Capitulo 16 | El Jabalí muestra sus colmillos mientras Zenitsu duerme

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24 de septiembre de 1923-Era Taisho

Pov General

El hombre jabalí se prepara para su ataque directo, dando un salto con fuerza siendo recibido con un golpe de tambor haciendo girar la sala, cayendo los cazadores y la niña Teruko.

Tanjiro: ¡Teruko, agárrate de un mueble! -grito-.

El jabalí en busca del cuello del demonio, salta desde el hombro de Tanjiro para agarrar impulso y saltar lo suficiente.

Tanjiro: ¡Ese demonio tiene poderes, no lo ataques sin cuidado! -Exclamo siendo respondido con una carcajada-.

Opening

 El cuarto en pleno movimiento observa el combate del hombre jabalí y el demonio de los tambores, con su habitual molestia en su voz golpea dos veces su tambor de hombro derecho, haciendo girar una vez más el cuarto. En la caída Teruko golpea con su cuerpo el suelo para luego ser pisada por el hombre jabalí.

Desconocido: Jajaja... ¡la habitación giro!, que divertido ¡que divertido! -exclamo-.

Tanjiro queriendo ayudar a Teruko sujeta el pie derecho del hombre jabalí, lanzándolo con fuerza diciendo- No pises a la gente-.

Desconocido: ¿Quién diablos eres tú? -pregunto-.

Tanjiro: ¿Cómo puedes pisar a una niña? -pregunto abrazando a Teruko-.

Desconocido: jajaja... ¡me agradas!, es la primera vez que un humano ¡me lanza por los aires! -grito lanzándose a atacar al Kamado-.

Pov Tanjiro

 ¿Por qué me ataca a mí?, ¿Qué no se supone que es un asesino de demonios también? Enserio este tipo de sujetos me dan mala espina.

Desconocido: Mis espadas duelen ¿sabes?, no son como la que usas tú, ¡me enorgullece decir que arrancan la carne! -dijo-.

Tanjiro: ¡Basta, hay un demonio ahí mismo! -replique-.

Desconocido: ¿Y qué? -respondió lanzándose a luchar-.

 Antes de que el jabalí me alcanzase y saltara, escuche el sonido del tambor del demonio, cuando hizo eso el tatami se había rasgado como si una bestia hubiera usado sus garras. Antes de darme cuenta volvió a girar la sala al son del tambor, primero a la derecha luego izquierda, golpeando nuevamente uno de sus tambores logro hacer retroceder al sujeto con mascara de jabalí.

 Una vez más el lugar cambio otra vez, pero no tenía sentido, él no había hecho sonar su tambor, pero algo que también me di cuenta es que no era solo él, había otros más en la mansión, de seguro uno de ellos tiene esta habilidad. Cuando utilice mi nariz una vez mas logre reconocer otro por la zona, preferí concentrarme en Teruko, no quiero que quede demasiado marcada por una experiencia como esta.

Tanjiro: No te preocupes, quédate a mis espaldas y estarás a salvo -dije tratando de tranquilizarla-.

 Al abrir la puerta de la habitación logré divisar otro cuerpo masacrado, solo desvié la mirada indignado.

Teruko: ¿Qué ocurre? -pregunto-.

Tanjiro: Tranquila, el demonio no está vamos hacia allí, siempre hacia el frente sin mirar atrás -dije para que no asustara-.

 Caminando percibí otro olor, el aroma a sangre que nunca había olido, aunque no parece que perdiera mucha, antes de inspeccionar pare a Teruko, le indique que hiciera silencio para que no la descubrieran, abrí rápidamente la puerta corrediza encontrando a un niño, es el... lleva un kimono caqui.

Un cazador afortunado (Publicación anual)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora