Jisoo y los pasantes no se llevaban bien. Hace unos meses no estaba tan de mal humor como ahora, porque cada vez que uno cometía un error, un instinto asesino se colaba en su mirada. Karina había olvidado entrevistar a la sobrina de Lee. Por lo que no tenían información de la organización.
La chica solo bajó su cabeza y aceptó el sermón de Jisoo. Que para colmo, ya estaba de mal humor antes de decírselo. Solo fue un mal día para ambas.
Sin más ganas de estar en la oficina con esos adultos jóvenes...
Claro, porque soy tan vieja... solo tengo 27 años.
Salió a una cafetería a ver como salvar el artículo que debía publicarse ese día. Metió sus manos en su cabello para intentar aliviar su frustración. Quería matar a la pobre Karina.
Estos últimos días no había hecho más que pensar en la rubia. De vez en cuando permitía que sus pensamientos caminaran directamente hacia ella y acariciaran el breve recuerdo, intencionalmente iba a ese lugar en memorias de vez en cuando, solo cuando sentía remordimiento o vergüenza, salía al mundo real.
El mundo dentro de su cabeza a veces era un poco diferente al exterior, o mejor dicho, la Jisoo que estaba dentro de ella. Era incomodo, como usar la ropa de alguien más. Pero no quería que su estilo de vida, que sus amigos o familia pensaran demasiado en ella, o peor, que quisieran juzgarla por eso.
De todas maneras, ella ya se juzgaba bastante por pensar así. Por... de vez en cuando... disfrutar el recuerdo de la rubia en la fotografía.
Cuando enfocó su vida, estaba de nuevo escribiendo el artículo. Estaba de nuevo enojada con Karina y estresada porque en cuatro horas se debía publicar el artículo o Lee le arrancaría la cabeza.
Suspiró.
-¡Hey!-escuchó demasiado cerca y saltó en su silla.
Por un momento, se sintió como en un eclipse, cuando la luz en su rostro chocó con ella de la nada.
Oh, mierda...
-¿Eres la fotógrafa que enviaron de la revisa, cierto?-preguntó con la voz más dulce que había escuchado.
La chica.
La chica que fotografió mil veces en la inauguración del club.
Estaba de pie frente a ella con una sonrisa tímida y hermosa.
Jisoo solo miraba hacia arriba, su expresión de asombro se quedó sin más.
-Eh... ah... y-yo...
¿ERES IDIOTA? ¿ERES IDIOTA, JISOO? Se gritó.
Pero ella solo le daba una mirada de diversión ante su torpeza.
-Soy la fotógrafa.-se presentó, sin cambiar su expresión- Y si... trabajé ese día.
Sin permiso, la chica se sentó frente a ella.
-Estaba buscándote, pero no conocí a nadie a quien le hayas dejado una tarjeta.-se lamentó, dejando a una Jisoo muy confundida.
-¿Para que me buscaba, señorita..?
La chica se irguió repentinamente.
-Park Chaeyoung.-le tendió la mano y la aceptó- Vi que tomaste algunas fotos mías-y las mejillas de Jisoo se calentaron-, son encantadoras, eres muy buena. Quería preguntarte si... quizá... me los podrías vender, o algo así.
El cerebro de Jisoo estaba en cortocircuito.
-Te las puedo dar ahora.-soltó, quizá sonando algo emocionada- Las tengo aquí en mi laptop aun.
-¡Estaría genial!-exclamó Chaeyoung tomando su mano.
Una mano que estaba fría, lo supo por la expresión desconcertada de la rubia.
-No te preocupes, así es mi temperatura corporal.-dijo rápidamente, con un poco de alarma en sus ojos.
Chaeyoung hizo una mueca divertida.
-Entonces la sostendré un poco para que se caliente.-las manos de Chaeyoung atraparon la suya inesperadamente.
Jisoo solo pudo pasar saliva y pensar en su computadora, o moriría.
En cinco minutos, ya Chaeyoung tenia todas las fotos en su teléfono. Las miraba con mucha admiración y ternura, justo como Jisoo la estaba viendo a ella, solo esperaba que no se diera cuenta.
-Por cierto...-empezó a decir, y Jisoo se sobresaltó- no me has dicho tu nombre.
Y la miró, batiendo sus pestañas para mirarla por encima de su teléfono.
-Soy Kim Jisoo.
Las mejillas de Chaeyoung se tensaron por una sonrisa.
-¿Me das tu número?-soltó.
-¿Mi que?-y derramó su café de un rápido movimiento involuntario.
-¡Jisoo!-y Chaeyoung se levantó rápido a buscar servilletas para limpiar mientras se moría de vergüenza, mordiendo sus labios- ¿Que pasó?
Pero le costaba hablar ¿esto estaba pasando en su mente o era real?
-L-lo siento, solo me tomó algo desprevenida.-con una suave sonrisa, Jisoo le pidió a la rubia que se volviera a sentar y lo hizo- Siento eso, puedo verme molesta todo el tiempo pero en realidad suelo ser algo torpe.-quiso excusarse rápidamente.
Pero fue interrumpida por una pequeña risa de Chaeyoung, que de alguna manera, logró tranquilizarla un poco.
-Perdón, pero eres algo tierna cuando haces eso.-observó, entrecerrando sus ojos.
Jisoo imitó su acción, sonriendo un poco a vergonzada.
-¿Cuando hago que?-preguntó por lo bajo, sin cambiar su expresión, observando la sonrisa juguetona de la rubia- Chaeyoung.
-Cuando te sonrojas.-soltó, haciendo que Jisoo separara sus labios y quedase sin respuesta- Justo como ahora ¿ya me das tu número?
La pelinegra ahogó una carcajada, antes de buscar una tarjeta en su bolso y ponerla frente a sus ojos. Chaeyoung sonrió satisfecha al tomarla.
Para decepción de Jisoo, ella estaba levantándose.
-Fue divertido conocerla, señorita Kim.-ella hizo una pequeña reverencia.
-Lo mismo digo, Park Chaeyoung.-dijo sosteniendo la mirada, y la sonrisa.
La rubia se mordió el labio, y una corriente eléctrica recorrió la espalda de Jisoo.
-Linda boina, por cierto.-le guiñó el ojo antes de darse la vuelta y caminar fuera de la cafetería.
Jisoo suspiró, dejándose caer en el respaldar de su silla. Ella llevo sus manos a sus mejillas.
Cuando te sonrojas, repitió en su mente.
Vio su boina en el reflejo del vidrio de la caferia y la ajustó.
Linda boina, por cierto.
Su voz resonaba en su mente.
Claro que Jisoo lo sabía, incluso terminando rápidamente de escribir su artículo y entregarlo con mucha prisa y algo de decepción, supo que, incluso sin conocerla demasiado, y por muy confundida que estuviera, Park Chaeyoung iba a ser alguien con mucho poder sobre ella.
Ahora solo debía decidir si eso era algo bueno o malo.
¿Que harás conmigo, Park Chaeyoung?
...
Mis niñas, las amo.
¡Voten y comenten si les esta gustando!
ESTÁS LEYENDO
Girl Crush | Chaesoo
Fanfic"Nunca me he enamorado de una chica" La primera vez que Jisoo vio a Chaeyoung, fue a través del lente de su cámara. En ese momento no lo supo, pero había quedado completamente enamorada de ella. +18 Chaesoo
