Sentía su cabeza reventar; le costó horrores abrir los ojos, y la luz del lugar no le estaba ayudando con el dolor de cabeza. Cómo pudo, se sentó en la cama, quedándose un gran tiempo ahí sin hacer nada, simplemente contemplando la existencia. De a poco fue mirando alrededor, preguntándose cómo es que llego a su habitación, ya que lo último que recuerda bien fue que estaba a lado de su mánager, y después, lo otro le es ciertamente borroso.
En eso, su puerta se abrió mostrando a su mánager, quien le sonrió al verlo despierto.
- Veo que despertaste. Ahí, en tu mesita, te deje algo que te puede ayudar con la resaca; tomalo y date un baño - le dijo apuntando en la mesita - Ya estoy por terminar de hacer el almuerzo, así que apurate.
Y sin esperar una respuesta del chico, desapareció cerrandole la puerta.
Yeonjun de todas formas tenía pensado bañarse, así que solo tomo la pastilla con el agua que estaba a un lado y se dirigió al baño. Mientras se bañaba, de a poco los recuerdos de anoche iban acoplándose en su mente, recordando todo lo que hizo.
- Mierda que vergüenza - dijo, apoyando la cabeza en la pared del baño, dejando que le cayera el agua en la cabeza - ¿Como voy a mirarlo a la cara después de eso?
El castaño no podía creer que le haya pedido a su mánager que lo besara; quería que la tierra lo tragase si era posible. Pensaba en miles de ideas que podría hacer para evitar ver al mayor, como no salir y quedarse, pero sabía que el pelinegro al final vendría buscarlo. Escaparse sería raro; se saldría sin decir nada y después, al final, se verían y tendría que explicar por qué lo hizo, y eso sería mucho más vergonzoso de explicar. Siguió pensando en ideas hasta que recordó una que nunca falla: no hablar del tema, y si el otro pregunta, fingir no recordar nada.
Con ese pensamiento, salió de la ducha agarrando una toalla para secarse y otra para el cabello, para después cambiarse con ropa cómoda y bajo al comedor, ya que su habitación se encontraba en el segundo piso.
En el comedor estaba toda la comida servida; justo cuando ingreso, salía Soobin con una jarra de jugo, la cual la dejo en el centro dónde estaba la comida.
- Ven, siéntate - le dijo el pelinegro mientras se sentaba en una silla.
Yeonjun no dijo nada; solo se sentó en una de las sillas, quedando enfrente del chico.
- ¿Como te sientes?¿Mejor? - pregunto Soobin, sirviendo en un vaso jugo que luego ofreció al chico.
- Masomenos - le contesto, aceptado el vaso dándole un trago para después dejarlo en la mesa.
Soobin solo asintió con la cabeza, dándole una pequeña sonrisa que el chico no notó, ya que estaba concentrado en comer; acción que copió, empezando a degustar su comida.
- Por cierto, Yeonjun, ¿te acuerdas de algo de anoche? - le pregunto Soobin después de un rato de estar en silencio.
Ante la pregunta, el idol dejo de comer, poniéndose un tanto nervioso, mirando al mayor algo asustado.
- No, ¿hice algo vergonzoso?- contesto con los nervios a flor de piel.
- No, nada. Solo tenía curiosidad de como eras con el alcohol - le dijo para luego volver a su comida.
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Mi Idol - Yeonbin
Hayran KurguYeonjun es un idol con una personalidad explosiva y un tanto infantil, lo que hacía que muchos no le tuvieran paciencia. Soobin, por otro lado, es un mánager con mucha paciencia.
