Capítulo 11 | "Motocross"
Alissa Harper
— No creo que esto sea buena idea.
Becka se ríe mientras observa la expresión de horror que hay en mi rostro.
De alguna manera, Asher logró que el día de hoy todos hiciéramos una pijamada en casa de la pelimorada, donde veremos películas de terror.
Sé que lo hizo porque, al menos hoy, no quiere que vuelva a casa. Y Becka se ha unido a él en la causa de "conseguir que Alissa no pase tiempo en casa".
Drake y Harry han lanzado varias mantas y almohadas sobre los colchones inflables que han lanzado de alguna manera en el salón de casa, mientras pelean entre sí sobre quién elegirá la película que veremos, además de quién será el encargado de hacer las palomitas.
Aun cuando sólo deben ingresar el envoltorio en el microondas y esperar que estén listas las palomitas, pelean también por eso.
— Anda, Lis — sonríe Becka, quien acaba de elegir un apodo para mí — Será divertido.
— Tendré dolor de espalda por la mañana.
— Pero la habrás pasado bien, el dolor de espalda es lo de menos.
No estaba segura de ello, aunque admitía estaba emocionada por lo que podría depararme la noche.
Drake y Harry no pudieron evitar lanzarme miradillas cómplices cuando tomé mis cosas hasta guiarme justo al lado de Asher, al mismo tiempo que sentía las mejillas coloradas. Dormiríamos juntos, en un mismo colchón inflable.
Había solo tres de ellos. Asher y yo compartiríamos uno. Harry y Drake dormirían en otro, mientras que Becka dormiría en el único colchón inflable individual que quedaba, dado que los otros dos eran de dos plazas.
— Espero no te asusten las películas de terror — se burló Asher, a mi lado en el colchón mientras veía con la diversión perlando sus ojos como me envolvía en las mantas.
— No — mentí.
— Ya.
— Hablo en serio, no me asustan.
— Vale.
— No me crees — gruñí.
— Ni un poco — se carcajeó.
Acepté el tazón lleno de palomitas que nos entregó Drake, al igual que las cervezas, mientras Harry apagó las luces del salón cuando la película en el televisor comenzó.
Incantation fue la película seleccionada, que desde el minuto uno comenzó a ser realmente terrorífica, consiguiendo que cada vez comenzara a enrollarme aún más en las mantas mientras, por otro lado, Asher se encargaba de devorar todas las palomitas con un gesto aburrido en su rostro.
— Ni siquiera asusta — se quejó Asher, en susurros.
— Claro que sí — me indigné.
— Ni siquiera parece real.
— Se ve muy real.
— Es porque eres una miedosa.
El jadeo indignado que salió de mi boca consiguió hacerlo reír por lo bajo, al menos hasta que busqué su brazo bajo las mantas, donde lo pellizqué.
— No soy ninguna miedosa.
Se mordió el labio inferior para ocultar la sonrisa.
— Ya.
YOU ARE READING
La última curva
Ficțiune adolescențiAlissa Harper ha tenido una vida por demás complicada, luego de que su propio hermano la abandonara a manos de su padre, el monstruo de sus pesadillas. Está cansada de huir, está cansada de mudarse y tener que cambiarse de universidad, así que ha d...
