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Time to ski?

Time to ski?

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No podía creerlo. Estaba en Suiza, en medio de unas montañas cubiertas de nieve, con el cielo más azul que había visto en mi vida… y con mi novio, Natanael.

—Liz, ¿estás lista? —preguntó con una sonrisa traviesa, sosteniendo su tabla de snowboard como si hubiera nacido con ella.

—¿Lista para qué? ¿Para romperme un hueso? —dije, ajustándome las gafas de esquí con cierta desconfianza.

Él soltó una carcajada y se acercó para tomar mis manos entre las suyas, frotándolas suavemente para darme calor.

—No te preocupes, chiquita, yo te enseño. Confía en mí.

Y claro, cómo no confiar en él cuando me miraba así, con esos ojos llenos de emoción y promesas de aventura.

Nos subimos al telesilla y, durante el trayecto, él no dejó de hablarme de lo increíble que era la sensación de deslizarse por la nieve.

—Es como volar, amor. Solo que sin alas y con más posibilidades de caerte de cara.

—Qué alentador, Nat.

Él soltó otra risa y deslizó un brazo alrededor de mis hombros.

—Pero no te preocupes, yo te atrapo si te caes.

Me giré para mirarlo y, sin darme cuenta, ya estaba sonriendo. No importaba dónde estuviéramos, Rubén siempre lograba hacerme sentir segura.

Cuando llegamos a la cima, el paisaje era impresionante. Todo parecía sacado de una postal, pero no tuve mucho tiempo para admirarlo porque él ya estaba poniéndose en posición.

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⏰ Última actualización: Mar 02, 2025 ⏰

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One Shots ; Natanael CanoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora