Capítulo 18

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Las oficinas eran tranquilas, Chaeyoung tenía su despacho en Park Assembly Plant, la sub división de la que se estaba empezando a encargar. Solo debía revisar que todo estuviera en orden, y lo que no, era momento de arreglarlo antes de que arruinara millones de dólares en piezas automotrices.

Leía un informe de ventas cuando su puerta se abrió, dejando ver a una persona que no conocía, pero su rostro se le hacía familiar de alguna manera.

-¿Señorita Park?

-No me informaron de ninguna visita en mi agenda.-habló, un poco confundida ante la intromisión.

La mujer se sentó frente a ella, el ambiente lo sintió pesado tan rápido como se plantó en su escritorio.

-No la tiene, pero necesitaba verla.-Chaeyoung hizo silencio esperando que hablara- Que las personas hablen ahorra mucho dinero, ¿sabe? Especialmente cuando las personas son conocidas, la información vuela más rápido, es... interesante.

Rosé entrelazó las manos sobre su escritorio.

-Es interesante que no tenga idea de quien es usted y venga a mi oficina hablando con ambigüedad.-soltó.

La sonrisa de la mujer no llegó a sus ojos.

-Kim Jiwoon.-habló, y la mente de Rosé pareció atar cabos.

La madre de Jisoo.

Abrió su boca para hablar, pero Jiwoon fue más rápida.

-Creí que eran coincidencias qué estuvieras en el mismo piso en el que vive mi hija.-empezó ella- Que cruzaras al mismo apartamento, y que ese auto no se moviera de ahí en toda la noche.-suspiró- Cosas de estar en el lugar indicado en el momento indicado y conocer todos los rumores de Seúl.-la miró como si no quisiera destruir todo lo que tenía- Mi hija siempre fue débil, pero la culpo por caer por alguien como tu.

-¿Alguien como yo?-su voz bajo unas octavas, la tensión en su garganta le dificultaba hablar.

La madre de Jisoo ladeó la cabeza.

-Libertina.-respondió- Muchos te ven con ojos de amor y envidian tu vida libre, pero no es mi caso. Contaminas a Jisoo. Está comprometida y apunto de casarse.

No pudo evitar dar una carcajada seca.

-¿Usted piensa que Jisoo y yo no hablamos de eso?-replicó, no quería contenerse con esa mujer- Por toda la información que debe llegar a sus oídos, usted tiene conocimiento sobre la naturaleza de nuestra relación.

-Que audacia hablarme así.

-Que audacia de venir a mi despacho, en la empresa de mi familia a querer intimidarme.-alzó su voz, para sorpresa de Jiwoon.

Hizo silencio, uno demasiado pesado.

-Solo vengo a pedirte que dejes a Jisoo en paz, ella tiene un deber con su familia que no entenderías.-espetó- Tienes un problema mental después de todo, deja a mi hija en paz, estoy segura que no quieres que su trabajo se venga a abajo, ni que su profesionalismo sea puesto en duda.

Rosé pensó que la madre de Jisoo debe estar completamente enferma de poder si cree tener una opinión en su trabajo. Siendo su tía la editora en jefe, y siendo su padre el tercer hombre más rico de Corea.

Ella nunca ha pensando en usar sus influencias para intimidar a alguien, pero había sentido a Jisoo aferrarse a ella y llorar por primera vez hace dos días, la había escuchado esa madrugada cuando le habló de su madre, el internado y sus abuelos.

No sentía una pizca de empatía por esa mujer.

Se levantó de su silla.

-Retírese de mi oficina.-ordenó.

Girl Crush | ChaesooHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora