(Antepenúltimo capítulo)
Ya estaba por cumplirse un mes desde que Tsubasa partió a Brasil en busca de su sueño, convertirse en el mejor futbolista del mundo. Durante es semanas él había consolidado su amistad con Pepe, y ambos se habían acoplado perfectamente al equipo juvenil de Sao Paulo, en donde Tsubasa empezaba a visionarse como su estrella, debido al gran talento que demostraba cada vez que tocaba el balón; además el seguía manteniendo contacto con Sanae, quien cada tres días le enviaba algún mensaje, que él inmediatamente respondía, por medio de estos, él se entero que todos sus compañeros continuarían estudiando juntos en la misma preparatoria, aunque uno de ellos, casi se queda fuera de ella, pues no alcanzo el puntaje de ingreso, pero gracias a su buena suerte al ser uno de los primeros en lista de espera, logro acceder también a una vacante, también se entero que un amigo del que no supo desde hace tiempo, había regresado a Nankatsu e estudiaría en la preparatoria del mismo nombre, y con su presencia la ilusión de dar batalla en el torneo de preparatorias había renacido en los corazones de sus amigos. Ese contacto que seguía manteniendo con la castaña, hacia que los sentimientos que el tenía por ella, siguieran creciendo en su corazón, así como en el de ella.
Le pase tú número, escuchaba Tsubasa, mientras platicaba con la castaña, al tiempo que una amplia sonrisa se plasmaba en su rostro.
Hiciste bien, estaré esperando su llamada, respondía el joven, mientras un moreno, entraba a la habitación que compartían, y al ver a su amigo platicando por celular, camino hacia la cama que le correspondía y se acostó en ella.
¿Qué novedades contigo?, escucho.
Esta semana tenemos un partido de practicas contra un equipo local,...
Japón:
Una oportunidad más para mostrar tu talento, expresa la castaña.
Sí, escucho.
Debes estar muy cansado, creo que ya debo dejarte descansar, pronunció Sanae.
No, no estoy cansado, escucho.
¿Qué horas son allá?, dijo la castaña.
Ya van hacer las 10 de la noche, escucho.
Y mañana debes ir a entrenar, será mejor que ya dejemos nuestra conversación hasta acá, agrego la joven, con calma.
Bien, escucho.
Te llamo otro día, añadió.
Esperare tu llamada, escucho.
Luego de ello, no escucho más palabras, la castaña dejo su celular sobre una mesa de noche y se puso de pie, para salir de su habitación, al tiempo que pensaba, mientras sus ojitos cobraban un brillo especial: Esperara mi llama, eso significa que, si soy especial para él, ¿No?
Brasil:
Pepe, ¿Ya te dormiste?, decía Tsubasa, mientras caminaba hacia su cama.
Aún no, solo no quería interrumpir tu platica, con la niña que te roba el sueño, contesto un moreno, girando en su cama para posar su mirada en su amigo.
¡Pepe!
Bien, bien, se me olvido que no te gusta que diga estas cosas, pero es lo que percibo, expreso el moreno, sonriendo, haciendo sonrojar al joven de cabello desordenado.
Japón:
Una castaña, platicaba con dos chicas en la sala de su casa, mientras bebían unos refrescos.
Siguen manteniendo contacto, decía sonriendo una joven de coletas.
Ello es magnífico, expresaba una joven de coleta baja.
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ATRÉVETE
RandomA veces se necesita arriesgar para poder hacer que se acepte un sentimiento. Y ello es lo que harán algunos de los personajes de esta historia consiguiendo con ello el éxito o el fracaso, pero lo importante es que se atreverán a expresar su sentir...
