Después de los éxitos recientes en Spielberg, Silverstone, Budapest y Spa, Stella y Pepe estaban disfrutando de una relación aparentemente perfecta. A pesar de la presión constante de las carreras y los medios, lograban encontrar momentos para estar juntos. Sin embargo, como es común en la vida de los pilotos, la estabilidad era algo efímero.
En el paddock de Zandvoort, Stella se encontraba esperando a Pepe para felicitarlo por su podio. Apenas pudo divisarlo, cuando notó que el manager de Pepe y otro hombre se dirigían hacia ella con expresión seria. El rostro de Stella se endureció. Sabía que no sería una conversación agradable.
-Stella, necesitamos hablar. Esto no va a llevar mucho tiempo- dijo William el manager de Pepe
-¿Es algo relacionado con Pepe? ¿Le ha pasado algo?- dije con preocupación viéndolos a ambos, quienes intercambiaron miradas un segundo.
-Queremos hablar de tu relación con él- dijo el hombre que no conocía
Stella sintió una punzada de inquietud. No esperaba esto, y mucho menos ahora. Respiró profundamente, intentando mantener la compostura.
-¿Qué pasa con nuestra relación? Todo ha ido bien, ¿o no?-dije un poco menos preocupada
-Lo sabemos. Pero los patrocinadores están empezando a cuestionar la imagen que Pepe proyecta. Varios de ellos se han mostrado preocupados por la falta de enfoque y las posibles distracciones. Su relación se está convirtiendo en un problema para conseguir patrocinadores clave- dijo serio
-¿Insinúan que soy un obstáculo para él?- dije viéndolos a ambos sin poder creerlo
-Esto no es personal, Stella. Queremos lo mejor para él. Si realmente amas a Pepe, comprenderás que esta es una decisión necesaria para su carrera. Necesita estar enfocado, y ahora mismo, con la falta de patrocinios, no puede darse el lujo de distracciones- dijo serio un poco más enojado, cosa que fue una punzada muy fuerte para mí.
Stella quedó en silencio. La idea de ser un impedimento para el éxito de Pepe le resultaba insoportable. No podía ni quería ser la razón de sus problemas.
-Stella, esto es difícil para ti, lo sabemos. Pero si de verdad quieres lo mejor para él, entenderás lo que debes hacer- dijo William apenado
-Hablaré con él.- no quería seguir hablando con ellos, ¿De verdad era lo mejor para Pepe?
Esa noche Stella esperó a Pepe en silencio, apoyada contra una pared. Él se acercó sonriendo, pero al ver la expresión de Stella, su semblante cambió.
-¿Stella? ¿Estás bien?- dijo acercándose para sostenerle el rostro pero Stella lo esquivo
-Tenemos que hablar, Pepe. Esto no va a ser fácil para ti- dije seria, retando de no llorar
-¿Qué está pasando? Esta mañana todo iba bien...- dijo confundido viéndome a los ojos
-Creo que deberíamos terminar- dije sin poder creer lo que estaba diciendo
-¿Qué? ¿De dónde viene esto? Hemos pasado meses increíbles juntos. ¿Por qué de repente?- dijo Pepe exaltado con el ceño fruncido
-Simplemente... ya no siento lo mismo. No te amo como pensaba, yo un amor corto, ya no siento nada por tí- dije esquivando su mirada
-No, esto no tiene sentido. ¿Estás segura de lo que estás diciendo? Al fin estamos juntos, después de todo lo que hemos pasado, me e esforzado por nosotros, sabes..- dijo para taparse la boca con incredibilidad y con los ojos rojos
-Lo sé, Pepe, pero me cansé de esconder lo nuestro, y al final me aburrí y ya no te amo- dije viéndolo a los ojos
Pepe la miró, incrédulo. Quería abrazarla, pedirle explicaciones, pero sabía que no serviría de nada.
se quedaron minutos viéndose a los ojos- Esta bien, esto termina por ti, recuerdalo- dijo para coger sus cosas, la miró por última vez antes de dar media vuelta y alejarse, dejándola sola en el paddock oscuro.
Tras el rompimiento Stella intentó ahogar su tristeza sumergiéndose en el entrenamiento y asistiendo a fiestas casi todas las noches. Su amigo Kimi, piloto de pruebas, siempre la acompañaba. Los rumores sobre su relación se dispararon, pero ella no hacía nada por detenerlos.
-Stella, están diciendo que estamos saliendo. ¿No te molesta?- gritó Kimi acercándose a ella para que la escuche
-No me importa. Que piensen lo que quieran- dijo para tomar su trago e ir a bailar
-Esto no es saludable para ti. Estás escapando de algo, y no vas a encontrar paz aquí- Dijo Kimi sosteniendola del brazo para que no fue a la pista, viéndola a los ojos preocupado
-¿Y qué más puedo hacer?, fue mi culpa- dijo Stella en una sonrisa triste
Kimi no supo qué decir. Stella era fuerte, pero ver su dolor disfrazado de indiferencia lo preocupaba profundamente. Cada noche, después de las fiestas, Kimi la llevaba a casa. Stella se derrumbaba al llegar, llorando en silencio hasta quedarse dormida, pero hoy cuando Kimi la llevó a su departamento, antes de irse, Stella le pidió que se quedara quería hablar con él
-¿Quieres saber que hice para estar llendo fiestas cada que puedo, Kimi? -dijo Stella casi arrastrando lo que decía
-Me gustaría que me lo digas pero si te sientes presionada no lo hagas- dijo sentándose en el sillón que tenía Stella en su sala
-¿Sabes de Pepe Martí?- Kimi asintió- Yo y el eramos cercanos de niños, crecimos juntos incluso, nos gustábamos, estuvimos pero por razones que no sé, terminamos, a la semana que me vine a Mónaco comenzó a salir con una ex amiga siempre lo resentí, pero deje todo en el olvido cuando fue su cumpleaños, volvimos a estar hasta zandvoort, su manager me pidió dejarlo, incluso meses antes había escuchado a su manager pedirle que me deje pero el se negó, ¿Cuantos meses le rogó su manager para terminarme pero él no me lo dijo?, el me ama y yo lo amo pero si voy a ser una traba en su carrera lo mejor seria que de un paso al costado ¿No?, decidi terminarle y no puedo con la culpa de haberlo dejado con el corazón en las manos- dijo Stella, con voz apenas audible para terminar llorando.
-Stella, lo que hiciste fue un acto de amor, imprudente pero lo fue, en un futuro el lo entenderá- dijo Kimi mientras la sostenía en sus brazos consolandola.
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THAT SHOULD BE ME
FanfictionStella es mejor amiga con Josep, ambos tienen sentimientos por el otro ¿Cómo terminará esto?
