Capítulo 9 | "¿Verdad o desafío?
Alissa Harper
Los labios de Asher impactaron con rudeza contra los míos. Algo que comenzaba a detectar de su forma de besar es que no tenía contemplaciones, era rudo, de una manera erótica y sensual que te atraía a besarlo de nuevo.
Asher besaba como cualquier chica desearía ser besada, con esa mezcla de rudeza y hombría que ponía los vellos de punta, que erizaba la piel y que hacía temblar a los nervios.
Su mano escaló hasta colocarse sobre mi cuello, sin apretar, simplemente como una muestra clara sobre quien llevaba el control en el beso, simplemente para sujetarme y moverme a su antojo.
Aún teníamos rastros de la descarga de adrenalina de hace un par de horas, podía recordar la sensación de todo mi cuerpo vibrando al son del motor de la motocicleta, de mi cuerpo manteniendo el equilibrio en cada curva.
Nunca creí que besar a alguien podría hacerme sentir igual de eufórica, menos alguien que no era de mi total agrado. Sin embargo, aquí estaba, devorándole la boca al chico que constantemente me hacía rabiar.
Si besarlo era lo único que necesitaba para que se comportara mejor conmigo, haberlo besado desde el inicio.
Asher estaba para morirse, con unos brazos marcados por las horas que pasaba en el gimnasio, unos pectorales y abdomen de ensueño, una sonrisa de perlas blancas de comercial y esa aura de chico malo que atraía a cualquiera. Era demasiado atractivo para ser legal.
Chillé cuando sus manos bajaron rápidamente, hasta colocarse en mis muslos y elevarme por los aires unos segundos, hasta que quedé sentada sobre el lavabo y su cuerpo se colaba entre mis piernas.
Mis manos codiciosas no duraron nada en moverse por sus brazos hasta llegar a sus hombros, tirando de la tela con fuerza mientras lo despojaba de su chaqueta de cuero. Que no hubiera nada de luz sólo hacía que todo fuera más erótico, más sensorial, que mis sentidos tuvieran que agudizarse para prestar atención a todas las sensaciones que lo embargaban.
Asher sonrió sobre mi boca cuando sus manos apretaron mi trasero, guiándome con fuerza hacia el borde del lavabo hasta que mi centro impactó de lleno con una parte de su cuerpo que estaba más que dispuesta a unirse a nuestro juego. El jadeo que salió de mi boca sólo lo incentivó a más, su boca devoraba la mía con parsimonia, tirando de mi labio inferior y calmando el dolor con su lengua, la cual ingresaba a mi boca para unirse con la mía.
Sus manos ingresaron bajo mi blusa, palpando mi abdomen antes de subir a mis pechos, apretando con fuerza por sobre el sostén.
— ¡Ya pasaron los siete minutos!
Mis manos levantaron su camiseta, separándonos lo justo para quitársela al mismo tiempo que él se deshacía de la mía. Ambos ignoramos la voz de Becka al otro lado de la puerta mientras sus besos comenzaron a bajar por la línea de mi mandíbula, siguiendo hacia mi cuello, mientas sus manos no les daban tregua a mis pechos.
Mis manos palpaban todos los músculos que le adornaban el torso, sintiendo como se contraían levemente con forme llegaba a la cinturilla de sus vaqueros, desabrochando con rapidez el cinturón.
— ¡Chicos!
Asher jadeó sobre la piel de mi cuello cuando mi mano se adentró en sus vaqueros, apretando la erección que se presionaba contra la tela de su ropa interior. Mi mano se paseaba por toda su longitud, la cual era una muy buena longitud, si quería ser específica. Sus manos siguieron se movieron hacia mis vaqueros, también desabrochándolos.
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La última curva
Novela JuvenilAlissa Harper ha tenido una vida por demás complicada, luego de que su propio hermano la abandonara a manos de su padre, el monstruo de sus pesadillas. Está cansada de huir, está cansada de mudarse y tener que cambiarse de universidad, así que ha d...
