(Último capítulo)
Una hermosa castaña de mirada iluminada y sonrisa radiante, se encontraba sentada en el borde de su cama, sosteniendo un boleto, mientras a su mente venía una plática que había sostenido con su de amigas en un café del pueblo.
-.Horas atrás.-
Si vas a ir a verlo, has las cosas completas, decía una joven de coleta baja, mientras bebía un refresco.
Estoy de acuerdo, atreve una vez más, acotó la otra joven, mirando a la castaña.
¿Qué?, expreso la castaña confundida.
Simple amiga, quien no arriesga no gana, ya te lo dije una vez, añadió Yukari.
Pero yo...
Ya se lo que dirás, ya me arriesgué y no salió como esperé, lo bueno de todo es que no perdí su amistad, pero en el fondo sabes que su amistad no es lo que quieres de él, sino..., decía la joven de coleta baja.
Su amor, pronunció Kumi, con una amplia sonrisa en su rostro.
Exacto, y aunque él te haya rechazado esa primera vez, no significa que una segunda vez lo vuelva hacer, después de todo eres especial para él, ¿No?, eres con la única de todos sus amigos que se comunica casi a diario y ello es porque...
¡Te ama!, dijo la joven de coletas sonriendo.
Exacto, respondió Yukari.
No le des más vueltas a lo que debes de hacer Sany, te has esforzado mucho para reunir el dinero para comprar tu pasaje e ir a Brasil, lo justo es que ese viaje valga la pena, dijo Kumi.
Lo mismo pienso, agrego la joven de coleta baja, mirando a una meditabunda castaña.
-.Fin del recuerdo: Tiempo actual.-
No darle más vueltas a los que siento, hacer que este viaje valga la pena, pensó la castaña, mientras una sonrisa se plasmaba en su rostro. Lo haré, me atreveré una vez más, y si es un nuevo no, pues seguimos como amigos, pues se perfectamente que él no quiere perder mi amistad ni yo la de él, por lo mismo, le diré que solo esta bromeando con él, y así, todo seguirá igual, si, eso haré, dijo la joven.
Hija, ¿Estás hablando por teléfono?, ya serví la cena, escucho.
¡Eh! si mamá, ya bajo a cenar, expreso la joven, mientras pensaba: Solo unos días y estaré nuevamente junto a ti.
Sao Paulo – Brasil:
Tras una carrera alrededor de un parque, un apuesto joven de cabello desordenado detenía la misma al escuchar su celular vibrar.
¡Aló!, expreso Tsubasa, una vez que saco su celular del bolsillo de su pantalón deportivo.
Joven Ozora, su encargo ya está listo, escucho.
Bien, en una hora estoy por la tienda para recogerlo, agrego el joven.
Perfecto, escucho.
Bueno, a ir a edificio a darme un baño, expreso, al tiempo que echó a correr.
1 hora después:
¡Gracias por la compra!, decía una mujer de uniforme.
Tsubasa solo asintió y salió de la tienda, llevando consigo la bolsita de papel, al tiempo que pensaba: No son como los tuyos si los pruebas, con ello no digo que no estén deliciosos, pero cuando los vi en aquellas vitrinas de la pastelería, me recordaron a los que tu preparabas y compartías conmigo siempre, por ello, cada fin de semana pido de esa tienda esos pastelitos, pues superficialmente son idénticos a los que preparas, y ello me hace pensar que estas junto a mí.
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ATRÉVETE
LosoweA veces se necesita arriesgar para poder hacer que se acepte un sentimiento. Y ello es lo que harán algunos de los personajes de esta historia consiguiendo con ello el éxito o el fracaso, pero lo importante es que se atreverán a expresar su sentir...
