Capítulo 3: Un golpe de realidad

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Nora

Era un  sábado soleado perfecto  para ver un partido de fútbol. Hoy Dylan disputaba un partido importante y aunque no siempre asistía a sus entrenamientos, hoy decidí ir a verlo jugar . Quería mostrarle todo mi apoyo y también tenía curiosidad por verlo jugar en acción .Después de todo, nunca había asistido a un partido en el que jugara.

Llegué al campo  y busqué un buen sitio para sentarme . Los jugadores ya estaban calentando y Dylan se destacaba entre  ellos , con su pelo castaño oscuro brillando bajo el sol . Lo vi reír y bromear con sus compañeros de equipo, su naturaleza relajada y amigable siempre está presente en él .

El partido ya había empezado, desde el primer momento quedó claro que iba  a ser un parido intenso. Dylan jugaba en la posición de centrocampista moviéndose con agilidad y control . Me impresiono su agilidad para salvar jugadas y sus pases con el balón.

Mientras el partido avanzaba, me encontraba cada vez más interesada en la acción. El marcador estaba muy reñido entre los dos equipos luchaban con la euforia para poder hacerse con la victoria . En un momento el balón se acerco peligrosamente a la portería contraria y Dylan corrió a recuperarlo. Entonces  fue cuando ocurrió.

Un jugador del equipo contrario intento despejar el área donde estaba el balón  con un fuerte patadón  .En lugar de enviarlo lejos hacia la portería, el balón  golpeo directamente en la cara de Dylan. Todo paso en un minuto . Vi cómo su cabeza se echó hacia atrás y luego Dylan se cayó sobre el césped del campo .   

Me levanté de mi asiento donde  estaba sentada al instante, mi corazón empezó a latirme con fuerza en mi pecho . Los demás jugadores y el árbitro  corriendo hacia él. Sentí una ola de pánico  y de preocupación, y sin pensármelo dos veces, me dirigí hacía el campo.

- ¡Joder Dylan!- grité , abriéndome paso entre los  espectadores.

cuando llegue, él ya estaba sentado, sosteniéndose la cabeza con una mano mientras el entrenador del equipo lo revisaba.

- Estoy bien solo fue un golpe - dijo, aunque su voz sonaba un poco entristecida y apagada.

El entrenador me dejó  acercarme y me arrodille a su lado.

- ¿Estás seguro que estas bien?- le pregunte, buscándole algún signo de dolor o de confusión en sus ojos.

- Si Nora. Solo necesito un minuto- respondió, dándome una sonrisa forzada pero débil para que me tranquilizara.

El árbitro decidió parar el partido unos minutos para asegurase que Dylan estaba realmente bien o necesitaba salir del campo para hacer el cambio. Poco a poco , recupero la energía y aunque  insistió para continuar jugando , el entrenador decidió hacer el cambio por precaución.

Lo acompañe hasta el banco de suplentes y nos sentamos juntos . Podía ver qué el golpe le había afectado más de lo quería admitir, pero trataba de mantenerse  fuerte.

- Eres un auténtico  y verdadero guerrero, Dylan- le dije , tratando de aliviar la tensión con un poco de humor.

- Solo intento no preocupar a la pelirroja que me acompaña a todos lados-  respondió, insinuando una sonrisa más sincera esta vez.

- ¿Necesitas hielo o algo?- pregunté, buscando a mi alrededor.

- El entrenador me ha dicho que me traerá hielo en un momento . Gracias pelirroja por preocuparte , Nora- dijo tomando mi mano y dándole un apretón.

Nos quedamos allí, viendo la segunda parte del partido desde el banco . Afortunadamente, su equipo logro marcar un gol en los últimos minutos, asegurando la victoria para el equipo.

Los compañeros de Dylan vinieron a felicitarlo por el buen partido que hizo antes del balonazo y para asegurase de que estuviera bien, lo que me hizo sentirme más aliviada por él. 

Después del partido de fútbol ayudé a Dylan a regresar a nuestra residencia. Caminamos despacio para asegurándome de que  no se esforzara demasiado.

- Siento que ahora tengo una buena razón para presumir de una buena anécdota de fútbol- dijo Dylan mientras abría con la llave la puerta de nuestra habitación.

- Solo asegúrate de no hacer de esto un hábito, ¿de acuerdo?- respondí, tratando  de sonar muy severa pero fallando.

- Haré lo mejor que pueda - dijo dejándose caer en su cama con un suspiro.

Pasamos el resto de la tarde en la habitación, yo estaba estudiando y él descansando. Cada cierto tiempo ¡, le preguntaba cómo estaba y le traía algo de comer o de beber .

Aunque estaba preocupada por él, ver cómo me trataba de hacer  que me  sintiera tranquila demostrando lo especial que  era nuestra amistad .

Esa misma noche, antes de apagar las luces, me aseguré de que Dylan estuviera cómodo y le recordé  que si necesitara algo me llamaría si necesitaba algo.

- Gracias por cuidarme hoy Dylan. No sé qué haría sin ti - dijo su voz sonado más suave y vulnerable que de costumbre .

- Siempre estaré aquí para ti , Dylan. Buenas noches canario - respondí, apagando la luz .

Me acosté, siéndome una  mezcla de cansancio y de alivio. Aunque el día  había sido muy agotador, también había reafirmando lo importante  que Dylan para mí . Con ese pensamiento, me  quedé dormida, sabiendo que juntos, podríamos enfrentarnos a cualquier cosa juntos.

MÁS ALLÁ DE LAS DIFERENCIAS (Entre dos mentes 1)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora