M-El sol estaba cayendo, tiñendo el cielo de tonos naranjas y rosados, como si intentara suavizar la tensión que ya palpitaba en mi pecho. Ese día, Robert había decidido pasar por mí después de clases. No era la primera vez. Pero sí era la primera vez que se quedaría un rato más... dentro de mi casa.
Habíamos planeado con cuidado. Yessy estaba en el mercado. Tito, mi chofer y el alma más noble de este mundo, supuestamente había salido a hacer un mandado. Y mi tío Chris, el director del colegio, vivía unas casas más allá, pero generalmente llegaba tarde del trabajo. Todo estaba "controlado"o al menos eso creímos.
M- Escuché el ruido de su auto y baje corriendo a abrir la puerta y en efecto era él, tan lindo y tan guapo como siempre.
Robert: No puedo quedarme mucho rato, solo vine a dejarte ese cuaderno que olvidaste... -dijo con esa voz grave que me hacía olvidar el mundo entero-.
M- Pero el cuaderno era la excusa más ridícula. Él lo sabía. Yo lo sabía. Nos miramos por un segundo más de la cuenta, hasta que él cerró la puerta detrás de él y su mochila cayó al piso como si fuera señal de rendición. Una rendición mutua.
Nos besamos. No fue un beso suave. Fue uno de esos que nacen del secreto, del riesgo, del deseo contenido tras las miradas rápidas en clase y los roces de manos al pasar por mi pupitre.
Nos dejamos caer en el sofá de la sala. Todo era silencio excepto por nuestras respiraciones. Sus manos rodearon mi cintura, y las mías encontraron refugio en su cuello.....y fue entonces.
M- Un sonido, la puerta de la cocina se cerró con un clic seco. Un susurro de bolsas de mandado y pasos cansados se hicieron presentes.
Yessy: ¿Michelle? ¿Ya llegaste? -era la voz de Yessy.
Me separé de Robert de golpe, como si me hubiera electrocutado.
Yessy: ¡Santo cielo! -exclamó, dejando caer las bolsas en el piso-.
M- Sus ojos pasaron de mí a Robert. De Robert a mí. Su expresión cambió de confusión a sorpresa, y luego... a algo que no supe cómo interpretar-.
M- El corazón me latía en los oídos. Me puse de pie como un resorte-.
Michelle: Yessy, no es lo que piensas...
M-Pero no pude seguir. Detrás de ella, con su bastón y su gorra beige favorita, entraba Tito-.
Tito (frunciendo el ceño): ¿Ese no es el profesor Robert? -dijo con su voz rasposa, casi paternal-. Michelle...
M- Tragué saliva. Miré a Robert, que ya se había levantado y trataba de componer una sonrisa torpe.Y en ese momento, lo impensable, la a puerta principal se abrió con una llave. Nadie tenía esa llave excepto... mi tío Chris.
Chris: ¿Qué es este silencio raro? Yessy me dijo que iba a hacer enchiladas, y vine antes de lo previsto. -Se detuvo al verme y luego al ver a Robert-. ¿Robert?
M- Mi estómago cayó hasta el suelo. Mi tío. El director del colegio. El mejor amigo de Robert. Y mi familiar directo.
Robert: Chris... puedo explicarte.
Chris (narración): Él no dijo nada al principio. Sus ojos pasaron de Robert a mí. Luego a Yessy. Y luego a Tito, que simplemente bajó la mirada.
Chris: Ya lo sabía.-dijo en voz baja-.
M- Fue como si el mundo se detuviera. Mis piernas temblaban. Mi corazón se rompía y volvía a armarse en cada segundo.
Michelle: ¿Qué? -pregunté con un hilo de voz-.
Chris: Desde hace semanas. Ver cómo te miras con él, cómo sonríes cuando habla... No soy tonto, Michelle. Soy tu tío. Y también soy su amigo.
Michelle: Lo miré con los ojos muy abiertos. Nunca pensé que ya lo supiera. Pero lo peor fue sentir la decepción en su voz.
ESTÁS LEYENDO
𝓓𝓮𝓵 𝓸𝓭𝓲𝓸 𝓪𝓵 𝓪𝓶𝓸𝓻-.𝓟𝓻𝓸𝓯.𝓓𝓸𝔀𝓷𝓮𝔂
RomanceLlega un profesor nuevo de Español y literatura a la Preparatoria, A todas las chicas se les hace atractivo y el coquetea con todas excepto con una que parece no tener interés en el, ¿Podrá el profesor hacer caer a esta chica ?¿Quien es esa chica? S...
