Capítulo 9

139 6 0
                                        

-Comienza resolviendo estos ejercicios, todos en orden, -indico a mi hermana pequeña ya que es muy renuente a realizar sus deberes.

-Uff, detesto la matemática, -jadea Beatriz en un fuerte sulfuro mientras tira el lápiz con fuerza en la mesa.

-Todos la detestamos, o básicamente la gran mayoría, -digo retomando el lápiz y nuevamente ofreciéndoselo.

-¿Cómo haces para pasarla? -pregunta Bety mordiendo la parte superior del lápiz.

-Pues...con sólo un poco de esfuerzo, -digo levantando mis hombros.

-¿Sólo un poco? -ríe.

-Bueno, bastante dígamos.

-Rayos.

Me encontraba ayudando a mi hermana
pequeña con sus deberes del colegio, digamos que odia la matemática y no es algo en lo que salga bien, pues por lo que yo me brindo como su repasador para hacerla entender más está y que saque buenas calificaciones. Mamá siempre pelea con ella por el tema "estudios" , por lo que yo debo entrometerme e ayudarla para evitar tantos conflictos entre ambas.

-Bety, ¿terminaste los deberes? -mama se encontraba en la cocina y nosotras a metros de ella en la mesa central por lo que esta pregunta.

-Me falta poco mami, ¿por qué? -esta la mira con sus tiernos ojos dejando de lado lo faltante.

-Ya está la cena cariño, y debemos utilizar la mesa, -dice mama con su voz dulce.

-Ya casi, solo unos minutos, -esta mete su cabeza en la hoja y continúa.

Llega la noche y todos nos encontrábamos cenando, la noche fría y silenciosa brindaba un aliento de miedo, nadie en esta mesa articulaba una palabra, solo se escuchaban los sonidos de los cubiertos. Mi mente se desvía al centro de la mesa, digamos que a dar un viaje a mi pensamientos, pensando en ese chico, ¿dónde estará?, no he recibido una visita, o unas de sus citas a su cargo, nada.

-Anna, -mama me llama pero estoy tan adentrada en mis pensamientos que no la escucho.

-Anna, -repite una vez más fuerte.

Doy un leve salto por el susto que me ha causado, odio que me asuste de esa manera. Tiendo a llevarme varios.

-Si mama, -digo levantándo la vista de la mesa y abriendo y cerrando los ojos para deshacer cualquier pensamiento.

-La comida se te enfría, -apunta hacia mi plato con una mirada de enojo.

-Oh, cierto, -la verdad ya no me apetecía seguir comiendo, solo deseaba levantarme de esa mesa e ir a mi habitación.

-¿En qué pensabas? -dice retomando su cubierto y llevandolo a sus boca para tomar un bocado.

-En...nada, ¿por qué tendría que pensar en algo? -digo un poco nerviosa y tartamudeando.

-Por el simple hecho que hace un rato no estabas aquí con nosotros y no escuchabas que te llamaba, -dice muy firme.

¿A qué se refiere con que no estaba aquí con ellos? A cierto, ya se, habla de mi pequeño viaje a mi delicada y aturdida mente.

-No, nada que ver, -arrasco mi cabeza en señal de nerviosismo.

-¿Y el chico? -esta pregunta dejando la cuchara sobre el plato y dejando ambas manos a los lados de este.

-¿Qué chico? -garraspeo, hago la que no se de que habla.

-Jack, el que cenó hace dos días con nosotros, -esta muy segura.

-Ah, el...no he sabido nada de el, -le doy un sorbo a el vaso con agua que hay a mi derecha.

-Mmm vale.

Bajo Su EncantoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora