Narra Jack...
Al sumergirme en la bañera, siento cómo el calor envuelve mi cuerpo cansado y tenso, liberando cada músculo y calmando mi mente. Cierro los ojos y me dejo llevar por la sensación reconfortante del agua caliente que me abraza, creando una atmósfera de tranquilidad y relajación.
El vapor se eleva suavemente, creando una neblina reconfortante a mi alrededor. Respiro profundamente el aroma de la lavanda, que me transporta a un estado de serenidad y paz interior. Se siente como si estuviera en mi propio spa privado, disfrutando de un momento de cuidado personal y relajación.
Cada burbuja que sube a la superficie parece llevar consigo un susurro de alivio, como si el agua estuviera limpiando todas las preocupaciones y el estrés del día.
Me relajo por completo, disfrutando de cada instante de este baño reparador y rejuvenecedor. Es hoy, esta noche, la muy esperada.
Salgo de mi relajante ducha y me dirijo hacia mi habitación, la gigante luna entra por mi ventana iluminado aquella habitación fría.
Encima de mi cama se encuentran unos jeans color azabache y un sueter color algodón. Miro mi espejo mientras pongo cada prenda, coloco bien mis jeans y por dentro de este el suéter, optó por unas botas que llevan unas mini cadenas a sus lados, y por último coloco en mi cuello una cadena de acero.
Ya era el momento, el reloj en mi mano marcaba las 7:30, ya debería de pasar a recoger a Anna.
Salgo de mi casa y monto en mi coche que estaba parqueado fuera de esta y me dirijo a su casa. Al llegar, desde afuera se puede ver por las cortinas de sus ventanas que están iluminadas la sombra de ella, significa que aún está allí arriba, no veo el momento de verla, tan hermosa como siempre.
Mis deseos hacia Anna son cada vez más fuertes, la necesito, la quiero, la quiero para mi.
Narra Anna...
Estaba muy indecisa, hace una hora no sabía que atuendo escoger. Hasta que me decidí por un vestido blanco de perlas, unos tacones de unos cuantos centímetros que hacían marcar mi estatura.
Solté mi cabello para cepillarlo y dejar de este así, hice resaltar un poco mis pestañas y labios con algo de rimel y gloss. Para terminar aplique unos de mis perfumes favoritos y tome un bolsito pequeño que sostuve por sus agarres que son de cadenas.
Estaba terminado de hacerme unos cuantos arreglos más hasta que siento unos toques en mi ventana ¿toques en mi venta?, mi habitación queda en la segunda planta es imposible que alguien toque mi ventana.
Me doy la vuelta en busca del sonido y efectivamente provenían de ahi. Enfoco mis ojos hacia esta y no puedo creer lo que mis ojos ven, Jack, ¡Ese es Jack!, que demonios hace ahí.
Camino y abro la ventana, estaba a punto de preguntarle que hace ahí pero no me deja efectuar palabras cuando me empuja a un lado y se desplaza hasta dentro de mi habitación, la cuál se ha vuelto más pequeña desde que entró.
Joder, que guapo estaba, esos jeans encajaban perfectamente en su cuerpo, el suéter quedaba justo en su abdomen cuadriculado, podía pasar horas mirándolo y recorriendo cada parte de el.
-¿Estás lista? -habla con esa voz ronca y esos bellos ojos posados en mi.
-Primero dame una explicación, ¿porqué no has llamado para preguntarme si ya estaba lista?, -pregunto.
-No resistía más las ganas de verte, enana, estas muy hermosas, -dice mientras se va acercando hacia mi.
-Meter a un chico a mi habitación es algo inapropiado y más cuando esté se ha metido solo, -digo en mi defensa obviando lo dicho anterior por el.
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Bajo Su Encanto
Romance-Te odio, -fue lo único que alcanzo a decir. -¿Por qué?, -no para de mirarme. -Por esto, por como me tienes, -mi respiración estaba agitada. Este se acerca mucho más, sus labios rozan los míos y no hago ni muevo absolutamente nada para huir de est...
