última actualización: Nov 03, 2023 ⏰

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