✨️Rosas Azules

583 72 3
                                        

El aroma era apenas perceptible, pero él lo reconoció.

Jungkook, quién luchaba contra tres Oscurus, desvió su atención de éstos cuando el olor a sangre llegó a su nariz; ese aroma a jazmines y vainilla, lo conocía muy bien.

- Jimin - Susurró para si.

Con un movimiento de su flecha voladora atravesó a los tres Oscurus los cuales murieron al instante. Luego se echó a correr, siguiendo la dirección de la cual provenía el aroma.
Al llegar, frenó en seco, sus ojos no podían comprender aquello que observaba.

En el piso, acostado y rodeado por niños, se encontraba Jimin, inmóbil...

Jungkook caminó lentamente hacía donde se encontraba el cuerpo, los niños lo dejaron pasar, luego dejó caer su peso sobre sus rodillas dejándose apoyar en el suelo; no emitía ni una palabra.

Extendió sus brazos y tomó a Jimin acurrucádolo sobre su pecho, Jungkook agachó la cabeza y comenzó a sollozar.

- Ha, ha... Ji- Ji- min... Despierta, jm... des- pierta amor... porfavor, mírame mi Pequeña Luna, Jiminshi... - Apenas se lo escuchaba a causa del ahogo que sus lágrimas provocaban junto con el tartamudeo.

De un momento a otro, empezó a crecer un calor dentro del pecho de Jungkook, era un sentimiento nuevo para el chico... Se pordía decir que era enfado, pero era más que eso, era la mezcla perfecta de furia, ira y descontrol total; era la perfecta mezcla de maldad total.

De la nada, Jungkook lanza un grito grueso y potente al aire, el cual se transforma en un aullido; una nube de gas de color negro y violeta envuelve al chico y luego desaparece, dejando ver al lobo más grande y espeluznante que puede existir; aún más grande que el lobo del rey Namjoon.

Su pelaje era negro con reflejos violetas y sus ojos completamente violetas intensos.

Luego de transformarse, corrió velozmente hacia los Oscurus; uno por uno fue desgarrando, descuartizado y mutilando a todos los Oscurus, sin que quedara ninguno vivo al final.

La escena había sido la más violenta que los amigos de Jungkook y Jimin habían presenciado en toda su vida, solo podían ver con asombro a causa del horror.

Luego, Jungkook volvió a su forma humana y acercándose nuevamente a Jimin, lo cargó en brazos y caminó hacia donde estaban los chicos.

- Que nadie diga ni una sola palabra sobre ésto, a Jimin no le gustaría saber que por un momento, me convertí en un monstruo. - Pidió con tono serio y frío a los chicos.

Estos solo asintieron.

Comenzaron a caminar hacia las afueras del pueblo, para llevar a Jimin al castillo.

~~~~~~~~~

El ambiente era frío, no se escuchaban risas o cánticos, todo era lúgubre en aquel momento.

En el salón principal del castillo se encontraban todas las personas del pueblo, dando sus misericordias a los reyes y al príncipe Tae.
Los niños se acercaban con preciosos ramos de flores, velas y cartas con escritos de buenos deseos; pero había alguien a quien nadie se animaba a hablarle.

Jungkook, quién se encontraba al centro del salón, estaba arrodillado junto a un altar de mármol blanco, decorado con rosas azules y blancas, las cuales rodeaban el inerte cuerpo de Jimin quien vestía una olgada túnica de seda y gaza.

Su piel era más pálida que antes, el tenue rosado de sus mejillas había desaparecido; sus dulces y carnosos labios se habían convertido en dos finas líneas de color lila y sus hermosos ojos ya no se encontraban abiertos...

Jungkook, con mucho cuidado y delicadeza, extendió su mano para así acariciar unos mechones del blanquecino cabello de Jimin, mientras lo hacía nuevamente las lágrimas comenzaban a salir de sus ojos.

- Por qué... por qué me tenías que dejar ahora mi amor... tendría, ha... yo debería estar sobre este altar, no tu... jm... - Susurraba impresisamente.

Miró la frente de su amado, se acercó un poco y depositó en ella un suave beso, luego se alejó un poco y agachó la cabeza.

Ya con su última esperanza al borde de desaparecer, Jungkook susurró...

- Diosa Luna... porfavor, salva a mi Jimin y realizaré en tu honor los "Votos Miracle" -

Hubo un momento de silencio y...

Al oído de Jungkook se escucharon éstas palabras.

- Mi hijo a de estar con el niño que nació en mi fase nueva... Aún cuando de uno de ellos irradie la luz de oro... -

Jungkook levantó bruscamente la cabeza, buscando con mirada de asombro por todo el salón a quien había dicho esas palabras, pero nadie estaba cerca de él.

La ilución desapareció de sus ojos y volvió a mirar a su amado y suspiró; sabía que lo había perdido para siempre...

Se levantó del piso, y antes de dar media vuelta para retirarse, tomó una de las manos de Jimin y dijo dulcemente:

- Adiós mi Pequeña Luna... -

Y rotó su cuerpo para poder irse pero, algo lo detuvo.

Algo estaba aferrándose a él con fuerza, su mano estaba apenas apretada como para evitar que se soltase; enotnces Jungkook giró su cabeza y...

La mano de Jimin no se soltaba de la de él.

Los ojos de Jungkook se abrieron un poco al ver aquello, se acercó nuevamente y observó el rostro de Jimin para así notar algún cambio, pero nada. Entonces probó intentar sacar su mano de la de Jimin y por lo bajo se escuchó

- Mmm... -

Era un pequeño quejido.

- Jimin?... Amor?... - Preguntó Jungkook confundido y asombrado.

Pero nada.

Nuevamente movió su mano, ahora con un poco más de fuerza y...

- Ya... quédate quieto Jeon Jungkook... no te vallas... - El susurro dormilón se escuchó.

- Jimin, despierta amor... No es hora de dormir, vamos mi vida, abre tus preciosos ojitos - Insistía Jungkook.

- Mmm... pero... estoy cansado, quiero dormir - Se quejo en un lindo bostezo Jimin.

- Oh, no, no, no, no. Tu vas a abrir eso ojos hermosos para que yo pueda verlos. Ajá, ya sé! - Exclamó Jungkook.

Y sin aviso, se abalanzó sobre Jimin llenándolo de besos, a lo cual el joven quedó todo enrojecido.

- Ya, ya, Jungkook!... Bas- basta, me estas mojando las mejillas... jaja!... -

Y así Jimin levantó la mirada y los ojos cristalinos se encontraron con los ojos violetas.

- Hola mi Sol... -

- Hola mi Pequeña Luna -

Un beso fue lo que sucedió a continuación entre el futuro rey y el semidiós, acompañado de los gritos de alegría y nuevos cánticos de los allí presentes; pues ahora era momento de fiesta y regocijo, ya que el príncipe de la luna había despertado.

~~~

Hi mis amores, espero estén bien.
Dije que estuvieran tranquilos en el cap anterior y aquí lo tienen, todo salió bien.

Pero recuerden que esto apenas comienza!
Jajaja😈

Hasta el próximo cap. 28

OMEGA DE OROHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora