El sonido de un timbre, anunciaba la finalización de las clases, Tsubasa, al igual que sus amigos, alistaba sus cosas para salir del aula.
¿Nos vamos?, escucho.
¿Qué?, dijo el joven de cabello desordenado levantando el rostro, ante la cálida voz.
Ya sabes para evitar las sospechas, agrego en tono bajo la castaña, tras acercarse al oído de su amigo, provocando en este una inquietud que se reflejo en los latidos acelerados de su corazón.
¡Eh! claro, aunque yo...
¿Tienes hacer algo?, contesto la joven.
Sí, pensaba quedarme unos minutos más, pues iba a ver al entrenador..., decía Tsubasa.
Claro comprendo, aunque...
¿Aunque qué?, contesto el joven, con calma, mientras sus amigos caminaban, hacia la salida, girando sus rostros, para observarlos por momentos.
Acompáñame a la salida de la escuela y te regresas,..., ya sabes, para no levantar sospechas, dijo Sanae, haciendo una pausa para añadir: Un buen novio debe acompañar a su novia hasta la salida de su centro de estudios.
Entonces, debo hacer ello, respondió Tsubasa, con calma, mientras la castaña asentía.
En tanto:
El grupo de amigos del joven de cabello desordenado caminaban por un pasillo, envueltos en su platica.
Creo que la mentirita, se volverá realidad, ¿O ustedes que piensan?, dijo uno de los jóvenes.
Pues lo mismo que tú, respondieron los demás, con unas amplias sonrisas en sus rostros, al tiempo que continuaban sus caminos, sin darse cuenta que un joven de porte atlético que caminaba tras de ellos, lo había escuchado todo.
Todo es falso, como lo intuyo Yuna, pensó Kanda, mientras caminaba con cautela, tras los jóvenes.
Es imposible que habiendo amor de ambas partes una verdad se mantenga oculta, ¿No?, dijo otro de los jóvenes, mientras giraban por un pasillo.
¡Amor!, entonces Ozora si corresponde a Sany, pensó Kanda, que caminaba tras de ellos con más cautela.
Ello es cierto, solo es cuestión de tiempo, para que ambos..., decía un joven, pero decidió callar, y giro su rostro.
¿Qué sucede Ryo?, expreso Mamoru.
¡Eh! nada, me pareció que alguien venía tras nosotros, contesto el nombrado.
Yo no veo a nadie, pronunció Kisugi.
Seguro lo imaginaste, dijo Hajime.
Si, eso debe ser, respondió Ryo, continuando su camino junto a los demás jóvenes, sin darse cuenta, que un joven de porte atlético se encontraba junto a un mural, dándoles la espalda.
Se corresponden, como lo pensé, ambos se corresponden, pensó Kanda, mientras su mirada molesta entristecía.
Minutos después:
Tsubasa y Sanae, salieron del aula, y caminaron por el pasillo, hacia la salida de la escuela, causando los murmullos de los alumnos que los vieron juntos.
¡Gracias por tu gentileza! dijo la castaña, acercándose a darle un beso en la mejilla a su apuesto amigo.
No hay porque agradecer, debo ser un novio gentil, ¿No?, expreso el joven de cabello desordenado, haciendo que la castaña sonriera, todo ello, era visto a lo lejos por una pelinegra, que respiraba hondamente para controlar su molestia.
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ATRÉVETE
AcakA veces se necesita arriesgar para poder hacer que se acepte un sentimiento. Y ello es lo que harán algunos de los personajes de esta historia consiguiendo con ello el éxito o el fracaso, pero lo importante es que se atreverán a expresar su sentir...
