Capítulo 8 | "Moto azul"
Asher Warthon
— Tienes que irte, niño bonito.
Sonreí, apretando mis manos en torno a su cadera para no dejar que separara su cuerpo del mío.
— Podría quedarme aquí.
No sabía qué pasaba conmigo o con mi cuerpo, o si estaba lo suficientemente excitado con el baile de Alissa, lo único que sabía justo ahora era que quería besarla.
Necesitaba besarla.
Ya habría tiempo de seguirnos odiando más tarde.
— Tienes que correr, Asher — insistió, aunque ella tampoco hacía nada por apartarse, por el contrario, mantenía una sonrisa perlando su rostro.
— ¿Ni siquiera obtendré un beso de la buena suerte?
Mis labios rozaban ligeramente los suyos cuando hablaba.
— ¿Quieres un beso de la buena suerte? ¿Tú? ¿El campeón de Liverpool?
— Lo quiero.
Fui el primero en moverme, o tal vez fue ella, no estoy seguro de ello. Lo único que puedo asegurar es que mis manos tiran aún más de su cuerpo hasta que mi boca colisiona con la suya, hasta que siento el jadeo sobre mi boca mientras me abro paso por su boca, mi lengua no pierde el tiempo en conocer a la suya mientras la devoro.
Es increíblemente buena besando, no tarda nada en seguirme el ritmo del beso con la misma hambre que le tengo, sus manos se colocan sobre mi cuello cuando tira más de mi cuerpo, hasta que cada minúsculo espacio entre ambos haya dejado de existir. Gruño cuando sus dientes tiran de mi labio inferior mientras sonríe, antes de devolverme el beso mientras una de mis manos baja y le aprieta una de las mejillas de su culo que la restriegan contra mi pelvis. Tiene un muy buen culo, si pidieran mi opinión, sería un diez sobre diez.
Y se separa finalmente.
— Suerte en la carrera, Ash.
Mi mente me reprime cuando elimino el contacto entre ambos, detecto a mi izquierda la presencia de mis amigos esperándome, quienes tiran de mi hacia donde he dejado mi moto. No hablan, pero no es necesario, las sonrisas de imbéciles que tienen en el rostro son suficiente.
— Jódanse — gruño, colocándome sobre la moto.
— No hemos dicho nada — se ofende Harry — Aunque...
— Shh.
— De haber sabido que todas esas discusiones absurdas eran meramente tensión sexual... — le sigue Drake.
— Dejen de hablar.
— ¿Podrás conducir con una erección? — le sigue Harry.
Enciendo la motocicleta, moviéndome hacia la línea de meta mientras escucho sus risas justo tras de mí.
✠
Había terminado la carrera, y había ganado, como de costumbre. Cobré mi pago y ahora me dedicaba a buscar a mis amigos.
La sensación de la adrenalina seguía presente en mi sistema, aunque ya no era como en el inicio. Aunque estaba claro que ganar me encantaba, lo cierto es que ninguna de las personas que había aquí me era un reto para competir, no estaba siento egocéntrico, es que simplemente nadie se me igualaba.
Ansiaba un nuevo reto, un competidor que realmente me pusiera en aprietos, y ganar de nuevo.
Alissa se encontraba con Becka, charlando y fumando en uno de los sofás en esta especie de sala privada improvisada que mantenía el hangar. Harry y Drake fueron los primero en acercarse a mí, dejando pequeñas palmadas en mi espalda con la alegría de haber ganado. Becka fue la siguiente, dejando un beso en mi mejilla y, finalmente, dándole paso a la última persona que faltaba de felicitarme.
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La última curva
Teen FictionAlissa Harper ha tenido una vida por demás complicada, luego de que su propio hermano la abandonara a manos de su padre, el monstruo de sus pesadillas. Está cansada de huir, está cansada de mudarse y tener que cambiarse de universidad, así que ha d...
