39.- Huir

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Bueno... para que no digan que soy malvada y les rompo el cora...
Acá va, segunda actualización del día!
Que lo disfruten!! ⭐️

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Dicen que huir es de cobardes.

Jimin no podía estar más de acuerdo con eso.

Pero ahí estaba, cambiando de país nuevamente.

No quería pasar mucho tiempo en el mismo lugar.

Se sentía triste,  culpable, cobarde y sumamente miserable. Pero creía que con el tiempo tal vez mejoraría y podría tomar nuevamente las riendas de su vida, aunque por ahora eso parecía muy muy lejano.

Ya había pasado antes que al cambiar de ciudad y de vida se había reinventado. Necesitaba encontrar el lugar en el mundo donde pudiera sanar, nuevamente.

Tras haber pasado dos semanas en Japón y otras dos en Nueva Zelanda, iría a instalarse en las playas de Maui a seguir con su plan de escape. Bastante efectivo hasta el momento, ya que nadie salvó sus padres conocían su ubicación.

Había cambiado su número teléfono, cerrado todas las cuentas de redes sociales y empezado su vida de cero, nuevamente.

Las ventajas de ser el hijo de un millonario incluían poder darse el lujo de viajar y no tener que trabajar de momento.

Había hablado con la gente de Japón que lo quería contratar y quedó en volver a ponerse en contacto en unos meses. Era muy probable que se instale en el país nipón después de todo.

En todo este tiempo no había sabido nada de nadie excepto de sus padres. No había hablado ni siquiera con sus abuelos.  Enviaba diariamente un mensaje a sus padres diciéndoles que estaba bien y seguía con su rutina diaria, pero la última semana les había pedido que por ahora no lo llamen por teléfono, hasta eso le provocaban ganas de llorar.

No estaba en plan turista, así que pasaba sus días en los hoteles donde se hospedaba. Leía, miraba televisión y no mucho más. Sinceramente no tenía ánimos de nada y como aquella vez que había perdido a su Lobito, también había dejado de bailar.

Tal vez la playa sería un buen cambio de aires y lo ayude a salir un poco de su tristeza. En serio necesitaba empezar a sentirse mejor, por ahora las emociones negativas en el solo parecían echar raíces más y más profundas. Tenía días regulares y otros realmente malos. Su lobo estaba muy triste y Jimin tenía que pudiera perderlo nuevamente. Pero resistieron juntos.

Había comenzado a consultar nuevamente con un psicólogo vía online y le estaba ayudando bastante a encarar a los múltiples duelos que enfrentaba.

Había perdido a su manada, a su hogar y a su alfa, aunque al menos Yoongi podría formar una familia, algo que el no le podría dar. Jimin limpió un lágrima que obstinadamente escapó de sus ojos. Esto último intentaba que fuera un consuelo pero era lo que más le dolía.

Estaba tan cansado de estar triste, cansado de que su vida fuera una lucha constante por sobreponerse a los avatares del destino. Estaba tan cansado de todo que había días que solo dormía y no salía de la cama para nada. Había bajado mucho de peso, no estaba comedido bien, no estaba entrenando y no tenía fuerzas de hacer nada para mejorar cuidarse. Extrañaba su nido realmente mucho, el aroma de las feromonas de Yoongi combinadas con las suyas, extrañaba todo.

Hoy era un día especialmente malo para el omega. Era la fecha en la que el hijo de su alfa nacería, Yoongi seguramente estaba conociendo a su pequeño retoño en estos momentos. Y el... bueno el huía, a propósito había elegido ese día para viajar, al menos estaba obligado a salir de la cama.

Feromonas Donde viven las historias. Descúbrelo ahora