Capítulo 5

980 79 19
                                        

Patrick

Termino de ponerme el uniforme y subo al avión, por el momento compartiremos espacio con la Central italiana, el IMS1 no estará contento, pero supongo que tienen que ceder si los altos mandos están de acuerdo.

Me siento en una esquina viendo dormitar a mi equipo, Maddi todavía está de resaca y utiliza a su primo de almohada, los dos están fuera para el mundo, eso es lo que trae tomar como un sin techo horas antes de una misión.

Miro mi teléfono y toqueteo la pantalla varias veces, no tengo ni la más mínima idea de lo que tengo que hacer con la información de Andrea, me preocupan mis padres. Pero ciertamente confiar en Andrea no es lo ideal, puede estar mintiéndome para que Maddox y Raphael terminen directamente en una trampa.

Aterrizamos dos horas más tarde y son mis padres los que nos reciben, Maddox saluda a mi General, e incluso a la tropa. Me convenzo de lo que tengo que hacer.

Sólo lanzaré la información y dejaré que ellos hagan lo que quieran con eso.

Me acerco una vez termina con los saludos, se demora más con Azael y Maddi, pero se esfuerza por hacer parecer que son soldados más. Falla estrepitosamente, Maddox es así, no puede mantener enlatado ningún sentimiento, todavía le brillan los ojos cuando ve a Raphael y ya llevan juntos un jodido tiempo largo.

—¿Podemos hablar unos minutos? —Raphael es el primero en reaccionar y darme un asentimiento, es quien prácticamente arrastra a Maddox a una oficina.

—¿Cuál es el problema? —Raphael cruza los brazos, me apoyo en la mesa tratando de descubrir cómo decirlo sin exponerme.

No encuentro una forma normal de decirlo, así que simplemente digo la información.

—Al parecer los Fiore están preparando un golpe importante contra Maddox —Maddox camina hacia las botellas de licor y se sirve un trago de whisky, Raphael y yo lo miramos con atención.

Puta vida, sabía de la situación y yo aquí preocupado como un imbécil.

—Bueno, ya que la información no es una noticia me voy con mi tropa —Raphael se coloca frente a la puerta cortándome el paso.

—Termina con lo que decías.

—Maddox ya lo sabe, esto es inútil —Raphael gruñe.

—Maddox es Maddox, entiendo por qué lo sabía, no puedo controlar eso, pero tú…

—¿Yo qué?

—¿Cómo lo supiste? Ahora es que yo me entero de esto —dice mirando a Maddox—. Cosa que tenemos que hablar.

—Sólo una información que llegó a mis oídos, no tengo detalles de ningún tipo —digo con la expresión en blanco, Raphael cruza los brazos mirándome con superioridad, odio parecerme a él.

—¿Así de fácil? —pregunta arqueando una ceja—. Inténtalo de nuevo, cachorro, te hacen falta unos años más para engañarme.

—Papá…

—Dime el nombre.

—Andrea Fiore, ¿contento? —Maddox termina su bebida, deja el vaso en la mesa con un ruido exagerado y me mira.

—Y te dio esa información de buena gana porque…

—¿Eso importa?

—Durmiendo con el enemigo —murmura Raphael, aprieto la mandíbula y lo fulmino con la mirada—. No te martirices, pasa más a menudo de lo que crees.

—No me martirizo por nada de lo que hago, sí, me acosté con él y ¿qué?

Raphael me agarra de las mejillas y me hace fijar la mirada en él.

(III) Perversas intenciones (BL)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora