~𝑈𝑛𝑜𝑠 𝑚𝑒𝑠𝑒𝑠 𝑑𝑒𝑠𝑝𝑢𝑒́𝑠:
➳De vuelta al campamento, las luces del recinto ya parpadeaban en la distancia, pequeñas chispas de brillo humano frente a la enormidad oscura del bosque que los rodeaba. Mientras caminaban sin prisa, el sonido de la naturaleza dominaba el ambiente; el crujir ocasional de ramas, el susurro del viento entre los pinos, e incluso el lejano murmullo de un arroyo que serpenteaba entre las sombras. Pero dentro de su pequeño mundo, construido en apenas unas horas, todo parecía estar en un estado de calma que difícilmente cualquier ruido podría perturbar.
Jimin rompió el silencio, pero sin romper la serenidad. "¿Sabes?", dijo pausadamente, "Este siempre ha sido mi lugar favorito cada vez que venimos al campamento".
Te giraste para mirarle, un poco sorprendida, mientras tratabas de imaginar cómo, en medio de múltiples excursiones con la escuela, nunca habías notado que este claro, este exacto lugar, tuviera una relación tan especial con él. "¿Aquí, en este claro?", preguntaste, dejándote llevar por la suave corriente de su voz.
"Asombroso, ¿no crees?" Jimin asintió lentamente, observando con detenimiento los contornos de las estrellas que comenzaban a lucir con mayor firmeza en el cielo. "Hay multitud de rincones en este bosque, pero aquí... es donde siempre he terminado viniendo". No hubo más palabras, porque no eran necesarias. En su mirada leíste todas las respuestas: este claro representaba un refugio silencioso, un espacio donde los ecos del mundo exterior no podían alcanzarle.
Había algo mágico en esos momentos que compartían, algo que te impulsaba a valorar cada segundo, cada respiro compartido, como si el tiempo, en sus fragmentos más simples, pudiera volverse divino. Y mientras se acercaban a las tiendas de campaña iluminadas por focos y la débil luz de linternas, supiste que, fuera lo que fuera que los había unido tan íntimamente en esas horas, era algo que conservarías, un detalle específico y único que marcaría esos días en el campamento para siempre.
"Ese es nuestro secreto entonces", dijiste, queriendo incluirte en esa pequeña parcela de mundo que Jimin había guardado tan celosamente para sí hasta hoy. Él giró la cabeza levemente, y en su sonrisa persistía esa luz suave pero inquebrantable, tan difícil de encontrar y, sin embargo, tan fácil de sentir a su lado.
Las carpas ya se levantaban sobre el terreno, y alrededor, los estudiantes se movían como sombras ligeras, preparando sus lugares para la noche. Uno a uno, sus compañeros iban sumergiéndose en el letargo, mientras las voces iban poco a poco apagándose, fundiéndose con el susurro del viento.
"Creo que es hora de dormir", pronunció Jimin, finalmente, mientras ambos se detenían justo delante de tu tienda de campaña. Con la noche completamente cerrada sobre ustedes y con el manto estrellado como único testigo, él extendió la mano hacia ti, en un gesto simple, pero cargado de significados. Su contacto, breve y cálido, como un roce entre almas, fue suficiente para decir lo que las palabras no podían expresar.
"Nuestra historia no termina aquí", dijo Jimin, con la firmeza de alguien que ya había decidido mucho antes de verte por primera vez. "Todavía hay muchas páginas por leer juntos". Susurró, manteniendo un fragmento de esa complicidad, esa chispa brillante que había unido sus miradas en el claro.
Te adentraste en la tienda sin replicar, dejando que ese concepto rondara en tu mente y corazón; esa promesa invisible que de alguna forma cerraba el día con un lazo sencillo pero profundo. Mientras te acomodabas para dormir, aquellos versos que habías leído no dejaban de repetirse en tu cabeza, sus palabras aún volando en la brisa, atrapadas entre los árboles.
Luego, el sueño reclamó su lugar, y como en un hechizo, te desvaneciste en un universo de sueños que consolidaron lo vivido. Allí en la oscuridad, entre los suaves murmullos de la naturaleza, el refugio en el bosque permaneció, intangible y eterno, un rincón del mundo reservado para ti y Jimin. Una unión más allá de la rutina, más allá del simple esquema del campamento escolar.
Y cuando despertaste al día siguiente, con los primeros rayos de sol deslizándose con delicadeza entre el denso ramaje, supiste dentro de ti que ese pequeño refugio compartido había dejado de ser solo un rincón del bosque. Ahora era parte indisoluble de ti.➳
~𝐸𝑠𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑒𝑠 ℎ𝑎𝑙𝑙𝑎 𝑔𝑢𝑠𝑡𝑎𝑑𝑜 𝐿𝑢𝑛𝑖𝑡𝑎𝑠... 𝑅𝑒𝑐𝑢𝑒𝑟𝑑𝑒𝑛 지민 𝑙𝑜𝑣𝑒!
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~𝐽𝑖𝑚𝑖𝑛~ 𝐿𝑎 𝑐ℎ𝑖𝑐𝑎 𝐼𝑛𝑣𝑖𝑠𝑖𝑏𝑙𝑒
Fanfiction...𝑈𝑛𝑎 𝑐ℎ𝑖𝑐𝑎 𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑟𝑎𝑧𝑜́𝑛 𝑑𝑒 𝑝𝑖𝑒𝑑𝑟𝑎 𝑠𝑒 𝑒𝑛𝑐𝑢𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎 𝑎𝑡𝑟𝑎𝑝𝑎𝑑𝑎 𝑎𝑛𝑡𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑒𝑛𝑐𝑎𝑛𝑡𝑜𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑐ℎ𝑖𝑐𝑜 𝑚𝑎́𝑠 𝑝𝑜𝑝𝑢𝑙𝑎𝑟 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑒𝑠𝑐𝑢𝑒𝑙𝑎...𝐿𝑜𝑔𝑟𝑎𝑟𝑎́ ℎ𝑢𝑖𝑟 𝑜 𝑠𝑖𝑚𝑝𝑙𝑒𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒...
