Donde Seo A-ri, decidió, muy estúpidamente, hacer pagar a Hwang Hyunjin por haberle dejado completamente desconsolada 4 meses atrás. O, donde, Hwang Hyunjin, se da cuenta del grave error que cometió ese viernes de mayo.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
03. to assess the equation of you ( checkmate, i couldn't lose )
A-RI MIRABA POR la ventana mientras esperaba que Sun-mi pasase por ella. Era sábado por la tarde y su amiga castaña había la invitado a ella, a Soo-ha y a Hannah a hacerse las uñas. En realidad, la chica no necesitaba hacerse nada, pero había aceptado porque Sun-mi había insistido en que era algo prioritario, sobre todo, porque al parecer todas estaban pasando «por eventos que simplemente eran demasiado traumáticos para enfrentar sin un manicure», palabras de la misma Sun-mi. Eventos siendo ella envuelta en tutorías particulares con el delegado de último año.
Miró la hora una última vez, antes de dejar su celular sobre la mesa de te en la sala. Se recostó en el sillón y volvió a mirar por la ventana. En realidad, no veía la calle, puesto que había una puerta de metal y toda una cerca de cemento entre la ventana y la calle, pero no había mucho más que hacer. Escuchó la voz de su hermano mayor tararear las letras de alguna canción que a él le gustaban, giró la cabeza y lo observó bajar las escaleras, todavía en pijama. Changbin la miró con una ceja arriba.
—¿Tienes una cita o algo? —preguntó al verla arreglada.
La pelinegra ladeó la cabeza, pensando si su salida con sus amigas contaba como una cita. Ellas habían quedado con anticipación y, bueno, Sun-mi pasaría por ellas, así que, de cierta forma, tendría una cita con sus amigas.
—Si, supongo.
—¿Justo después de ver a Hyunjin? —preguntó Changbin con burla.
A-ri rodó los ojos. Por alguna razón su hermano mayor parecía mucho más obsesionado con todo lo que pasase entre ellos que ella misma y, vamos, no había hecho otra cosa durante 4 meses aparte de pensar en él y en como sería su reencuentro. Había pasado una semana desde que había vuelto a ver a Hyunjin y A-ri empezaba a encontrárselo en todas partes. Era demasiado estresante que incluso estando a kilómetros de distancia, siempre encontraba una forma de aparecer. La pelinegra quiso aclararle a Changbin que solo saldría con sus amigas, pero le enojó el simple hecho de tener que hacerlo.
—¿Y qué si salgo con alguien justo después de ver Hyunjin? —A-ri se cruzó de brazos. Le enojaba tantísimo que su hermano se pusiera así con ella, cuando no había hecho nada malo.
Changbin se encogió de hombros, caminó a la cocina y sacó una botella de agua, la abrió y se apoyó en el mesón. Estaba bastante lejos, pero aún así se podían ver bien.
—Solo digo que es extraño —el pelinegro volvió a encogerse de hombros mientras tomaba agua de su botella.
—Hyunjin no tiene nada que ver con esto —si tenía, en parte salía con sus amigas porque seguía bajoneada por la situación—. Y la verdad es que él no influye nada en mi vida —si lo hacía, por algo estaba a punto de preguntarle a Sun-mi que debía hacer para fastidiar al chico de cabello largo.