Ella reacciona de forma positiva ante los cumplidos y halagos, no parece ser que las demostraciones de amor sean un desencadenante, debería estudiar las reacciones de los demás Alters.
Rocio cerró el cuaderno y lo guardó en su cajonera.
Su trabajo estaba avanzando bastante bien, tenía ya unas cuantas páginas de anotaciones.
Llevaba un mes viviendo con Rivera y tenían muy buena convivencia, ni Samantha ni ninguna de sus Alters comían su comida, no la molestaban cuando tenía que estudiar, no era ruidosa, y se iban a dormir y despertaban a horarios similares, así que no era molestada por luces encendidas o ruidos en la cocina.
Samantha era una compañera de cuarto ideal, Rocio no podía entender por qué todos huían de ella.
ㅡRocio, te llegó un paquete ㅡle dijo Samantha cuando volvió de sus clases una tardeㅡ. Está sobre tu cama.
Le agradeció y fue a ver, aunque ya sabía lo que era.
El señor Barner, le había recomendado comprar aquel juguete, esperaba que fuera un desencadenante y de alguna forma "despertara" a la personalidad que no había conocido aún, a Samy, la que Samantha dijo que era una niña pequeña.
Y qué mejor para una niña pequeña que un lindo juguete de peluche.
Sonrió al ver el conejo rosa de peluche, tenía orejas largas y ojos muy grandes y exagerados, llenos de brillos y del color del arcoíris.
ㅡ¡Sam! ㅡsalió del cuarto hacia la cocinaㅡcomedor, donde la rubia estaba trabajando en su computadoraㅡ. Mira, es un regalo para ti.
ㅡRocio, no deberías... ㅡsu voz se apagó cuando vio el juguete, se quedó boquiabierta unos segundos, luego rió de forma pequeña y adorable, una gran sonrisa ocupó su rostroㅡ. Es muy lindo ㅡdijo, su voz infantil era muy hermosa.
Rocio se lo dió y la rubia se levantó para tomarlo, abrazó al peluche, olió su aroma a nuevo y luego volvió a mirarla, tenía una sonrisa muy inocente y tierna.
ㅡ¡Gracias! ㅡdijo y prácticamente se arrojó sobre ella para abrazarla con fuerza, cosa que sorprendió un poco a Rocio.
Samantha era algo tímida para el contacto físico, se notaba que aquella otra no tenía vergüenza de abrazarla.
ㅡDe nada, ¿Samy?
ㅡSoy Samy, si, ¿Tú eres la novia de Samantha?
ㅡ¿Qué? ㅡRocio se ruborizó de forma furiosa y rió, algo incómoda.
ㅡSé que a Samantha le gusta alguien ㅡdijo, giraba levemente sobre sus pies al igual que una niña inquietaㅡ. Y eres la única que está con ella.
ㅡOh, no. Vivimos juntas pero no soy yo, Sam se junta con otras personas, con sus amigas.
La mayor sonrió tan ampliamente que sus ojitos se cerraron bastante, sus mejillas resaltaron en el más sutil rojo.
ㅡNadie le dice Sam ㅡmurmuró, en una voz alegreㅡ. Y Samantha no tiene amigas, no se junta con nadie, tú eres la única.
Rocio estaba algo ofendida, porque Samantha solía hablar de un par de amigas que tenía entre sus clases de fotografía.
No tenía ninguna razón para sentirse de ese modo, pero de alguna manera no podía evitarlo.
Quizás le decía que tenía más amigas sólo para no dar lástima.
ㅡYo soy amiga de Samantha, ella si tiene amigas ㅡdijo luego de un momento de silencio, en donde Samy se encargaba de ver a su conejito y sonreír.
ㅡEres la primera amiga en mucho tiempo ㅡmurmuró, por más que sonreía muy contenta Rocio se sintió algo tristeㅡ Rivers quiere que me vaya, luego voy a jugar son el conejito ㅡdijo, sonriendo de esa forma tan pura y bonitaㅡ. Gracias Chio.
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The alters || Factor R
Hayran KurguFactor R || Samantha tiene Trastorno de Identidad Disociativo, ella es una de las cinco personalidades distintas compartiendo un mismo cuerpo, mientras intenta estudiar fotografía en la universidad, allí conoce a Rocio, su nueva compañera de cuarto...
