Narra Sue
Me empezaba a desesperar, estaba afuera de una tipo mansión en medio de un bosque y el aire helado quemaba mi piel y yo solo traía un short negro y una camisa negra demasiado cortos pues eso traía cuando me habian llevado al hospital cuando me intente suicidarme, que rápido pasa el tiempo, ya habian pasado 3 meses de ello.
Ayer había recibido una carta que me dejo en shock y me habia dicho que fuera a este lugar y esperara.
Tomo un cigarrillo de mi bolso y lo pongo entre mis labios y lo enciendo o al menos eso intento pues el aire no me lo permite, casi lo logro pero una voz me asusta.
-¿Sabias que cada cigarrillo es un dia menos de vida?- dice un chico de cabello negro y ojos grises, tiene sudadera negra y pantalones ajustados del mismo color. A su respuesta agarro otro cigarrillo y lo pongo en mis labios, el el solo ria y me tiende su mano.- Michael.
- Sue- digo tomando su mano- ¿Tu me enviaste esto- digo sacando la carta de mi bolso y el niega con la cabeza.
- No- dice mientras saca una igual de los bolsillos de su sudadera.- Creí que tu habias sido.- dice un tanto desanimado.
- Si a ti te dieron carta...- dije mas para mi que para el.
-No solo fue a mi si no que tambien a mi abogado.- dijo completando mi pensamiento.- Entonces ¿crees que haya mas?
- Supongo- dije seria, un escalofrio recorrio mi cuerpo y me abraze intentando conservar el calor entonces pienso en lo que me dijo- ¿Abogado?
-Si- dice sobandose el cuello nervioso- ¿Acaso no tienes frio?- dice mirando mi atuendo y mi piel de gallina.
-Claro que tengo frio... solo... no tenia otro cambio de ropa al salir del hospital- dije de repente, que mas da de todos modos.
-¿Hospital?- dice acercandose mas y quitandose su sudadera, tendiendomela.
- Si hospital, llevaba 3 meses ahi y no tengo casa haci que...- tomo la sudadera.- Gracias.- es lo unico que digo y me la pongo.
-¿Tuviste un accidente automovilistico?- dijo curioso, llendo hacia la puerta, de seguro a intentar abrirla.
-No, de hecho intento de suicidio y esta cerrada.- dije al tiempo que este intento abrirla y fracaso.
-Ya me di cuenta- dijo, se inco y saco un clip.
-¿Qué haces?- digo incandome junto a el.- Nos van a descubrir.
-Solo decimos que estaba abierta.- lo miro con cara de pocos amigos y dice.- Y si nos descubren solo digo que la abri por el frio.
Asiento y se abre la puerta Michael sonrie en forma de victoria y entramos. La casa no era nada comparada a la fea y mugrienta fachada y jardin antiguo, dentro era todo moderno, blanco y negro, el piso era como un tablero de ajedrez, y todo era inmenso, nos sentamos en la sala, y los sillones era realmente comodos y suaves.
-¿Por qué necesitas un abogado?- le suelto mi duda sin mas y el se gira hacia mi nervioso.- Juro no decirle a nadie, ademas seria bueno tener un amigo si vamos a durar tanto tiempo como espero.
-Asesinato- dice con el rostro sombrio y me recorre un estremecimiento de miedo.
-Oh- digo simulando mi miedo como si lo que hubiese dicho en verdad me importara.
-¿No te da miedo? ¿No te asustó?- dijo con el ceño fruncido.
-No, en verdad no ¿Por que?- lo miro a los ojos.
-Podria tener miedo a que te asesine.- dijo con cara inexpresiva.
-Si no recuerdas he estado intentando suicidarme, no le tengo miedo a la muerte, ella es mi esperanza para calmar mi dolor.- dije y el solo mira, esta apunto de decir algo, y se escucho la puerta de la mansion, y entró un chico carisbajo, y mira a Michael y luego a mi.
-Michael.- dijo dirijiendose a el.
ESTÁS LEYENDO
El Oro De Los Tontos
Teen FictionBueno esta novela no es mia, es de una amiga llamada Natalia, que no queria subirla por miedo a que no la aceptaran. Espero y les guste . -La felicidad esta tan cerca que solo tienes que abrir tu mano y hacer un esfuerzo para dejar caer la venda d...
