Esperando en el lobby del club, Jisoo le había colgado al menos unas siete veces a su madre. Definitivamente no quería nada de lo que había leído en la previsualización de sus mensajes. Ya estaba suficientemente nerviosa con tener que ver a Chaeyoung, incluso tenía la boina que había elogiado. Hoy solo esperaba estar un poco más tiempo con ella, incluso si eso la aterraba.
-¡Jisoo!-escuchó su voz.
Ella se irguió inmediatamente, equilibrando los tres cuadros algo grandes donde estaban impresos los collages de las imágenes de esa noche.
Chaeyoung se detuvo a unos pocos centímetros de ella, viéndola con brillos en sus ojos. Jisoo lo notó, y decidió dejarlo pasar.
Ella estaba vestida con una falda y una blusa en conjunto, de color crema. Usando una cartera cruzada. Toda de YSL, para variar. No era difícil para ella saber que diseñador y que colección era. Pero vamos, de igual manera nada de lo que usará era más hermoso que su rostro y cabello.
Y definitivamente ese olor a limón y jazmín, Le Labo Citrom 28, pudo identificar. Invadía todos sus sentidos al mismo tiempo.
-Chaeyoung-ahh, un placer verte.-hizo una pequeña reverencia igual que la rubia.
-Ven, te llevaré al despacho de mamá.-y enganchó sus brazos luego de tomar los cuadros- Los va a amar, no ha decorado nada, y será lo primero en nuestra pared.
Jisoo quería asentir, pero estaba demasiado preocupada por la cercanía, y con el tacto de Chaeyoung en su brazo. Ver sus delgadas manos rodeándolo la estaba sacando de su zona de confort.
Pero... sus pocas neuronas funcionales le permitieron pensar en un par de cosas ¿Por qué estaban en el club? ¿Su madre era la dueña?
Eso significaría...
Oh, no.
En cuanto pusieron un pie en despacho, Jisoo sudó frío, Lee Haerin, la hermana de su jefa estaba ahí detras de su escritorio. Era la madre de Chaeyoung ¡Chaeyoung era la sobrina de su jefa!
Las vio a ambas como si fueran una imagen de ultratumba.
-Jisoo.-reconoció Haerin, levantándose de su escritorio- Claro, me imagine, las fotos tenían tu estilo.
Hizo un intento por sonreír, mientras Chaeyoung la miraba un poco confundida.
-¿Se conocen?-preguntó, girando su cabeza para mirar a Jisoo, estando más cerca de lo que quisiera.
Iba a responder, pero la señora Lee se le adelantó.
-Claro.-la mujer rodeó su escritorio para llegar hasta ella- Conozco a Jisoo desde hace unos buenos seis años.-y Jisoo asintió, dejando sorprendida a Chaeyoung- Ha crecido mucho en Vogue, nos hemos visto en muchos eventos.
-Asi es.-dijo, mirando a Chaeyoung.
Entonces la rubia sonrió y apretó un poco más su brazo antes de dejarlo ir para tomar los cuadros.
-Que genial que se conozcan.-les dijo- Jamás te vi en ninguna de las fiestas antes.-y murmuró eso último.
Su cercanía tenía los nervios de punta para Jisoo.
Pestañeó a verla tan cerca de su rostro.
Apenas se percató de las personas que habían entrado al despacho a colgar los cuadros.
-Suelo ser muy discreta.-le respondió, también murmurando.
Sin darse cuenta que Haerin las estaba viendo por el rabillo del ojo, siguieron hablando en secreto. La mayor sonrió, conocía demasiado a su hija.
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Girl Crush | Chaesoo
Fanfiction"Nunca me he enamorado de una chica" La primera vez que Jisoo vio a Chaeyoung, fue a través del lente de su cámara. En ese momento no lo supo, pero había quedado completamente enamorada de ella. +18 Chaesoo
