Una hermosa joven castaña se encontraba parada frente a la ventana de un aula, observando hacia el exterior, específicamente a un apuesto joven de cabello desordenado, quién corría en un campo de juego, haciendo regateos con el balón a sus compañeros que intentaban quitarle el mismo.
¡Tsubasa! dijo la jovencita en voz baja suspirando, al tiempo que pensaba: Ya han pasado cuatro años desde que te conocí, cuatro años de amistad, cuatro años de complicidad, cuatro años de apoyo, cuatro años amándote en silencio, si en silencio, porque a pesar de mis muestras de cariño especial hacia ti, todos han notado mis sentimientos, menos tú, si, menos tú, a pesar de las insinuaciones de nuestros amigos, a pesar de los comentarios que se han formado sobre los dos en la escuela debido a nuestra amistad tan cercana; tú lo tomas como ello, como comentarios nada más, pero yo sé que esos comentarios tienen algo de cierto, y ello es que yo estoy enamorada de ti, sí, estoy enamorada de ti, yo me enamore de ti cuando te conocí, y desde ese día mis sentimientos hacia ti fueron creciendo más y más en mi corazón, a tal punto que ahora puedo afirmar que no es solo un gusto el que siento por ti, sino es amor, amor de verdad.
A la mente de la bella joven, vinieron unos recuerdos, que hicieron que en su rostro se tatuara una bella sonrisa.
-.Recuerdo.-
Una hermosa niña castaña que se encontraba junto a un grupo de niños, miraba a un niño de cabello desordenado hacer gala de su talento frente a sus otros compañeros de equipo en un campo de juego.
Es él Sanae, en verdad es muy bueno, ¿No lo crees?, decía un niño, quién al no recibir respuesta agrego: Sanae, Sanae.
¿Qué te pasa?, añadió otro niño.
No me digas que ya te enamoraste, acotó el primer niño, al no recibir respuesta de la niña, quien parecía hechizada, mientras seguía cada movimiento que el niño de cabello desordenado hacía con el balón.
Es extraordinario, pronunció la castaña al romper su silencio, mientras en su rostro se plasmaba una gran sonrisa.
Él estará en nuestra clase, agrego otro de los niños.
¿En verdad?, expreso la niña, con los ojitos brillosos de ilusión, mientras el niño que había dicho ello asentía.
-.-
Una hermosa niña castaña veía ingresar a aula a su maestra junto a un niño de cabello desordenado, quién llevaba consigo un balón.
Fue cierto, estudiara conmigo, pensó la niña, mientras miraba al niño de cabello desordenado, quién en un momento al cruzar mirada con ella le regalo una cálida sonrisa.
Tras la presentación respectiva, el niño de cabello desordenado tomo asiento frente a un niño cara de mono, quedando delante de la pequeña castaña, quien sentía una gran alegría ante su suerte.
Está delante de mí, pensaba la castaña, cuando de repente el niño giro su rostro y tras conectar miradas con la niña expreso: ¡Hola!
La castaña, sintió su cuerpo temblar al oír la voz del niño y conectar miradas con este a pesar de ello, le respondió el saludo con una sonrisa plasmada en su rostro: ¡Hola soy Sanae!
Ya escuchaste mi nombre, ¿verdad?, dijo el niño con calidez.
Sí, Tsubasa, respondió la niña.
Niños, guarden silencio, expreso la profesora, ante ello, tras una sonrisa cómplice, el par de niños pusieron atención a lo que su maestra le decía.
-.-
Tras la indicación de la profesora sobre la hora del receso, la carpeta del niño de cabello desordenado se vio rodeada por los compañeros de aula quienes en tono curioso le hacían preguntas a este.
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ATRÉVETE
RandomA veces se necesita arriesgar para poder hacer que se acepte un sentimiento. Y ello es lo que harán algunos de los personajes de esta historia consiguiendo con ello el éxito o el fracaso, pero lo importante es que se atreverán a expresar su sentir...
