Capitulo 31 | Reencuentro y Favores

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El pequeño Taiki con su débil mano sostuvo la de ella y caminaron juntos mientras algunos veían con curiosidad al ver a la hija menor de los Moriyama con alguien poco agraciado y claramente en una posición económica muy inferior a la de ella. Arrastrando sus pies descalzos y lastimados, él cruzo miradas con ella y sonrió tratando de calmarla por las miradas de los demás.

-Ven, ya no deberíamos estar tan lejos

La niña algo preocupada al caminar junto a un niño extraño que ella no conocía, preguntó desconfiada.

-¿Cómo sabes dónde vivo?

-Tu familia es muy conocida en el pueblo, de vez en cuando encuentro alguna fruta en las afueras de tu casa tirada en el suelo.

Taiki al ver que no estaban tan lejos de la entrada, dejó que ella subiera sola las escaleras, ella lo miró.

-¿No vas a venir?

-No, pero puedo ver desde aquí.

Moriyama siguió subiendo las escaleras y golpeó la puerta con su mano derecha, llamando la atención de uno de los sirvientes que estaba preocupado junto a sus compañeros por la desaparición de la señorita Hakari. Ella se sobresaltó al ver la preocupación de quien podría considerar una de sus pocas amigas dentro de su hogar, o más bien la prisión que ella veía al no poder salir de esas cuatro paredes que rodeaban el jardín y su casa.

-¡Hakari-Sama!, ¡¿Dónde estuvo?!, estuvimos muy preocupados por usted, ¿alguien le hizo daño? - miró con preocupación sus manos y brazos buscando heridas.

-Lo siento, quería salir, pero me perdí y no encontraba el camino a casa desde el rio, pero alguien me ayudó, es... - ella señaló a sus espaldas buscando a Taiki con la mirada que ya había desaparecido.

Taiki escondido detrás de un arbusto, miró asustado de que le vieran cerca de Hakari, saliendo del lugar mirando por última vez a Hakari al entrar por la enorme puerta.

-Lo siento -caminó en la dirección opuesta del lugar.

Taiki continuo caminando y mirando si podría encontrar algo de comida tirada en el suelo, pero no encontró nada, hasta que vio a un tipo borracho dormido en el suelo con un tazón de mochis, mirando en todas las direcciones, el pequeño tomo 5 de ellos y salió corriendo sin que nadie le prestara atención, hasta que la policía salía corriendo delante de él, asustándolo y dejando caer los mochis al suelo, pero su miedo se volvió confusión cuando los policías entraron dentro del bar en el que salieron dos borrachos a la fuerza por la policía, siendo uno de ellos su padre, se ocultó detrás de una pared mientras tenia los mochis en sus manos y los comía en silencio, observando a su padre borracho golpeando a uno de los oficiales, enojándolos y uno de ellos respondiendo con un garrotazo en su cabeza, uniéndose el policía golpeado a los golpes, ambos dándoles con fuerza en la cabeza al hombre borracho, llamando la atención de todos los presentes, mirando con sorpresa y otros con temor la brutalidad policial.

Taiki cerró sus ojos mientras escuchaba los golpes y comía los mochis como si fuera su única comida del día, escuchando la conversación de los oficiales.

-¿Está muerto?

-Ojalá, el desgraciado me rompió la nariz -escupió el rostro ensangrentado.

Taiki se fue de la zona y caminó sin un rumbo fijo, llegando a su antiguo hogar, sabiendo que su padre no estaba dentro, corrió la puerta para ver el interior destrozado y descuidado, sintiendo tristeza al recordar su antiguo hogar, caminando por dentro, entró a su antigua habitación encontrando sus juguetes desparramados en el suelo junto una cobija polvorienta, en tristeza y algo de frio, se tapó con ella, quedando dormido en lágrimas, culpándose de que la razón por la que sus padres se habían separado era suya.

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⏰ Última actualización: Jan 08, 2024 ⏰

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