En casa de Miko

142 6 1
                                        

Ustedes entran a la casa y...

-Wow! Que casa tan grande.

-Gracias.

-¿Te puedo besar?-Dijiste, como siempre primero actúas y luego pensas, aunque te funcionó, ella te besó apasionadamente, y tu le devolviste el beso.

-Diablo, eso me gustó-Dijo Vicki, las dos rieron.
Miko te llevó a su cuarto.

-¿Te sientes bien? ¿Quieres agua?-Vicki dijo.

-Yo tampoco me emborracho rápido, perdón por mentir.-Tu contestaste.

-Cai en tu trampa pero bueno, ¿Quieres seguir jugando a preguntas y respuestas?

-Si, quiero.

-¿Del 1 al 10 que tanto te gusta la playa?

-11, es mi lugar favorito, amo la playa.

-Yo igual.

-¿Que tan celosa y dominante sos?

-Mucho, pienso que lo que es mío, es mio.-Cuando Vic termina de decir eso se acuesta en la cama y te pregunta si quieres ir.

-No te quiero molestar.

-Que lástima, yo te iba a dar unos besos.-Cuando dice eso tu te acuestas en la cama.

-Tu si sabes manipularme. Pero... ¿No me vas a dar besos?
Ella te ve y te acerca para besarte, cuando ustedes juntan sus labios Vic te pone debajo de ella y te besa apasionadamente.
Luego ella baja hacia tu cuello y te besa ahí

-Vic...
Ella no te contesta y baja su mano hacia tu culo, el cual toca y aprieta, tú dices:

-Eres mano larga.

-No veo que te quejes.
Después de eso tu gimes. Ella toca tu vestido.

-¿Puedo? -Preguntó.

-Si, claro.
Vic te sacó el vestido, dejandote en ropa interior. Por su tacto te mojaste. Te volvió a besar pero está vez en el pecho. Tu agarraste su cabeza y gemiste. Ella te sacó la ropa interior.

-¿Estás segura de que querés esto?-Dijo Vic con voz ronca.

-Si, muy.

-Estas chorreando.

-Dios, que vergüenza.

-No te preocupes, mejor así.
Ella te metió los dedos y tu gemiste alto. Tu estabas apunto de venirte pero ella te sacó los dedos.

-¿Que pasa?-Preguntaste.

-Quiero pasar a otro nivel.

-Haceme lo que quieras.
Cuando dijiste eso Vic empezó a lamer tu interior tú pensabas que no podías más, hasta que ella metió la lengua más adentro. Tu te viniste y ella lo notó.

-Linda, si quieres te puedo dar un pijama.

-Porfavor.-Hablaste agitada.
Ella fue hacia su armario y te dió un pijama de ella.

-Gracias.

-De nada, linda.
Tu te pusiste el pijama y te acostaste. Ella se acostó atrás tuyo e hicieron cucharita.

-Buenas noches.-Dijeron al unísono. Quedaron profundamente dormidas.

YO CREO EN EL AMORHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora