34

526 46 1
                                        

Kevin

Ni siquiera una mirada a la Luna puede consolar mi corazón de lo perdido que se siente. Es como si un vacío se extendiera por todo mi pecho que me impide respirar. Cinco días han pasado sin saber nada de Denise.

Cinco días, 120 horas, 7200 minutos y 432,000 segundos sin ver su sonrisa ni perderme en su mirada celeste.

Los días han pasado de forma lenta y se han convertido en un calvario. Saber que Denise está ahí en alguna parte, no poder hacer nada para poder traerla de regreso. No poder hacer nada para protegerla como siempre lo he estado haciendo desde que la conozco, es el peor de los castigos. Cuando sé a la perfección de que ella no merece nada de lo que pueda estar pasando.

Solo he podido quedarme en silencio, escuchando mi propia respiración y recordando. Recordando la manera en que se ríe, en cuando sus ojos celestes me miran y en cómo dice mi nombre seguido de un te amo.

No puedo dormir esta noche, las cadenas me atan, siento cómo soy arrastrado a un pozo lleno de recuerdos felices que solo sirven para torturarme. Para reabrir las cicatrices que siguen sangrando, lo seguirán haciendo. Siento cómo mis pies caen, como si la vida quisiera escaparse de mis manos.

Ya no puedo ser fuerte, ya no puedo fingir que no tengo miedo porque siento cómo este me ahoga. Ya no puedo sostenerme si no es con su mirada.

No puedo moverme, aunque quisiera, mi cerebro se encuentra sumido en los recuerdos y en el dolor. Escondo mi cara en mis rodillas, al cerrar mis ojos, la veo bailando al ritmo de una canción que había comenzado a sonar ese día. Ella, solo llevando mi camisa, comenzó a dar vueltas por la sala al ritmo de la música mientras se reía.

Recuerdo que ese día ninguno de los dos salimos de la casa y nos quedamos viendo el televisor, o haciendo el amor en cada rincón del apartamento.

Mis dedos agarran mi cabello con fuerza mientras empiezo a sollozar en silencio y las lágrimas corren por mis mejillas con el dolor haciéndose presente. No tengo miedo de llorar, no temo que me vean de esta forma...

Solo tengo miedo de no verla más.

Incluso me conformo con solo mirarla a los lejos, no pido más, solo que ella se encuentre a salvo.

////////////////////////

David

El ambiente en la comisaría, tan temprano en la mañana, es pesado y demasiado silencioso para mi gusto. Mis ojos se pasean por la sala de espera de la comisaría, solo puedo ver a los familiares del profesor, mi padre y yo. Los amigos de Denise han venido todos los días para saber si ha habido señales de ella; además, han servido como testigos para la acusación de Kevin. Veo a una mujer rubia que no conozco de nada, pero a pesar de la cantidad de personas que hay, el ambiente sigue pesado.

No puedo ponerme a pensar en la denuncia de acoso sexual cuando mi hermana anda desaparecida y mi madre tampoco aparece. Todo esto parece una maldita pesadilla, porque aún puedo escuchar los gritos de Kevin hacia mi padre, con todo lo que ha pasado mi hermana. En serio, no quiero creerlo, no quiero imaginar que algo tan grave como eso haya ocurrido bajo nuestras narices.

Quiero creer que es una forma de zafarse él de la denuncia...

Pero tampoco no puedo no creerlo, la manera en que mi madre se ha comportado con Denise. Siempre ha sido así desde que éramos niños. Siempre había algo entre las dos, solo pensé que era porque se llevaban mal, no quería creer que hubiera algo más.

Aunque no quiera verlo... hay algo más fuerte en mí que lo impide.

He querido conversar con mi padre sobre ese tema infinidad de veces, pero me he limitado, porque de alguna forma ahora no es el mejor momento. Lo importante es que ella aparezca de alguna forma.

Me enamoré de mi profesorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora