A veces me cuesta entender la obsesión de Cloe con ir a todas las tiendas de la ciudad a comprarse una maraton de ropa, tanto lencerías u otras prendas de vestir, ella es fan a gastarse mucho dinero en cientos de trapos que al final de cuentas pasan años guardados en su closet y algunos ni son por usados. Yo no suelo comprarme demasiada ropa debido a que mi closet esta repleto de esta y siempre optó por lo mismo, ya que es con lo que más cómoda y a gusto que me siento.
Mi madre siempre me suplica que cambie un poco mi atuendo, uso lo mismo repetitivamente, pero no soy de esas chicas que lucen relucientes todo el tiempo, soy más esa persona que se viste así para ocasiones específicas, para cuándo ese momento llegue, dejarlos a todos sin aliento, haciéndose preguntas como ¿quién es ella? ¿La he visto antes?, ¿Será ella realmente?, y con deseos de conocerme, me gusta mucho lo natural.
Otra vez me encuentro en unas de las tiendas de la ciudad acompañando a mi mejor amiga, esta ya tiene alrededor de 4 bolsas completas, de todo tipo de tops, bikinis, jeans, vestidos etc. No crean que estoy aquí por voluntad propia, Cloe tuvo que convencerme para poder salir de mi casa. Llevo casi 3 horas parada aqui observando todo su recorrido, por eso no quería asistir, otras veces a pasado lo mismo y sabía perfectamente como iba a ser todo.
Pero pensandolo bien, la idea de salir me vino muy relajante, al final soy un ser humano y tengo que salir en algún momento, y más con todo lo sucedido, después de esa noche no he podido dormir bien, no he salido con confianza pensando que podría dar en cualquier parte con otra nota, o mucho peor, con quién las realiza, cuándo leí cada letra que conformaban las palabras mi piel se erizaba por completo y una ola de miedo se adentró en mi ser, miré hacia todas partes asustada pero sólo se podía apreciar una calle vacia y silenciosa, una noche fría y los sonidos proveniente de los grillos, la idea de que haya sido una broma pasa por mi cabeza, pero la deshago, obviamente a esta hora nadie jugaría de esa manera y dejara algo así, además nadie sabía en que lugar me encontraba, y en el papel lo decía muy claro. Entre rápidamente cerrando perfectamente la puerta, subí corriendo las escaleras y me encerré en mi cuarto y me tumbe hacia atrás dejando que la oscuridad se apodere de mi, pensando en quien podría ser el que está detrás de esto.
Han pasado dos días de eso y no he vuelto a recibir ninguna otra nota, y espero que así siga, tampoco se lo he contado a nadie, e incluso ni a Jack, no quiero preocupar a las personas de mi alrededor.
-¿Piensas llevarte todo eso? -digo recostada a una de las paredes mientras miro a esta observando un bolso de piedras.
-No, pero si lo suficiente, -dice mientras tira ese bolso dentro de una de las bolsas.
-Lo suficiente para que... -dejo la frase al aire esperando que ella la complete
-Para reanudar mi guardarropas, -me quedo boquiabierta, ¿todo su guardarropas?, va a gastar una fortuna, -es demasiado, zapatos, cintos, maquillajes etc.
-Tienes demasiados bolsos, ¿para qué querrías otro?, -lo tomo para echarle un vistazo, no está nada mal, -¿Y que harías con los demás?
-Porque uno así no tengo, -levanta los hombros, -Y los demás los pienso conservar de recuerdo
-Mm vale, -dejo libre un suspiro.
-Deberías de comprarte algo, -dice mientras sigue observando más cosas, me aburro.
-No gracias, -digo en una mueca.
-Siempre usas lo mismo, o casi lo mismo, -sigue caminando
-Por favor, no empieces como mi madre, -la sigo, -No crees que ya es hora de irnos, -digo cansada.
-No aún no, quiero ver lencería.
-Ni hablar, -digo poniéndole un alto.
-¿Por qué? -sobresalta.
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Bajo Su Encanto
Romansa-Te odio, -fue lo único que alcanzo a decir. -¿Por qué?, -no para de mirarme. -Por esto, por como me tienes, -mi respiración estaba agitada. Este se acerca mucho más, sus labios rozan los míos y no hago ni muevo absolutamente nada para huir de est...
