Capítulo 10: Fantasma verde

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Habían pasado unas semanas después de la reunión de Bulma, y Trunks estaba oficialmente confundido. Goten, para sorpresa de todos, comenzó a visitar regularmente la Corporación Capsula luego de dicha reunión. Muchos pensaron que tal vez al fin le había dado una oportunidad para conversar... Sin embargo, el objetivo de Goten era nada más y nada menos que entrenar con su padre.

La sorpresa fue aun mayor cuando el soberbio y arisco príncipe lo acogió cada vez que iba a su casa.

"A tu padre le faltaba un compañero de entrenamiento después que Goku se enfocara en trabajar y en entrenar a Uub." Dijo Bulma con seguridad. Pero Trunks no estaba convencido.

"¿No te parece que pasan demasiado tiempo juntos?" Él le insistió, y su madre lo miró con una sonrisa triste.

"Cariño, ¿realmente estás celoso de tu padre?" Trunks sintió su cara arder ante el cuestionamiento de la peliazul.

"¡Es- eso no tiene nada que ver!" Reclamó al instante. "Solo creo que no es normal."

"¿Te molesta que Goten esté aquí?"

"Es raro que estando tan cerca casi ni lo vea." Trunks admitió con tristeza.

"Cariño, es difícil que lo veas si estás todo el día encerrado trabajando." Le dijo Bulma seriamente. "¿No has pensado que tal vez insiste en venir a entrenar con tu padre solo como una escusa para verte porque no sabe como comenzar a hablarte o porque está esperando que tú le hables a él?" Si debía ser sincero, no se le había pasado por la cabeza algo semejante.

"¿Tú crees?" Soltó el joven con una sonrisa temblorosa, ante lo que su madre lanzó una risita y asintió. "Voy a tomar unas vacaciones."

"Ve por tu hombre, Trunks." Bulma dijo guiñándole un ojo. Y eso era precisamente lo que iba a hacer. Goten ya frecuentaba su casa, era la oportunidad perfecta para recuperarlo. No esperó mucho hasta que el castaño apareció ahí a media mañana en la puerta del hogar.

"Ah, Trunks... No esperaba verte aquí..." Goten señaló sorprendido y el pelilila rio por el comentario.

"Bueno, vivo aquí, ¿no?"

"O sea... Sí, pero... Sabes a lo que me refiero..." Ambos rieron suavemente, antes de que Trunks le hiciera un gesto para invitarlo al interior de la casa y entró.

"¿Vienes a entrenar con mi padre de nuevo?"

"Tal vez, más tarde..." Goten caminó hacia la cocina, mientras él lo siguió de cerca bastante intrigado.

"Si no vienes a entrenar con él, ¿entonces qué haces aquí?" Preguntó Trunks, tratando de reprimir una sonrisa. Tal vez su madre tenía razón después de todo.

"Voy a preparar algunas cosas..." El castaño sacó de su bolso una cápsula que arrojó al suelo y aparecieron varias cajas con alimentos. Vio con mucha confusión como su ex pareja seleccionaba algunos vegetales y se movía con seguridad en la cocina. Se quedó en silencio mirando como preparaba los vegetales, algunos bollos y trozaba un enorme pedazo de carne. Goten claramente no era nuevo en esto. "¿No tienes que ir a trabajar, Trunks?" La pregunta del castaño lo sacó de sus pensamientos.

"No, estoy de vacaciones."

"Ah, genial..." Respondió el otro, sin mucho entusiasmo, aun concentrado en los alimentos que preparaba.

"¿Y tu trabajo?" Goten lanzó una pequeña risa antes de responder.

"También me tomé un pequeño descanso."

El castaño en un poco rato más tuvo listos varios sandwiches, que lucían realmente apetitosos, y los ubicó con delicadeza en una caja de almuerzo. Cerró la caja con cuidado y salió de la cocina rápidamente, ante el desconcierto de Trunks. Lo siguió hasta la cámara de gravedad donde entró con mucha seguridad. Al ubicarse en la entrada, vio como Goten le ofrecía la caja a su padre, quien la aceptaba junto a un sutil agradecimiento. Luego de eso, el joven simplemente se retiró del lugar para volver a la cocina y seguir preparando otros alimentos.

"¿Viniste temprano para alimentar a mi padre?" Soltó Trunks completamente confundido.

"Pues... ¡sí!" Exclamó Goten con una brillante sonrisa, como si fuese lo más normal del mundo.

"Pero... ¿por qué?" De verdad... De verdad estaba tratando de entender.

"Está entrenando, debe alimentarse." El castaño le dijo tranquilamente.

"Sí, sí, entiendo eso..." Comenzó Trunks, algo exasperado. "Pero, ¿por qué estás encargándote de eso? Tenemos gente acá que hace esas labores ya."

"Me interesa que se alimente bien."

¿...Qué... mierda...?

Cuando aun trataba de procesar todo el asunto de la merienda, llegó la hora de almuerzo. Estaban todos reunidos en la mesa, donde obviamente los platos más abundantes eran para los hombres con sangre saiyajin. De repente, Vegeta se levantó de su asiento dejando su plato a medias sobre la mesa y partió a la cocina, para que después de unos minutos volviera con un enorme platón lleno de frutas recientemente lavadas. A Trunks le llamó la atención, porque a su padre no le gustaban ese tipo de alimentos al considerarlo excesivamente dulces. Sin embargo, pronto se dio cuenta que el platón no lo había traído para él, sino para Goten, quien lo miró agradecido antes de comenzar a comer, mientras Vegeta en silencio volvía a su asiento junto a Bulma para seguir con su plato.

Trunks volteó a ver a su madre que en ese momento estaba concentrada en un periódico en sus manos sin darle mayor importancia a lo que acababa de ocurrir.

Acaso... ¿Acaso esto era normal?

Después de unos días conviviendo en casa cuando Goten estaba verificó que, aparentemente, eso era normal. O que al menos, así era su rutina.

El joven castaño preparaba abundantes meriendas para Vegeta a distintas horas del día, y cuando no iba, lo dejaba preparado el día anterior. Y su padre, por otra parte, tenía pequeños gestos con Goten, como llevarle comida a la mesa después de los platos principales, o ir a buscarle un vaso con agua, ofrecerle un abrigo, o acercarle algún objeto.

Ya era extraño que Vegeta estuviese haciendo favores supuestamente desinteresados, pero notó además que ellos casi no hablaban. Goten nunca pedía o insinuaba querer más comida, o que tenía frío, o que necesitara algo, ni nada que justificara las acciones de su padre. Él simplemente lo hacía y acertaba cada vez.

Su ex pareja tenía toda una rutina -comía, compartía y entrenaba- en su casa... y no con él, sino que con su padre...

Era muy bizarro...

Sobre todo porque se dio cuenta que Bulma había acertado... Estaba celoso de su padre...

El Poder De La Luna [Truten]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora