ALICE - de 18 años, se muda a los outer banks para cambiar de aires, encontrando allí a su alma gemela.
RAFE - de 19 años, se encuentra en un momento difícil donde conoce a la chica que le descubre un nuevo mundo.
¡ACLARACIÓN! (en esta historia, "ra...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
RAFE CAMERON; Llegue a casa después de pasar un rato en la playa, estuve observando a Alice desde la cafetería y la verdad que parecía muy feliz con su nuevo trabajo.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Entré en casa y por suerte sólo estaba Whezzie, Sarah se había quedado en la playa y mi padre supongo que estaría fuera en el barco preparado lo todo. Recibo un mensaje de mi padre que decía que como salimos pasado mañana esta noche les diremos a Sarah y Whezzie una excusa, no podemos decir a donde vamos realmente.
— ¡Hola Rafe! — saludó sonriendo. — Hola Whezz ¿que tal la mañana? — pregunté. — Bufff aburrida, ¿has estado en la playa? — dijo. — Si ¿porqué? Sarah estaba allí y me ha escrito antes, esta de turno trabajando — expliqué. — Si, lo sé — dijo sin importancia. — Oye Whezz... — dije mientras revisaba el móvil.
Alice no me había leído los mensajes, pero supuse que estaría trabajando aún.
— ¿Que pasa? — dijo confusa. — Hoy va a venir alguien a casa, porfavor no seas una petarda como siempre — respondí. — Ahora lo voy a ser solo para molestarte, ¿pero quien viene exactamente? ¿Es tu novia? — sonrió. — ¡No! No alucines, es una amiga, justo esta haciendo las prácticas con Sarah — expliqué. — Ah si, Sarah me hablo de ella, parace una chica muy agradable — contestó. — Realmente lo es... — dije sin pensarlo.
Ella me miró por unos segundos y sonrió mientras se alejaba riendo a su habitación.
— ¡¿NO ES LO QUE CREES VALE WHEZZ?! — grité. — YAYA, RAFE NO TE LO CREES NI TÚ — gritó desde su habitación —
Me di cuenta que si era exactamente eso, me estaba enamorando de ella. Pero no podía arriesgarme a decirle nada ahora, justo cuando me voy dos días fuera con mi padre... Será mejor esperar a que vuelva.
Subí a mi habitación y me tumbé en la cama, al rato oigo mi teléfono sonar y era una llamada de Alice.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.