ALICE - de 18 años, se muda a los outer banks para cambiar de aires, encontrando allí a su alma gemela.
RAFE - de 19 años, se encuentra en un momento difícil donde conoce a la chica que le descubre un nuevo mundo.
¡ACLARACIÓN! (en esta historia, "ra...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
ALICE ALLEN; Después de que los hermanos Cameron se fueron de casa, subí a mi habitación para ordenar un poco y aprovechar para acabarme de leer un libro.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Había quedado en el bar de Kie a las 4 con los demás, así que empecé a prepararme para llegar puntual, no soportaba llegar tarde.
Mi madre entró a mi habitación en ese momento la vi sonreír por el reflejo del espejo.
— ¿Que pasa Mamá? ¿Voy mal? — pregunté. — No Alice, vas preciosa cariño — sonrió de nuevo. — ¿Y porque sonríes tanto? — reí. — Porque cada vez te haces más mayor y más guapa, estoy muy orgullosa de ti — dijo mientras me abrazaba. — Te quiero mucho, ¿lo sabes no? — dije. — Si lo sé, pero yo te quiero el triple — respondió.
Se sentó en mi cama mientras me terminaba de vestir.
— ¿A donde vas Alice? — sonrió. — He quedado con John, JJ, Sarah y Kie en el bar de sus padres — afirmé. — Me parece un plan genial — dijo ella. — Si, hace tiempo que no quedábamos y me lo paso genial con ellos — contesté mientras me ataba las converse. — ¿Y que hay del otro chico? Ese del que me hablaste aquella vez — preguntó.
Me puse algo nerviosa, sabía que se refería a Rafe así que decidí contarle ya la noticia.
— Mamá, estoy saliendo con él — sonreí. — ¿En serio Alice? Me alegro muchísimo por ti hija de verdad — me abrazó. — Te va a encantar, es muy mono — reí. — Por lo que vi en fotos si lo es, ¿Cuando me lo vas a presentar? Estoy deseando conocerlo — dijo. — Está noche — solté.
En ese momento le cambió la cara por completo, estuve tan liada anoche que se me olvidó informarle de los pequeños detalles.
— ¿Cómo que esta noche? ¿Cuando pensabas decírmelo eh? — se alteró. — Tranquila mamá es algo informal, vendrá a cenar a casa, quiso aprovechar para conocerte antes de irse este finde — expliqué. — ¿Irse? ¿A donde? — preguntó confusa. — Con su padre a las Bahamas, cosas de negocios de la familia — dije. — Oh bueno está bien, voy a ir preparándolo todo, pensaré algo rico para cenar — dijo emocionada mientras bajaba las escaleras. — ¡No quemes la cocina! — grité. — ¡Lo intentaré! — respondió.
——————
Salí de casa minutos después y fui hacia el muelle donde estaba el lugar. Al llegar Sarah me saludaba con la mano, a su lado estaban John B y JJ.
— ¡Hola Lisy! Me molan las nuevas gafas — dijo John B sonriendo. — Si, ¿que os parece mi nuevo look? — reí. — Te dan un rollo kook, seguro que a mi hermano le encantan — río Sarah. — A ver déjamelas — dijo JJ mientras me las quitaba de la cabeza. — A ti no te quedan bien chaval — río John.
JJ empezó a caminar delante de nosotros como si estuviera desfilando, lo que nos hizo reírnos mucho.
— ¿Por cierto donde esta Kie? — pregunté. — Ayudando a su padre dentro — respondió John. — ¿Que tal si entramos? — preguntó Sarah. — Vamos a esa mesa del fondo mejor — explicó JJ mientras nos guiaba.
——————
Nos sentamos y pedimos, al rato vino Kie con nuestras bebidas.
— Bueno y para estos chicos tan majos, aquí tenéis. Serán 8, 60 dólares, gracias — río Kie. — Oye hazme una rebajita que estoy tieso — dijo JJ mientras sacaba su cartera vacía. — Ya pagó yo no os preocupéis — dijo Sarah. — No tienes porque — intervino John. — Ya me lo devolveréis, no pasa nada — explicó.
Kie se sentó con nosotros al lado de JJ mientras él la rodeaba con el brazo. Sarah pareció no darle importancia pero John y yo nos entendimos y nos miramos al instante. Nos empezó a explicar lo aburrido que era trabajar aqui para ayudar a sus padres.
— Oye Kie... — intervino John. — ¿Que pasa? — pregunto ella. — ¿No necesitará tu padre ahora mismo ayuda en el bar verdad? — soltó. — Pues la verdad que si, necesitamos camareros pero no encontramos a nadie — explicó Kie. — Veo por donde vas John B — río JJ. — ¡Exacto! Somos los candidatos perfectos — dijo emocionado John. — ¿Estas loco? Su padre no me soporta — dijo JJ. — En verdad no nos soporta a ninguno de nosotros, pero podemos intentarlo — respondió John. — No creo que haya problemas con eso, intentaré convencerlo — respondió Kie. — ¡Eso! Haced como Alice y yo, ahora estamos trabajando de socorristas en la playa — intervino Sarah. — Si chicos, yo creo que es buena idea — dije. — La verdad, necesito el dinero — explicó JJ. — Pues ya está, Kie ¿puedes preguntar a tu padre a ver que le parece la idea? — insistió John. — Puedo preguntarle, aunque no os emocionéis, no es seguro — respondió Kie.
Estuvimos hablando durante un rato hasta que Sarah intervino de repente.
— Chicos me voy a las Bahamas — soltó.
Al oír eso todos nos miramos entre nosotros y luego la miramos a ella perplejos.
— Espera Sarah ¿Que estás diciendo? — preguntó John confuso. — Si, y tú te vienes conmigo — respondió. — ¿Espera que? Creo que me he perdido — dijo JJ mientras bebía. — Dejadme que os explique, mi padre y mi hermano viajan mañana por la mañana a las Bahamas por temas de trabajo y yo quiero ir también para enterarme de que es lo que traman — explicó Sarah. — Sarah creo que estás exagerando, ¿tú crees que de verdad están tramando algo a tus espaldas? — respondió Kie. — Estoy más que segura — dijo seria ella. — ¿No crees que si ellos se enteran será peor? — pregunté. — El caso es que no se van a enterar — afirmó Sarah. — No se yo... — suspiró John. — ¿No me vas a acompañar? ¿En serio? — preguntó Sarah mientras lo fulminaba con la mirada.
Todos lo miramos esperando que diera una excusa válida como para no acompañarla.
— ¿QUEE? ¿Porque me miráis así? Es una locura como vamos a ir hasta allí — dijo alterado John. — Tío por eso no te preocupes, se me ocurre un buen plan para vosotros — río JJ. — Ah no, de ti no me fío nada — respondió John. — Shhhh calla déjalo hablar — dije.
Todos escuchamos atentamente a JJ sabía di que seguramente lo que venía era un desastre y arriesgado, pero por lo menos tenía una idea.
— Cuando salgan por la mañana, solamente os tenéis que colar en el barco de los Cameron, y viajar con ellos, eso si sin que os vean — explicó JJ. — Me parece un buen plan — dijo Sarah.
John B rodó los ojos y acepto por fin, mientras Sarah le daba un beso en los labios. Seguimos hablando del tema y planeando como lo iban a hacer, mientras que yo recordé que esta noche había quedado con Rafe en casa, y más me valía no contar nada, no podía traicionar a Sarah...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.