Capítulo 29

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Cinco días en Italia y nada se había sentido más como una luna de miel, aunque Jisoo sabía, que su hipotética luna de miel debía ser mejor. Mucho mejor.

Mantenía en su mente que Rosé era demasiado joven para eso, así que sacudía la cabeza y seguía con su vida. Regresaron a Corea con un brillo nuevo, y con un montón de fotos de sus viajes. La rubia desconocía lo intensa que podía ponerse Jisoo cuando se trataba de fotografiarla, como si a través de su lente se viera aún más hermosa.

Claro que no se quejaba, era demasiado adorable cuando tenía sus ojos puestos ella.

Jisoo caminaba por las oficinas de Vogue saludando cordialmente a sus colegas, su cambio a moda estaba cada vez más cerca lo que la tenía respirando aire puro de libertad, dejar de escribir para la alta sociedad era agridulce, estaba acostumbrada y le gustaba de cierta manera su trabajo, pero lo suyo era el mundo del entrenamiento y la moda.

Al llegar a su piso, Lisa salió rápidamente de su cubículo para ponerse frente a ella. Parecía un poco preocupada.

-Unnie.-dijo con cuidado- Hubo una situación hace un momento y... no te alteres pero...

-Lalisa, dime si pasó algo.-exigió.

La fotógrafa suspiró, viéndola como si fuera a romperse.

-El presidente está en tu oficina.-soltó, y el estómago de Jisoo dio un vuelco- Lee esta con el porque se rehusaba a dejarlo solo.

La escritora respiró pesado, con su ceño fruncido entre la molestia y el miedo.

-Gracias por avisar-y acarició su brazo-, iremos por un trago hoy, seguro lo necesitaré.

Lisa asintió, viendo como Jisoo caminaba directamente a su oficina, sin nada se ganas de entrar.

Una vez abrió la puerta de vidrio, vio a Lee recostada a su librero de brazos cruzados y a su padre sentado en la silla del visitante en su escritorio

Al menos, pensó.

Lee le dio un corto asentimiendo antes de salir, dejando el ambiente más pesado que hace un segundo.

Jisoo tomó aire y enderezó su espalda para ir a sentarse en su silla. Dejando el bolso en su escritorio, entrelazo sus dedos por encima. Mirando expectante a su padre, quien jugaba con el marco digital que reproducía imágenes de ella y de Rosé, de sus amigas en salidas juntas y de la familia Park-Lee.

Lo dejó en el escritorio sutilmente, y la miró.

-Eres inteligente.-soltó.

Dicho de el, no sabía su era un halago, o un insulto.

-De todas las mujeres que pudieron gustarte, elegiste a la única heredera del conglomerado más grande del país.-dijo el, con cierta satisfacción en su voz.

A Jisoo no le gusto nada, frunciendo su ceño con cada palabra.

-¿A que se debe tu visita?-preguntó.

Su padre hizo una mueca.

-Despues de todo el escándalo de que hizo tu madre, me di el tiempo de investigar quien era la jovencita de la que tanto se quejó.-habló el- Mi sorpresa fue encontrarme con los Park, y con ella.

-¿Que tramas?-soltó, sin dejarlo terminar.

Su padre dio una pequeña carcajada, a Jisoo no le gustaba cuando su padre la miraba con orgullo.

-Si soy honesto, nada.-y ella no le creyó- No contestabas mis llamadas, pensé que era por otra cosa, pero... vi que estabas en el extranjero.-dándole una corta mirada al marco reproduciendo fotos de ellas en Italia- Así que, vine hasta ti, solo para decirte que, después de todo, eres una Kim.

Girl Crush | ChaesooHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora